Pestañas

sábado, enero 27, 2007

Banderas de nuestros padres.

Al final, por fín, fuimos a ver la película de Clint Eastwood, Banderas de Nuestros Padres. La primera impresión que deja, una vez sales del cine, es la misma sensación (aunque no tan fuerte) de mal rollo profundo que dejaban sus últimas películas. Sin embargo, en este caso, la sensación de querer tirarse por la ventana no es tan intensa. Esta película es sobre uno de los episodios más sangrientos de la II Guerra Mundial y las escenas de guerra no sorprenden demasiado, ya que se parecen bastante al desembarco de Normandia de Salvar al Soldado Ryan, si bien es cierto que las escenas de las vistas de los cientos de fragatas (o lo que sean) en la costa de la isla son bastante espectaculares. La narración de "salvar a.." era más en primera persona, pero aún así las escenas del desembarco, no causan demasiada sorpresa por aquello de que "eso ya se ha hecho". Tal vez la coproducción con Spielberg tenga algo que ver.

Más interesante resulta la cínica descripción de como la sociedad norteamericana de la época trata la famosa foto de la bandera. Especialmente emotivo es el personaje de Ira, el "Chief", soldado indio al que se le coloca como uno de los hombres que izaron la bandera (que, por cierto, era la bandera suplente y se izó en el primer montecillo de la isla, cuando todavía quedaban 30 días de combates), cuando en realidad él no fue uno de ellos. Los sentimientos de culpa de Ira son brutales, porque piensa que él debería estar junto con sus compañeros, en la guerra, y no de gira por Estados Juntitos llenando estadios y haciendo el ridículo.

Especialmente impactante es la escena donde, después de la guerra, mientras Ira esta arando un seco campo de Arizona, viene una familia de yanquis (padre, madre, dos hijos) y le preguntan si él es ese, el héroe. Chief saca, con toda la desgana del mundo, una banderita de los USA que lleva en el bolsillo, como diciendo que sí, que que le va a hacer. Entusiasmados, los turistas se hacen una foto rápida con él y al irse a toda prisa, el padre le da unos centavos de propina. La cara de Ira no tiene nombre. Esta escena no tiene desperdicio, al igual que aquella, en Million Dollar Baby, en la que la familia de la protagonista la visita en el hospital.

En definitiva, esta peli, al igual que todas las demás de Clint, va sobre el lamento del tiempo pasado, de lo que uno ha hecho y de lo que ha cambiado invariablemente a partir de entonces. Pero Banderas de Nuestros Padres, también trata del mercantilismo de la sociedad norteamericana que absorbe en su concepción capitalista de la vida cualquier cosa, incluido sus propios héroes, su patria o a la muerte de millones. Y por último, esta película no es una declaración antiguerra, que dicen algunos, ni mucho menos. El mensaje final de la película es que aquella gente que fue a la guerra, no luchaba por su patria, luchaba por sus compañeros y amigos, por no dejarles solos, para que no muriesen si ellos podían evitarlo. Los héroes son un invento de la sociedad que intenta justificarlo todo en términos de bueno y malo, de blanco y negro. Esta es la lección de hoy del abuelo Clint.

En cuanto a las críticas y premios: una crítica superflua de El Mundo, y en cuanto a la crítica de El País, otro que no se entera, un tal Bastenier (yo no se si es que la gente no ve las pelis de este hombre, todas van de lo mismo). Sobre los Oscar 2007, sorprendentemente, apenas si tiene un par de nominaciones técnicas (al menos el actor que hace de Chief, debería estar nominado). Ah!, sobre aquello que decía el artículo de The Guardian sobre que más que "banderas de nuestros padres", debería ser "banderas de nuestros abuelos", El Roto parece que tiene su versión. Parece que la película no ha cosechado grandes éxitos, ni por la crítica ni por la taquilla. Todo lo contrario que su versión japonesa, Cartas desde Iwo Yima, que está nominada a todo en los Oscar y que se ha llevado el Globo de Oro a la mejor película extranjera. A ver cuando la estrenan, ya estoy impaciente, presto a soltaros otro rollo.

5 comentarios :

juliacgs dijo...

A mí no me sorprende nada de nada que la película no haya sido un exitazo en EEUU. De hecho, estoy convencida de que más de uno ha ido al cine a ver una americanada de esas que tanto les gustan, y ha salido del cine escocido.

Ya he contado muchas veces lo de la anécdota de que me llamó mucho la atención que, un día allí, en EEUU, que fuimos al cine, vimos el tráiler de esta peli, y dijimos "¡Madre mía! ¡Qué pinta de pufo tiene esto!", porque el tráiler estaba hecho pa yanquis, iba a tocarles su fibra estúpida. En cambio, meses después, en el cine, ya en España, vimos el tráiler "europeo" en el que aparecían escenas y diálogos que claramente en el yanqui no aparecían ni por asomo...

¡¡Querer colarles a tus compatriotas una crítica sobre ellos es mu feo Clint!! Sobre todo, teniendo en cuenta que precisamente en esta peli, Clint critica aspectos del "americanismo" que bajo ningún concepto pueden soportar que se les critique.

Por ejemplo, como dice Pablo, el personaje del "jefe indio" Ira Hayes, es absolutamente genial, porque demuestra ese clasismo inherente que todos siguen teniendo, ese no considerar a alguien que es tu "hermano", en el sentido patriótico-nacional del asunto, como alguien como tú... Luego van Penélope Cruz o Antonio Banderas, que son más blancos que algunos blancos de allí, y se permiten decirles que son "de otra raza", cosa que nos deja con la boca abierta. En fin.

A mí, la sensación más fuerte que me produjo esta película, sobre todo en las escenas que están ambientadas en el EEUU posterior a la batalla, fue que NO quiero volver a ese país. Incluso se lo dije a Pablo en algún momento dado: "no me vuelvas a llevar". Estoy segura de que si hubiera estado allí, como me pasó con Little Miss Sunshine, habría llorado de desesperación...

Y no sólo me refiero a no volver físicamente (eso no me parece tan importante, de hecho, dentro de un tiempo, me gustaría visitar Nueva York...), sobre todo a lo que me refiero es a que NO quiero tener que ver con ellos, no quiero compartir su mentalidad, totalmente mercantilista y superficial, no quiero ser occidental signifique ser pro-yanqui, no quiero que esta gente me coma la olla, no quiero que les tengamos envidia, sino que les miremos con ojo crítico (que no criticón, cuidado).

Otra cosa que me ha llamado mucho la atención ha sido que después de haber pasado por Arizona, creo que tanto a Pablo como a mí nos pasa que tenemos una visión espacial de estas películas mucho más cercana a la realidad. Antes de haber ido, uno cifra cierto tipo de escenas según su propia experiencia (qué se yo: cosas del estilo de "una ciudad de noche es como las que conozco, o una escena de desierto debería parecerse a algo como la estepa castellana...") Luego ves que no, que las cosas allí son de otra manera. Y no sólo las cosas, sino también las personas... En fin, es lo que hay.

Lo que está claro es que Clint Eastwood es un peaso de director (que LE DA MIL VUELTAS A ESE CAPULLO DE SCORCESE --> supongo que a más de uno le molestará esta afirmación. Sólo tengo algo que deciros: llevo razón y el que no piense así, AJO y AGUA) y tengo muchas ganas de ir a ver la versión japonesa de esta película, que parece que los yanquis ha tolerado mucho mejor... Cuando vayamos a verla y Pablo os cuente, ¡os contaré yo!

Saludetes a tós,

Julia

Ruth dijo...

El lunes estuvimos en el cine viendo esta peli.
No sé muy bien por donde empezar, son demasiadas las cosas que pienso sobre lo que vimos y algunas de mis sensaciones son contradictorias, así que no sé si las sabré expresar bien.

Lo primero es que las escenas de guerra me parecen excesivas, yo lo pasé realmente mal, y cada vez que volvían (en plan Flash Back) a la batalla me echaba a temblar. Creo que nunca se me había caido una lágrima en una pelicula de guerra y esta es la primera (y no fue solo una), supongo que con lo que estamos viendo todos los días en los telediarios estoy más sensible con este tema, porque sé que es verdad, que estas cosas pasan ahora, y a gente mucho más inocente que los soldados que salen en esta película.

Clint denuncia la utilización torticera de una foto y como la sociedad americana lo acaba manipulando todo para convertirlo en puro marketing, pero al final el mensaje subyacente es que sus chicos son los mejores y aunque lucharan por sus compañeros y no se puedan llamar entre sí Heroes porque todos lo hicieron lo mejor que pudieron, intentandoq ue no les mataran, en el fondo SI son heroes para todo el resto del los mortales. El caso es que es una crítica pero "desde dentro", es decir, "si, si, nuestro gobierno hizo cosas mal (o no tanto) para ganar la guerra pero nuestros chicos son heroes". Porque a pesar de la gran frase de Clint del final diciendo que los heroes son algo que fabrica la sociedad, yo creo que todo lo fabrica la sociedad y heroe no significa nada más que el valor que una sociedad le da a esa palabra.

Por otro lado si veo la parte de que hoy día los que realmente sufren ese tipo de situaciones, guerra, mutilaciones, psicosis debidas a la batalla... son los indios, los hispanos, los negros, y la pobre basura blanca. Es decir los de siempre, aquellos a los que como dice Julia siempre van a mirar por encima del hombro aunque hipocritamente muchas veces se diga que son hermanos, todos iguales, el pais de las oportunidades, etc.

Ahora tengo muchas ganas de ver "Cartas desde Iwo Yima" para comprobar cuan imparcial ha sido Clint.

eulez dijo...

El problema es que la II Guerra Mundial fue otro tipo de guerra. Estados Unidos lleva justificando sus acciones en el mundo desde entonces con el lema de que son los democratizadores y los portalibertades planetarios, gracias a la victoria en la IIGM. La cuestión central, es que hay que separar ambas cosas y no ser demagógico-imperialistas como son ellos (y el PP en este país) y juntarlo todo. La declaración de guerra al Eje fue, en mi opinión, necesaria e irremediable. De hecho la guerra debería haber comenzado (explícitamente) antes, durante la Guerra Civil española. El levantamiento de los militares en España debió ser el desencadenante de esa guerra. Las democracias se equivocaron dejando ensayar durante 3 años a Hitler sus tácticas y armamentos.

Me estoy desviando. Lo que quiero decir es que no debemos ver esta película con el prisma de la situación actual. Es una película histórica, y a de evaluarse en su contexto. La gente que fue a la IIGM en EEUU era ¡todo el mundo! no solo los más pobres (esos por descontado). No es como ahora, donde los que van a Irak son los que no tienen donde meterse. La guerra era total y justa, y además se estaba fraguando el Imperio. Es muy distinto. Como ya dije en otro post, hay que tener cuidado con evaluar a Clint, no atiende a encasillamientos.

juliacgs dijo...

Sí, yo creo que lo esencial de esa época y de esa guerra, por lo menos para EEUU, fue que con determinado tipo de acciones como la de la foto que relata Clint Eastwood, estaban, como dice Pablo, de alguna manera fraguando ese patriotismo yanqui de pacotilla que, como muchas cosas de ese país, se ha creado artificialmente.

En ese sentido, nuestra realidad está claramente entroncada con aquel momento, porque ese patriotismo que todos damos por hecho, que ellos utilizan como arma arrojadiza, ese patriotismo que los PPros envidian, se creó, se fraguó y se cristalizó en aquel momento.

Hombre, lo que está claro es que la versión de Clint Eastwood no es el "alegato por la paz" que muchos pensaban que iba a ser. Precisamente por eso es una visión interesante, porque no la típica historia previsible y al final, es lo que dice Pablo, Clint Eastwood cuenta lo que quiere contar, con la excusa de esa historia, igual que en Million Dollar Baby.

Ruth dijo...

Es cierto que los que fueron a la IIGM no son el mismo tipo de gente que está ahora en el ejercito, por eso digo que "hoy día los que sufren estas situaciones de guerra son los hispanos...".
Es muy dificil viendo una película así abstraerse del momento actual, la guerra de Irak, Afganistan, y otras en las que EEUU se supone que no está implicado directamente en Africa.
Sobre todo por la actitud que tienen ellos frente al mundo.

Yo tampoco esperaba un alegato por la paz, sabía que era una película de guerra, como dije ayer tengo sentimientos bastante encontrados y contradictorios sonbre esta película, porque como muy bien dice Pablo "Ayer no es lo mismo que hoy", la situación mundial no tiene nada que ver y las mentalidades y motivos por los que se hacen las guerras tampoco. Conste que no justifico ninguna, yo nunca he visto el motivo para una guerra, ya sea por petroleo, por territorio, o por delirios de grandeza.