Pestañas

lunes, marzo 12, 2007

Recuerdo que ayer fue 11 de Marzo.

Ayer se cumplieron 3 años de los atentados de Madrid. Después de todo este tiempo todavía sigo recordando aquel día horrible, recuerdo lo mal que lo pasó Julia y todo lo que lloró mi madre. Y todo esto sin haber conocido a nadie que resultase herido o muerto. No quiero ni imaginar (no me hace falta) que habrá sido todo esto para los familiares y víctimas o para la gente que lo vio con sus propios ojos. Durante los meses y años siguientes, al oír la sirena de una ambulancia, recordaba lo que ocurrió aquel día. Recuerdo también que al día siguiente fui al trabajo pensando que esos locos suicidas no podían hacer que nos quedásemos en casa atemorizados y me fijé en los rostros de la gente en el vagón del Metro. Creí reconocer en las miradas una sombra, pero no la habitual, de sueño o cansancio, sino más bien de profunda tristeza, aunque también de resignación.

Después de todo aquello, llego la mentira: la demostración de la más baja vileza posible en la clase política. En vez de pensar en el dolor de la víctimas y dejar actuar a la policía, Aznar y la panda de ratas de su gobierno, vieron con terror que perderían las elecciones si Al Qaeda era responsable única de los atentados. Finalmente perdieron sus elecciones, debido precisamente a su propia estupidez. Julia se acordará de como, aquella noche del 14 de Marzo, estábamos tomando algo en el Paraíso del Jamón sin querer saber nada de los resultados, cuando un camarero les dijo a otros clientes, con lo que claramente compartía afinidad política, "hemos ganado, sin mayoría absoluta pero hemos ganado". Nosotros no sabíamos de que partido era, a saber, viendo la cantidad de camareros fachas sueltos por España. Tampoco preguntamos. Fuimos a una cabina y llamé a mi madre, que me confirmó que el PP había perdido las elecciones. Yo no me lo podía creer. Y fue entonces, no antes, cuando lloré, supongo que en parte debido a todo el odio y tensión acumulada durante 3 días. Aquel 14 de Marzo la sociedad española demostró una madurez y un sentido común que yo creía perdido por completo.

Resulta muy interesante ver todo lo que ocurrió en aquellos intensos días desde el 11 al 14 de Marzo de 2004, desde el punto de vista de un blog, en Escolar.net, en su entrada recopilatoria 11-M. Muy aconsejable.

4 comentarios :

izzo dijo...

Ayer estuve viendo un reportaje en "La Sexta" sobre el 11-M. Hubo una historia que me encantó, era la de un hombre que durante 30 años hacía la misma rutina. Iba a la estación, compraba el periódico, se tomaba un café y cogía el tren siempre a la misma hora. Aquel tren fue uno de los que explosionó. Tuvo suerte de salvar la vida, y acabó ingresado en el hospital 12 de octubre. Cuando despertó se encontró a una señora completamente desconocida abrazada a él. Y tras la sorpresa inicial le preguntó quién era. La señora le dijo que lo conocía de verlo durante 30 años en la estación. Y que cuando se enteró de la explosión buscó en todos los hospitales para saber si estaba bien. A veces hay gente anónima que nos conoce de vernos cada día y que de algún modo se encariñan con nosotros sin haber intercambiado palabra nunca.

Anónimo dijo...

Yo tengo un recuerdo muy particular de aquel día, me llamó gente de fuera de España que se habían enterado de lo que había pasado. Me llamó una antigua novia de Italia con la que había perdido el contacto, llamó y estaba emocionada por que contestara (durante casi toda la mañana mi móvil de amena estuvo sin cobertura). Empezó a llorar porque lo que habían dicho en Italia es que había explotado un metro en el que viajaban muchos estudiantes. Luego tuve clase de interpretación y no se canceló porque la profesora dijo que lo que se debía hacer en ese momento era, precisamente, demostrar que no podrían cambiar nuestras costumbres. Me hizo pensar que este atentado se correspondía con el carácter de Madrid como ciudad abierta, donde ha llegado gente de todas partes (conozco a poquísimas personas cuyos padres sean los dos de Madrid). Un saludo
Luis

juliacgs dijo...

Bueno, yo creo que casi todos nos acordamos de dónde estábamos y qué estábamos haciendo. Yo tenía que ir a hacerme una radiografía para comprobar que todo andaba bien después de mi operación de las muelas del juicio. La vez que fui antes de la operación, había llegado muy bien en cercanías (tenía que ir hasta Pozuelo), así que me iba a meter en la ducha después de desayunar... Cuando mi madre me dijo que mi tío la había llamado para decirle lo del atentado, encendí la tele y... No desayuné, ni me duché. Y nunca fui a hacerme la radiografía. Me quedé embobada frente a la tele mientras pasaban las horas, mientras veía caras de los conocidos y desconocidos de Atocha.

Mi hermano tenía que ir a la facultad a Getafe. Pero era fiesta. Hubo muchos estudiantes que no cogieron esos trenes por esa razón.

Tiene mucha razón Luis con lo de que Madrid es una ciudad por la que pasa mucha gente de muchos sitios. Y es verdad que casi ninguno de nosotros tenemos padres que sean de Madrid, y aún así, a nosotros, que sí somos de aquí, nos encanta esta ciudad, y por eso la gente demostró tan buena actitud... Habíamos hablado antes de eso, y pensábamos que Madrid se colapsaría si alguna vez llegaba a pasar algo así, pero fue todo lo contrario: En cuanto a lo que fue la reacción ciudadana, fue increíble... No se puede decir otro tanto de nuestros políticos, como ya ha comentado Pablo en este post...

Estoy segura de que nunca olvidaremos aquel día.

izzo dijo...

Mirad lo que dice ahora Rajoy: nadie en el PP dice que el 11M sea obra de ETA. Esta gente no tiene vergüenza.