Pestañas

martes, abril 03, 2007

El Viento de la Luna.

Me ha gustado la última novela de Antonio Muñoz Molina, "El Viento de la Luna". Si bien la historia en sí de este libro no es nada particular, este autor es de esos que consiguen que leas por el simple hecho de disfrutar de su forma de escribir. Me ha gustado especialmente este fragmento, sacado un poco de contexto:

[...] No hay arriba ni abajo ni día ni noche ni mañana ni ayer. Hay una fuerza que atrae a los cuerpos celestes entre sí y otra que los aleja en las ondas expansivas de una gran explosión que tuvo lugar hace quince mil millones de años. Tú eres menos que una mota de polvo, que una chispa de fuego, que un átomo, que un electrón girando en torno al núcleo a una distancia proporcional como la que separa Saturno o a Urano del Sol: eres menos todavía que una de esas partículas elementales de las que están hechos los electrones y los protones y los neutrones del núcleo. Y sin embargo tienes una conciencia, una memoria, un cerebro hecho de células tan innumerables como las estrellas de la galaxia, entre las cuales circulan las descargas eléctricas de las imágenes y las sensaciones a la velocidad de la luz.

Me resulta especialmente agradable cuando los autores literarios españoles, tan alejados de todo aquello que pueda considerarse como científico o simplemente "de ciencias", se introducen de alguna forma en la belleza conceptual de ciertos conocimientos. Muñoz Molina intuye muy bien en el párrafo anterior uno de los misterios de la Ciencia: la escala de las cosas. Mucho hay todavía por saber acerca de como ciertos conjuntos de cosas interaccionan, de forma que aparecen nuevos e inesperados fenómenos colectivos, propiedad que en general se suele denominar como "emergencia". Todo eso esta muy relacionado con la escala. Por ejemplo, el comportamiento de los objetos atómicos es totalmente distinto cuando se junta cierta cantidad de ellos. Puede haber mucha "literatura" si se quiere en ciertas cosas "científicas" que sabemos (y que no sabemos). Por ejemplo si pensamos en que el caos en realidad genera orden o si pensamos en que los elementos químicos de los que estamos compuestos proceden de la muerte y explosión de las estrellas. Desgraciadamente, mucha persona "de letras" de este país se cierra en banda ante este tipo de pensamientos, con todo el daño que eso supone a la cultura humanística española (incluyendo la científica).

3 comentarios :

Franwerst dijo...

¡Vaya! Peibol, tengo que decir que me ha gustado mucho este post. Si tengo oportunidad leeré algo de Muñoz Molina, y en particular el libro que mencionas.

Es cierto que en la literatura general (no especializada) no suele haber muchas referencias a temas científicos. A mí me parece que esto es sólamente un reflejo de que tampoco la ciencia está demasiado presente en la sociedad. Sobre todo a un nivel comprensible por la sociedad, como por ejemplo el fragmento que citas y que me ha gustado tanto.

Está bien que animes a los escritores españoles a escribir sobre ciencia.. aunque yo también animaría desde aquí a los científicos españoles a escribir divulgación (algo quizás se traducirá en novelas también). Yo soy de la opinión de que la falta de divulgación científica está detrás de muchos de los problemas que aquejan a la ciencia y también la sociedad (por ejemplo en España).

No digo que sea sencillo escribir divulgación, sin embargo para escribir publicaciones en revistas especializadas sí que todo el mundo se las apañan porque aunque sea difícil es casi una "obligación" en el trabajo del científico. A lo mejor falta hacerse a la idea de que la divulgación de los resultados obtenidos deberían hacerse también una "obligación".

Es cierto que no todos los científicos tienen que tener pluma de oro... pero
pero ni toda la literatura es de oro, ni tampoco Muñoz Molina habrá pensado así a la hora de escribir sobre las escalas en el universo.

Vaya rollo que me he mandado.. si lo sé lo pongo en mi blog y te dejo de spam barato Carlsaganesco.. jeje..

Uhmm.. ya se me ocurre una idea para un post nuevo... jeje

juliacgs dijo...

¡Vaya! Desgraciadamente es que Muñoz Molina es un caso un poco excepcional. Si les pides al resto de escritores españoles que hagan algo por el estilo, probablemente desearás no habérselo pedido...

Supongo que Fran tiene razón con lo del tema de que los científicos quizás tendrían que hacer un esfuerzo por la divulgación -y antes, por la transparencia y la sencillez que algunos tanto repudian- (aunque si no tienen aptitudes, no veo porqué tendrían que escribir literatura...), pero yo creo que la cosa va más atrás: la educación en España es completamente estanca... ¡La de veces que yo he oído "Yo es que soy de letras, no sé contar", "Yo es que soy de ciencias, no sé escribir"! O a mí, decirme, "Tú, es que eres una letruda", o "¿Tú no eras de ciencias?" En fin... Hasta que ese tipo de cosas no se arreglen, lo otro va a ser muy difícil.

eulez dijo...

Fijaos en esta foto, un grupo de neuronas a la izquierda y una imagen de una simulación de un grupo de galaxias a la derecha. Imágenes de este estilo, con estos parecidos entre cosas que en principio nada tienen que ver, hay muchas... anda que no tiene poesia esto.