Pestañas

martes, julio 24, 2007

Coches eléctricos.

No me gustan los coches, no me gusta especialmente conducir, aunque sacarme el carnet B en Madrid ha sido una de las cosas más difíciles que jamás he hecho. Lo que menos me gusta de los coches es que me parecen artilugios de la más baja tecnología, contaminantes, ruidosos, poco efectivos, caros, etc.. De ahí mi gusto por las bicicletas, que son todo lo contrario. Sin embargo, hay que reconocer que para ciertas situaciones son cómodos, e incluso necesarios. A todo esto ¿dónde están los coches no contaminantes? Pues en contra de lo que podría parecer, los coches eléctricos son una tecnología del pasado, no del futuro (en varias ciudades de EEUU hubo coches eléctricos en los años 20 del siglo XX). El problema fue la aparición de la industria del petróleo que se cargó el mercado del coche eléctrico. Ahora, con todos los problemas del cambio climático, resulta necesario repescarlos y muchas empresas se están poniendo las pilas, nunca mejor dicho.

Por ejemplo, hay un tipo de coches, los vehículos híbridos, que combinan un motor de gasolina con otro eléctrico. El coche decide cual utilizar buscando el máximo rendimiento: en ciudad utiliza el motor eléctrico y en carretera el de gasolina, si en este último se produce más energía de la necesaria, se utiliza para cargar la batería del eléctrico. Yo me he montado en uno de estos coches y es una auténtica gozada. Un ejemplo de este tipo de coche es el Toyota Prius, que cuesta unos 30.000 €!

¿Y coches eléctricos completos, que no contaminen nada de nada? Pues también hay, por ejemplo este pedazo de trasto, que vale 80.000$. ¿Algo más barato? Pues resulta que durante 2007, la empresa Reva va a empezar a vender en España este coche eléctrico por unos 12.000€ (imagen del coche a la derecha). Las prestaciones del cochecín son malas, se le gasta la bateria, corre poco, es pequeño, etc... pero es de esperar que en unos pocos años nos encontremos con cacharretes suficientemente buenos (y seguros) que sustituyan los antidiluvianos coches de gasolina por precios más razonables, no superiores a los 10.000€.

Una de las ventajas de todos estos coches (supongo que a alguno no le parecerá una ventaja) es que no tienen ni embrague ni palanca de cambios. La existencia del mecanismo del embrague es una prueba de la bajísima tecnología de los coches actuales, en esto estoy con los yankis ¡viva los coches automáticos! A ver como iban a hacer su agosto las autoescuelas si todos los coches fuesen automáticos... En resumen, que dentro de unos pocos años, cuando estos trastos mejoren un poco y me lo pueda permitir (espero), me compraré un cochecillo de estos, hombre ya.

4 comentarios :

Dabidovich! dijo...

Pues lo mismo me pasa a mi. Los coches de motor de explosión me parecen algo que ya debería estar superado y que en el futuro se mirará con estupefacción.

El desplazamiento de una sola persona en un monstruo ruidoso y contaminante de casi una tonelada es algo aberrante para el sentido común. Supongo que sólo puede tener cabida en esta época de energía barata que nos resistimos a abandonar...

Y luego está el paisaje urbano. Miradlo friamente: hay que joderse el sitio que los coches comen a las personas... ...y nos parece normal. MIERDA DE CIUDADES de la era de la energía barata!

Teletrabajo y bicis para todos YA!!!

Ruth dijo...

Completamente de acuerdo. Soy totalmente anti-coches, reconozco que para algunas cosas, como las urgencias hospitalarias que te puedan surgir, son muy útiles, aunque en las grandes ciudades existe un maravillosso mundo del taxi que cumple ese servicio.
Los coches son contaminantes para el medio ambiente, son contaminantes acustica y visualmente, ocupan mucho espacio, la gente cambia de personalidad dentro de ellos, es decir un dechado de virtudes.
También estoy de acuerdo en que el paso lógico sería ir al coche eléctrico, se supone menos contaminante, dependiendo de cómo se produzca esa energía eléctrica que se necesita...
Por esto, ¡inversión en Transporte público YA! tren, autobús, taxi, etc. Nada de potenciar el transporte privado. Seguro que tarde o temprano se subvencionará el paso del coche de gasolina a electrico. ¡qué barbaridad! La energía que se necesita para mover un coche de no sé cuantas toneladas sólo para transportar a una persona que vive a tomar por culo de su trabajo porque quiere tener una casa con cesped que riega todos los días y piscina privada. O que vive a las afueras porque no le queda más remedio ya que no encuentra ni un puñetero piso al alcance de sus posiblidades (ya sea en alquiler o en compra) dentro de la ciudad.

En vez de prohibir el coche, sigamos con este modelo individualista y poco eficiente!!!

PD.- No sé que pasa con tu blog, yo lo leo tan tranquila, pero luego, cuando me pongo a comentar, salen espumarajos por mi boca. Parece que soy anti-todo. Me indigno yo sola... Y yo soy una chica dulce y comprensiva, jeje.

juliacgs dijo...

Pues yo estoy con vosotros: no me gustan los coches... Y sin embargo, sí me gusta conducir... Supongo que es porque es una cosa que he interiorizado desde pequeña (viendo a mi padre conducir, y todo eso...)...

Por ejemplo, una cosa que detesto profundamente es cómo conduce el personal. A mí, que me gusta conducir despacito, y con cuidado, me revienta que la gente corra que se las pele, cruce carriles en diagonal, y traten con todas sus fuerzas de estamparse contra ti... No sé qué puede tener eso de guay. Otra cosa que no me gusta nada es que la gente viva para pagar la gasolina. En unas prácticas que hice, conocí a un pavo que estaba de becario, por la mañana iba a una empresa y por la tarde a otra. La mierda de sueldo que juntaba entre las dos becas iba ÍNTEGRAMENTE para pagar la gasofa. Eso me parece increíble. Sinceramente, pa eso quédate en casa de tus padres. Estarás haciendo lo mismo y por lo menos, no joderás el medio ambiente.

Una cosa que me atrae de los coches (aparte de lo que comenta Ruth: urgencias, etc...) es el poder hacer largos viajes en ellos. Siempre me ha gustado ir de viaje, y con mis padres he hecho viajes larguísimos por toda Europa... La verdad es que me gustaría hacer alguno conduciendo yo...

Pero por lo demás, yo también me declaro amante de las bicis. Lo que pasa es que yo desearía poder utilizarla como medio quasi-único de transporte, no como Pablo, al que también le gusta lo de la bici como deporte... Recuerdo con cariño mis ciudades en las que me he movido en bici (porque me ha dado la gana, y no por obligación, como en Arizona): Estrasburgo, Bremen... La vida en bici se ve de otra manera... ¡Es como volar sin alas! (por eso, los conductores en Madrid se sulfuran, porque los ciclistas les dan una envidia, que se mueren!).

eulez dijo...

¡Que comentarios tan largos!

Bueno, yo creo que tampoco hay que ponerse muy radical, Ruth. Si los coches fuesen enteramente eléctricos y se consiguiese algún modo de generar esa electricidad de forma no contaminante (paneles solares más eficientes), pues no creo que hubiese ningún problema en tener un coche individual. Eso no quita para lo que dice dabidovich, que habría que cerrar el tráfico dentro de las ciudades todo lo posible (y más), instalar tranvías y tranporte público y adecuar la ciudad para las bicicletas. Y que luego la gente utilice sus coches familiares para otro tipo de trayectos, donde no molesten.

Tampoco es un modelo tan descabellado ni tan dificil, pero el libre mercado es el libre mercado y esto es como lo del ladrillo, como toques al sector automovilístico, la economía a pique (esto es una mierda, pero es así). Por eso la única manera de conseguir cambiar algo, dentro del sistema, sería intentar formentar en lo posible el paso de a gasolina a eléctrico, a ver si poco a poco (o en unos años) se van cambiando las cosas... las actitudes de "todo es una mierda" suelen llevar razón, pero no sirven para mejorar nada de nada. Lo único que hacen es negar la realidad y no buscar soluciones...

Vuelvo a un tema recurrente. Esto es como lo de Al Gore. Sigo pensando que lo que ha hecho este hombre, teniendo en cuenta la sociedad a la que se dirige, es meritorio. Y en España, un montón de gente sensibilizada con el tema, le pone a parir, criticándole por lo que no ha hecho antes. Lo que no haya hecho antes da igual, la labor que hace ahora es necesaria en su país. Y también se le critica que consuma mucha energía o que tenga un coche o yo que se que. Este tipo de críticas puede aplicarse a cualquiera de nosotros, y no hacemos nada por solucionar ningún problema. Es como si en el tema del clima hubiese que ser absolutamente coherente con todo lo que uno hace y lo que dice... con otros temás la gente no es tan escrupulosa, no se porque con este sí, cuando lo necesario es buscar soluciones sea como sea.