miércoles, septiembre 05, 2007

París: introducción.

Lo siento mucho por los lectores habituales y por los que se sientan ofendidos por lo que voy a decir, pero es que me resulta un poco insoportable todo el rollo alrededor de los blogs acerca de las vacaciones. Me explico. Parece que todos los blogueros que hablan de sus vacaciones, estas han sido fabulosas maravillosas y fantásticas. Y hasta se ponen trascendentes. Acabo de leer un post (cuyo enlace no voy a dar) cuyo autor parece que se haya ido de misionero al Congo o a la India, cuando ha estado en alguna de las atestadas playas españolas (que si las estrellas, que si el calor africano, que si la piscina por la noche... ¡por favooor!). Supongo que todos queremos ser especiales, especialmente en nuestras vacaciones, ya que el resto del tiempo somos seres esclavizados por trabajos aburridos, familias insoportables e hipotecas alzistas. El único respiro de libertad que nos deja esta sociedad capitalista es planificar nuestras vacaciones, que tienen que ser maravillosas, sí o sí.


Me recuerda esto a cuando trabajaba de programador en una empresa de consultoría. Una de las cosas que me decidió a salir de ese ambiente fue ver como uno de los programadores de la empresa donde me habían mandado tenía delante del ordenador un cartel que ponía "Quedan 312 días" y al día siguiente "Quedan 311 días..", etc (y esos eran los fijos, que saben que dentro de un año van a seguir teniendo trabajo, el resto no lo teníamos tan claro). Todavía me pone nervioso pensar en aquellos carteles... es como un reo que cuente los días que le quedan para que se le acabe la condena. Todo el año esperando a un acontecimiento que va a durar dos semanas, se mire como se mire, es algo deprimente. Por supuesto, si uno espera todo un año para algo, ese algo tiene que ser cojonudo por cojones, valga la redundancia.

Bueno, disculpad el desahogo, ya he sacado mi vena "protestante", como me decían los niños en el colegio. Yo no quiero contar mis vacaciones en el plan que he descrito antes. Me han gustado y punto. Y me iría otra vez si pudiese. Creo que con eso basta. Y para intentar no ser tópico voy a hablar de las cosas que NO me han gustado de los sitios que he visto. En concreto, quiero hablar de las cosas que NO me han gustado en París, donde he estado una semana. En realidad, esto no es así, porque lo que no me ha gustado es en comparación con otras muchas cosas de la ciudad que sí que me han gustado mucho. Cualquier cosa por intentar, al menos, salirme del topicazo. En plan positivo-bloguero que-guays-han-sido-mis-vacaciones (será la última vez), abajo os dejo una de las mejores fotos de estas vacaciones (pase de diapositivas aquí):