Pestañas

martes, octubre 23, 2007

París: qué no me ha gustado (V y última).

El Metro de París.

Todo el mundo, cuando habla del Metro de París, piensa en sus entradas, diseñadas al estilo Art Nouveau por Hector Guimard (foto de la izquierda). Pues eso eso lo único bonito que tiene el Metro, que en realidad en un sitio peligrosísimo, empezando porque, al bajar a la estación, los pasillos están plagados de recobecos y de esquinas estrechas, ideal para atracos y para cualquier tipo de agresión. La seguridad es escasa y la que hay, también da miedo. Por los pasillos del Metro se pasean unas especies de patrullas de ex-jugadores de rugby-matones de barrio, con perros con mordaza, que casi dan más miedo que los supuestos delincuentes.

Y no estoy exagerando con lo que digo: cuando estuvimos allí murió un periodista italiano en una estación cercana a la Torre Eiffel. Por lo que contaban las noticias, parece que le quisieron robar la mochila, el hombre se resisitió y se cayó escaleras abajo. Ni una sola cámara registró lo sucedido. Esto no quiere decir que la inseguridad en París sea mayor o menor que en cualquier otro sitio (que no lo se, aunque el gusto por los guetos de los franceses ayuda mucho a que sea grandecita), solo quiero decir que el metro es un sitio ideal para cometer asaltos y que nadie te pille.

Con este post termino lo que quería comentar acerca de la ciudad de París. Supongo que, al ponerme negativo, da da la impresión de que la ciudad no me ha gustado. Esto no es cierto, me lo pase muy bien y, como ya dije, en estos posts lo que he pretendido es salirme del topicazo. La ciudad es fantástica, aunque seguramente me habría gustado más de haber ido en otro momento, con menos turistas. También es cierto que Londres, Roma o Berlín me han dejado mejor sabor de boca. Queda pendiente una segunda visita un poco más calmada y, sobre todo, fuera de temporada.

2 comentarios :

juliacgs dijo...

¡Fíjate! Justo estaba pensando en París antes de ver tu blog. Yo tengo un par de cosas claras sobre cuando NO voy a volver a París:
1) Cuando haga mucho, mucho frío (diciembre, enero, febrero...) para no repetir la vez que estuve allí con Emilio, que me puse fatal de la bronquitis que tenía.

2) En agosto. (O en cualquier momento en el que yo me entere que es temporada alta de putas hordas de españoles eurodisneylanderos -con cariño, eh?-)

3) Cuando vaya, no pienso comer nada raro, ni beber vino "a volonté". (Y esto incluye no pisar el restaurante ese, "Nos ancetres les gaulois". Por mí como si se mueren... Yo estuve muriéndome toda una noche gracias a ellos!).

4) No pienso dejarme el botiquín con: aspirinas, otrivín, ibuprofeno, almax y primperán y alguna otra cosa que se me olvida...

Yo es que debo llevar en los genes lo de que París no me sienta bien, porque a mis padres, de las dos o tres veces que fueron de jóvenes, les robaron o les intentaron robar todas ellas el bolso o la cartera... Un par de ellas en el metro.

Me parece a mí que prefiero otras ciudades francesas...

Francisco Mejias dijo...

Mi hija se ha ido a estudiar a Paris, en 40 días lleva un asalto y un robo.