sábado, diciembre 29, 2007

Navidad (casi) en Champions.

El año pasado, por Navidad, el Atlético cosechó una racha de resultados que le colocó en posiciones de Liga de Campeones. Ya por entonces comenté que esa posición en la tabla no era más que una casualidad, porque el equipo no presentaba las condiciones suficientes como para mantener esa posición, como al final se demostró. Este año la situación es distinta. Como dice Santiago Segurola, parece que, por fin, el Atlético ha abandonado el victimismo y vuelve a (intentar) ser un grande. El club ha fichado mucho y bueno (tal vez Raúl García haya sido el mejor de todos los fichajes) y tiene un ataque que le permite meter un gol de cada dos ocasiones que genera (y menudos golazos). Todo esto a pesar de la venta de Fernando Torres, que al final ha resultado beneficiosa para ambas partes (algo que yo no pensaba que fuese a ser así).

El problema actual del Atlético es que, hasta el momento, demuestra cierta candidez defensiva. El compendio de un ataque brutal y de debilidad atrás ha generado partidos inolvidables, especialmente los tres 4-3 del Calderón ante Sevilla (4-3), Villareal (3-4) y Valladolid (4-3). Los abonados que sobrevivimos al infarto de miocardio de estos tres partidos, hemos visto como la cosa se ha ido suavizando un poco, y hemos cambiado el infarto de los 7 goles por los partidos broncos (Getafe 1-0), de goles en el minuto 94 (Panathinaikos 2-1) o con decisiones arbitrales polémicas -en contra, claro- (Espanyol 1-2). Partidos, todos ellos, mucho menos dañinos para la salud, y por completo lejos de la normalidad futbolística, aunque sí dentro de la "normalidad" del Atlético. Un buen resumen de la situación del Atlético en lo que llevamos de temporada lo hacen en Diarios de fútbol.

En definitiva, las posibilidades del Atlético en 2008 creo que dependen fudamentalmente de dos cosas: primero, de como terminen la temporada Forlán y Agüero, que han empezado demasiado bien como para que aguanten así durante 2008. Segundo, de como va a resolver el Atlético la situación de Maniche, que estaba jugando realmente bien. Si, como parece, van a vender al portugués, debería ficharse a un buen centrocampista (ahora es cuando da pena no haber contratado a Riquelme cuando se pudo). A ver que pasa.