Pestañas

miércoles, abril 02, 2008

Eutanasia.

Me voy a poner serio. Hay pocos temas realmente importantes sobre los que escribir, hablar o debatir. Sí, hay cosas importantes, pero muchas de estas cosas son circunstanciales: pueden pasarnos o no, dependen de lugar, de la sociedad. Pueden ser injustas, pero no le pasan a todo el mundo. La única cosa que nos va a pasar a todos es que nos vamos a morir. No hay mayor realidad en el ser humano y probablemente el hecho de morir sea definitorio. Somos la única especie con la conciencia de su existencia. Más bien, con la conciencia de que su existencia tiene un final -¿existe la existencia si esta no acaba?. Dado que el hecho de morir es trascendente para el ser humano, y dado que las sociedades occidentales tenemos un nivel de vida aceptable, el mejor que ha tenido nunca la especie ¿cómo tratamos el hecho de morir? Pues bien, lo tratamos mal. Tenemos los medios, la infraestructura y la tecnología para ser capaces de que las personas puedan tener una muerte digna. Actualmente, ¿tenemos una muerte digna? La respuesta es definitiva: no.

En la Comunidad de Madrid hemos tenido uno de los ejemplos más sangrantes que se recuerdan con el Caso Lamela. El efecto Lamela ha supuesto que a muchas personas que deberían haber fallecido con cuidados paliativos, sin dolor, no se les haya aplicado el tratamiento, por miedo de los médicos a las represalias de la Comunidad de Madrid. Pero es que la situación en el conjunto de España es terrible, como dicen en el anterior enlace:
[...] cada año mueren en España 100.000 enfermos de cáncer, de los que 60.000 necesitan cuidados paliativos. Otros 250.000 mueren por enfermedades crónicas y degenerativas, de los cuales, por lo menos un 30% necesitan también este tipo de cuidados, aunque si aplicáramos los criterios más amplios de la OMS, el porcentaje podría llegar al 60%. Eso significa que entre 150.000 y 200.000 enfermos necesitan en España la atención de un equipo de paliativos. Pero, ¿cuántos los reciben realmente? Apenas unos 60.000. Y estar entre los afortunados que pueden morir sin rabiar depende de algo tan aleatorio como que su comunidad autónoma haya hecho o no los deberes.
Ante esta situación, en donde las administraciones no cumplen ni siquiera la anquilosada legislación vigente, se dan todo tipo de situaciones. Un relato especialmente conmovedor es el de la muerte de Josefina, la madre del periodista e historiador Jorge Martínez Reverte. Hace nada hemos tenido el caso en Francia de Chantal Sébire, que sufría un tumor que le ocasionaba grandes dolores y le deformaba la cara. Al final, después de que se le negara una muerte digna legal, se la han encontrado muerta en su casa.

En estos dos casos es donde aparece una diferencia fundamental con respecto a lo que ha ocurrido en la Comunidad de Madrid. Los casos de Josefina y de Chantal son los de unas personas que, siendo conscientes de su situación y sus deseos, no quieren llegar hasta cierto punto de su enfermedad y quieren irse antes de que llegue lo peor. Esto es eutanasia. Lo de la CAM es peor, mucho peor, porque los cuidados paliativos no son eutanasia. Y no se están administrando. La gente ha estado muriendo en agonía.

Como siempre, la crueldad de la administración tiene sus grados. Lo de la CAM, el sector duro del PP y los medios afines (en donde se ha tachado a los médicos de asesinos) llega a unos niveles que son inexplicables salvo que introduzcamos el factor religioso de por medio. Como ejemplo del factor católico tenemos las hipócritas declaraciones del arzobispo de Pamplona diciendo que "Cristo murió sin cuidados paliativos". Otra posibilidad es la pretensión de desprestigiar todo lo posible la sanidad pública por parte de la derecha. Poco a poco, durante años, sin que se note, el PP va cambiando el sistema; por ejemplo, ya nos han colocado los hospitales con gestión privada. Si siguen en el poder es cuestión de tiempo que ocurra lo inevitable. Lo del PSOE también es de libro porque no quiere oir ni hablar de eutanasia, ni de nada que se le parezca. Sin embargo, la radicalidad del PP, hace que no sea lo mismo. No es lo mismo no querer progresar ni cumplir lo prometido (el debate sobre la eutanasia estaba en el programa electoral del PSOE) que comportarse como una jauría de inquisidores medievales neocons (vaya imagen!). En realidad, no se que será peor moralmente, al fin y al cabo el PP es lo que es, si los que les votan se creen que son otra cosa no es problema suyo; pero el PSOE se nutre de un voto que apoyaría la legislación de la eutanasia en los casos de enfermos terminales sin dudarlo un momento. En este sentido, Juan José Millás se pregunta acerca de las facultades mentales del Estado.

En resumen, la situación legal de la eutanasia en España y en Europa la explican muy bien en este artículo de Público. Básicamente, en España se considera homicidio ayudar a morir a alguien, aunque en el caso de la ayuda al suicidio se considera un atenuante que haya una enfermedad incurable de por medio. La eutanasia pasiva es legal, se puede dejar morir a un paciente al cual se le esté prolongando la vida de forma artificial. Para dejar claro este tema, la asociación DMD (Derecho a Morir Dignamente) proporciona un modelo de testamento vital que es válido en varias comunidades autónomas Esta asociación manda a sus socios de más de tres meses de antigüedad un libro con instrucciones para fabricar de un útil cóctel a partir de fármacos que se pueden conseguir fácilmente en las farmacias. Para ver la actuación de la asociación, es muy recomendable leer este artículo sobre la muerte de Madeleine Z: "Quiero dejar de no vivir".

9 comentarios :

juliacgs dijo...

No sé... A mí lo de la eutanasia siempre me ha parecido una cosa tan personal, tan íntima... Que me parece una aberración que todo el mundo tenga que opinar sobre lo que una persona decide hacer con su vida (en el fondo, todavía arrastramos eses sanbenito cristiano que antiguamente obligaba a enterrar a los suicidas fuera del cementerio, como parias sociales de ultratumba)... Está claro que al legislar, siempre hay que ponerse en el supuesto más general y amplio (fíjate tú, en este tipo de cosas, aplicar un derecho basado en precedentes judiciales, como el derecho anglosajón, no vendría nada mal), pero a priori, uno pensaría que con la evolución tecnológica, vendría de la mano la muerte sin dramatismos, la muerte como un simple final de la vida, pero parece que, no sólo no es así, sino que es todo lo contrario.

Con respecto a lo de los cuidados paliativos, se me abren las carnes cuando oigo a determinados personajillos en los medios de comunicación mezclar las churras con las merinas y cargar contra algo tan básico como es la muerte sin dolor... Alucinante lo de "Cristo murió sin cuidados paliativos" ¿Hace cuánto que se supone que murió Cristo, tontolhaba? De verdad, hay gente que tiene las neuronas secas de tanto dogma de fe.

Y es que, en este país en el que vivimos, desgraciadamente, hay todavía una costra muy gorda de mojigatería y "meapilismo" ante ciertos temas, que nos impedirá avanzar hacia donde sea, mientras esté ahí, como una legaña social gigantesca.

copepodo dijo...

Este es un caso muy claro de algo que sólo puede prohibirse mediante argumentos religiosos, y me refiero a la eutanasia voluntaria (del estilo del caso de Madeleine Z o Sampedro). Si una persona adulta y en perfectas facultades decide que no quiere seguir adelante ¿quién y con qué autoridad le para?.

"Cristo no tuvo cuidados paliativos". Manda huevos. Para que luego digan que el catolicismo vaticano no es masoquista; buscar una razón de ser al sufrimiento evitable no es otra cosa más que crueldad.

eulez dijo...

Claro, pero si Dios hizo sufrir el calvario a su único hijo y salvador de la humanidad, ¿cómo no van a seguir su ejemplo sus seguidores cristianos? De hecho, por esa misma razón, crearon la Inquisición, para que, mediante el sufrimiento de la carne, los pobres herejes redimiesen sus horribles pecados.

juliacgs dijo...

Sí, pero Cristo no era hereje. Herejes somos nosotros, que a más de uno le gustaría quemarnos en la hoguera, por no querer "jugar en el patio del colegio" con los cristianos... (qué mal les sentó aquello de que se los comieran los leones en el Circo Romano. En el fondo, todo viene de ahí, están rencorosos desde entonces).

Santiago Chiva de Agustín dijo...

La eutanasia es un tema muy pantanoso. Se habla de legalización de la eutanasia para casos límite. Pero en Holanda, donde lleva legalizada años, no es así; se va haciendo habitual y va calando la mentalidad de que si estás enfermo lo mejor -para todos- es pedir la eutanasia, en detrimento de los cuidados paliativos

Preguntar a un enfermo si desea pedir la eutanasia es ponerle ante un dilema y ya tiene consecuencias en él. Si pide la Eutanasia, se le quita la vida y acaba el dolor, claro. Pero ¿y si pidiera medicina paliativa? Algunos dirán, con tono comprensivo, que no pasaría nada, todo sigue como siempre, se le cuida hasta que muera. Pero no. Ya nada es como antes. Si elige seguir viviendo, siempre tendrá que explicar por qué ha optado por una solución que supone más sacrificios a sus cuidadores, más dinero al Estado por gastos de la Ley de Dependencia y gastos sanitarios. El mismo personal sanitario que le cuida es el que le hubiera quitado la vida. Y como el enfermo no ha querido, hay que seguir cuidandole. Y total, para seguir sufriendo. Y los familiares, que quizá le sugirieron la eutanasia, son los que deben seguir viniendo a verle no se sabe cuantos meses o años más. Y quitando tiempo de dedicación a los niños, y con la hipoteca que les agobia, y en vacaciones, a ver que pasa... Los médicos o los familiares, no va a decir así las cosas, claro. Pero no somos tontos y sabemos cuando algo que hemos decidido no ha caído bien o resulta un engorro.

Encima, el Estado es parte interesada. Aunque los políticos se indignen, saben perfectamente que cuanta más eutanasia, más millones de euros para otros gastos sanitarios. Cuestan mucho menos dinero los trámites de defunción que un día más de cuidados paliativos. Para un contable sin prejuicios morales la mejor solución está bien clara: animar a pedir la eutanasia a todos. Sin embargo, nuestros mayores y nuestros enfermos, que con su vida han colaborado a hacer un mundo más humano, se merecen la mejor solución aunque cueste más. Si alguien quiere tener más reflexiones de interés sobre este tema en la etiqueta: http://opinionciudadano.blogspot.com/ se encontrará unas cuantas

Gracias por ofrecerme la opción de opinar,

Santiago

eulez dijo...

Hola Santiago, gracias por escribir.

Tienes razón en el sentido de que la eutanasia es algo complicado. De hecho, podemos extrapolar aún más lo que dices y se puede argumentar que, ya que estamos, podemos aplicar a eutanasia a todos aquellos que nos molesten (como los viejos enfermos o los subnormales). Es decir, y acabo de perder la discusión según la ley de Godwin: los nazis.

Tu argumento lleva necesariamente a esta conclusión. Al igual que los argumentos en contra del aborto (una vida es una vida, da igual el violador que la haya concebido), hay detrás una verdad absoluta de la que no se si te das cuenta (o si, pero la disfrazas con argumentos razonados). Las verdades absolutas no existen, un óvulo fecundado no tiene alma, no tiene valor alguno.

La legislación, las leyes y la justicia están para algo. Hay situaciones claramente injustas y denigrantes para el ser humano que solo pueden resolverse mediante la eutanasia y el aborto. La legislación está para asegurar que no se comenten abusos al utilizar estas medidas drásticas. La gente, que como tú, intenta ver a los nazis por todas partes, esta exagerando y quitándole derechos a las personas, como ha ocurrido desgraciadamente en la Comunidad de Madrid

No se puede permitir un aborto de 7 meses. No se puede permitir dar muerte a una persona que no lo pida o no lo haya pedido bajo ciertas circunstancias. Esto no lo duda nadie. Dejad ya de demonizar de una vez cualquier avance, que vosotros también vais a salir perjudicados.

Carmen dijo...

La eutanasia es un tema muy serio y como tal debería debatirse... Pero claro, pedir un debate serio en este país es demasiado. Como en tantas otras cuestiones, todo acaba reducido a un intercambio de etiquetas, eso es de facha, eso es de progre, y poquito más.
Me chirría en este "debate" tanto hablar de muerte "digna", ese eufemismo para no hablar de la vida "indigna". Yo no sé que será de mí, si cuando me toque morir preferiré sufrir hasta el final o la eutanasia, pero lo que sí tengo claro es que no quiero que nadie decida por mí: si mi vida es digna o no, no es algo que le corresponda decidir al Estado, a mi familia, al médico, a los curas o a la Asociación por una Muerte digna. Al fin y al cabo, como no tengo muchas esperanzas en el más allá, esta vida es lo único que tengo.
Como advierte Santiago, la eutanasia es pantanosa, y su legalización requerirá una vigilancia cuidadosísima por parte del Estado, que ya se sabe que la Administración es codiciosa, algunos médicos demasiado compasivos y algunos familiares demasiado interesados.
Por mi parte y salvo que diga lo contrario, quiero alargar mi vida indignamente hasta el final.Saludos,

eulez dijo...

Sobre lo que dice Carmen (gracias por comentar). Hace poco, Cuatro emitió un documental llamado "Mi muerte es mía" (puede verse entero aquí) en el cual hablaban de dos casos: una enferma terminal de cáncer en Holanda y una mujer española con una enfermedad degenerativa que la dejará postrada en una cama.

En el post he separado muy claramente estas dos situaciones. No creo que sean la misma y en el documental de Cuatro las tratan como si lo fueran. No tienen nada que ver: la primera persona, la holandesa, va a recibir atención para adelantar su muerte y que esta no sea agónica. La segunda persona, por mucho que no le guste estar tetrapléjica, no va a morir de manera natural (al menos, no debido a su enfermedad). Los dos casos son claramente distintos. Y el documental los mezcla, y eso crea confusión en gente como Santiago y Carmen que tienen muchas dudas acerca de dar ese poder al Estado. Hay que ir por pasos, porque hay gente que no esta de acuerdo con la eutanasia. Primero los enfermos terminales, luego ya veremos.

Otra cuestión es como aplican la eutanasia en Holanda. No lo hace el Estado. El Estado legisla y luego hay un cómite de médicos que deciden que hacer caso por caso. Se reunen y los debaten. Y cuando uno de ellos toma una decisión, hay un servicio que busca un segundo médico, que nada tenga que ver con el primero, para que decida si debe aplicarse la eutanasia o no. Ambos, hablan con la persona en cuestión y se aseguran de que es una decisión consciente, meditada y no debida a una depresión pasajera o a cualquier otra cosa.

Ah! Y lo de la "muerte digna" no es un eufemismo. Se trata de no morir como una rata en un hospital de mierda en un pasillo con 10 enfermos más al alrededor. No vivimos así por muy poco digna que sea nuestra vida y no tenemos porque morir así.

jose dijo...

Sin duda yo creo que sobre la vida de alguien nadie puede controlarla y si alguien quiere suicidarse no hay nadie que le pueda parar, sin embargo para los que se estan metiendo en la religion (como no) quiero decirles que el obispo no se refiere a que todos ahora tienen que ser masoquistas y clavarse en cruces sino que tenemos que acoger el sufrimiento como lo hizo Cristo (y ese mensaje es solo para cristianos puesto que si no crees en Cristo el comentario no te sirve una mierda, ademas de que la Iglesia no impone)
Sin embargo mi punto de vista es, ¿esa persona que esta sufriendo quiere morir y acabar con el sufrimiento o quiere una VIDA sin sufrimientos? porque muriendo no consigue nada... puesto que deja de vivir.
A no ser que seas cristiano y creas en la vida despues de la muerte, que entonces tambien creerias que todas las cosas que te pasan buenas y malas son para tu bien puesto que Dios te ama.
Ademas los cristianos creen que el suicidio es pecado mortal porque desprecias lo mas valioso que te ha dado Dios: la vida