Pues ya tenemos disponible la versión 8.10 de Ubuntu, dominada esta vez Intrepid Ibex (Íbice intrépido). A lo tonto, ya llevo unas cuantas versiones comentadas de instalación de Ubuntu. Al principio todo era un poco más complicado de instalar, pero cada vez es más fácil. Es tan sencillo instalar Ubuntu que ya hasta te avisa de los drivers que hay que instalar para la tarjeta gráfica. Prácticamente la única dificultad es asignar el home y el raíz a las particiones correspondientes. Todo el software que se pueda necesitar se puede instalar automáticamente siguiendo lo que dice la gente por Internet, por ejemplo esto.Lo que si me gustaría comentar es algo acerca de los problemas con la pasada versión de Ubuntu (que comenté aquí). Empezando porque esta versión venía con la beta de Firefox 3, que se petaba a cada rato. Pero lo peor fue el fallo de seguridad en la generación de las claves en OpenSSH en Debian (gracias izzo por la información) que puso en peligro a millones de máquinas en Internet (más detalles aquí). Para el que no lo sepa, Ubuntu es una distribución que está basada en Debian, así que el problema se trasladó y supuso constantes actualizaciones del kernel de Ubuntu (el núcleo del sistema operativo, vaya). Tantas han sido las actualizaciones que, en la pantalla de arranque, si tienes la opción de arrancar Windows la última, al final ni se ve porque todos los nuevos kernels se iban añadiendo como nuevos sistemas operativos en la pantalla de arranque. Vamos, una chapuza (que ha sido corregida en esta versión, al menos lo del arranque).
En general, mucha gente se está quejando de la falta de estabilidad de Ubuntu (especialmente de la versión 8.04) y se está pasando directamente a Debian. En cualquier caso, yo sigo siendo fiel porque creo que Ubuntu mantiene un punto intermedio entre las ventajas de un sistema Linux y ciertas (solo ciertas, codecs y cosas así) facilidades que puede dar un Windows. Va a ser verdad lo que dice alguno de los comentaristas de este blog, es que en realidad soy poco linuxero. Y va a ser cierto porque de fundamentalista tengo poco.
En general, mucha gente se está quejando de la falta de estabilidad de Ubuntu (especialmente de la versión 8.04) y se está pasando directamente a Debian. En cualquier caso, yo sigo siendo fiel porque creo que Ubuntu mantiene un punto intermedio entre las ventajas de un sistema Linux y ciertas (solo ciertas, codecs y cosas así) facilidades que puede dar un Windows. Va a ser verdad lo que dice alguno de los comentaristas de este blog, es que en realidad soy poco linuxero. Y va a ser cierto porque de fundamentalista tengo poco.












