Pestañas

domingo, febrero 01, 2009

Bolonia.

Lo prometido es deuda. Aquí tenéis un post sobre la reforma universitaria de Bolonia para que os podáis desahogar a gusto. Están permitidos los insultos y las vejaciones siempre que no sean dirigidas contra el resto de comentaristas. La encuesta que he puesto en el blog estos últimos días han dado el siguiente resultado:


A mí me ha sorprendido bastante este resultado. Esperaba un "No" rotundo, pero que va. Se podría decir que ha ganado el "Si". Si estuviésemos hablando de partidos políticos (y de escaños proporcionales al voto), podría decirse que el "Sí escéptico" dispondría de la mayoría absoluta si se aliase con el "Sí a secas".

Antes de nada, introduzco un poco el tema. Como todos sabemos esto de la reforma de Bolonia, viene de la Declaración de Bolonia, firmada por los Ministros de Educación Europeos en 1999, con el objeto de crear un marco común de educación superior. La idea es buscar "la movilidad por las universidades europeas de los estudiantes, profesores e investigadores, a la vez que fomentar el aprendizaje continuado y la calidad". El objetivo parece claro: si los estudiantes se acostumbran a vivir en distintos lugares de Europa, y tienen una titulación que es inmediatamente reconocida en cualquier país de la Unión, su movilidad laboral será muchísimo mayor. Por otro lado, la reforma también debería mejorar la movilidad del profesorado, lo cual generaría una mayor productividad en la investigación a nivel europeo.

Hasta aquí, la idea. El problema viene en los detalles. Las críticas son varias y se centran, por parte de los estudiantes, en el sistema de Grado y Máster. Las Licenciaturas se convierten en Grados (de 4 años) y se crea el concepto de Máster, que en España va a ser el último de Licenciatura con alguna cosa extra y con los cursos de doctorado. Una de las críticas de los estudiantes es que los Máster son más caros, que el sistema tiende a la mercantilización de la enseñanza (incluso a la privatización) y que el nuevo sistema de créditos (donde se tiene en cuenta el número de horas de estudio) no permite trabajar a la vez que se estudia.

El lema de la reforma, dentro del profesorado es "cambiarlo todo para no cambiar nada" (tal cual). Esto viene en parte a que los cambios tienen que hacerse a coste cero. Algunos de los objetivos de Bolonia, como el de la movilidad del profesorado, es casi imposible de imaginar que se haga posible. Como dice esta noticia de El País: "el profesorado en España está muy especializado, lo que hace difícil que se mueva a otras titulaciones."

Como todos sabemos, ha habido muchas protestas entre los estudiantes (incluidos los de bachillerato). Incluso el Rector de la UCM ha mostrado abiertamente su escepticismo acerca de Bolonia, aunque es partidario de la reforma. Después de muchas protestas, parece que las quejas no han sido en vano. En la noticia dice que: "Alumnos y algunos profesores quieren que sean de tres años y el máster, de dos, como en la mayor parte de la UE. ", sin embargo esas modificaciones ya no son posibles, ya que el formato de Grados y Máster ya está aprobado. En general, desde el gobierno se reconoce que Bolonia no ha calado y parece que se van a introducir alguna variaciones. Por ejemplo, la Universidad tendrá la obligación de favorecer estudio y trabajo. Algunas voces afirman que "nunca nuestro país ha dedicado una cifra similar a las becas para estudiantes universitarios" y que los másteres pretenden "abrirles [a los estudiantes] las puertas a la formación más especializada". El propio Zapatero acaba de afirmar que "el número de estudiantes becados para hacer un máster se doblará en 2009".

Efectivamente, hay bastantes críticas, más o menos sesudas, sobre lo que significa la reforma. Un profesor de filosofía de la Universidad de Zaragoza comenta que "si la educación continúa, exclusivamente, en manos de expertos cuyo contacto con la docencia es mínimo o de una casta política sistémica más atenta a las controversias de partidos que a la Política con mayúsculas, nos veremos condenados a que la educación continúe en el estado de desprestigio que actualmente sufre. Trasvasar experiencias fracasadas de la secundaria a la Universidad no parece, desde luego el camino más adecuado." Otros, aupándose en argumentos que les superan claramente, se preguntan ¿para qué sirve la universidad burguesa? y escriben cosas como las siguientes: "Son pues el autoritarismo y el control ideológico, dos de los rasgos definidores del sistema de enseñanza universitario burgués. Por otra parte, no parece que con la implantación del sistema europeo, que propugna menos clases magistrales y más trabajo personal del alumno, se vaya a resolver el control ideológico en las materias. Mucho menos se va a modificar la estructura de planes de estudio, más enfocados a los intereses investigadores de los profesores y del capital (a menudo coincidentes), que a dotar a los estudiantes de herramientas para su desarrollo intelectual y profesional." Una crítica mucho más acertada se centra en que, en realidad, la reforma no se está haciendo en muchos países (Gran Bretaña, Alemania o Italia) y en que "estamos convencidos de que hay cosas que conviene cambiar; pero, ya puestos, el cambio debe ser a mejor, y el aligeramiento de los estudios de grado que supone Bolonia no augura que vaya a ser así.". Si bien es cierto, que los autores del artículo se centran en el Derecho y está claro que una reforma europea para el Derecho (que es el que sea para cada país) no tiene mucho sentido. Un profesor emérito de Filosofía de la UAM también escribe sus dudas acerca del plan, criticando, entre otras cosas, la especialización, ya que "figuras importantes de la física cuántica, como Scrödinger o Heisenberg, escribieron sobre los filósofos griegos". Por si no se entiende, esto quiere decir que los genios que fundaron la teoría más exitosa de la historia de la humanidad, sabían algo de los griegos ¡qué gran sistema educativo en el que aprendieron! Por cierto, "Scrödinger" está mal escrito. Se escribe Schrödinger. Ya se ve la formación en alemán que tiene este, sin duda, respetable filósofo.

Y con esto ya he resumido, más o menos, lo que he encontrado por ahí. Mi opinión (tómese esto como el primer comentario) es que la idea original de la reforma es buena. Las posibles medidas de cara a que los universitarios tengan una mayor movilidad por Europa me parece algo necesario y beneficioso, tanto para ellos como para los países. Al igual que algunos críticos de Bolonia, opino que los grados deberían ser de 3 años y no de 4. Se debería permitir al alumno salir cuanto antes del sistema universitario si así lo quiere. No tiene mucho sentido hacer grados de 4 y másteres de 2, porque lo que se ha hecho es aumentar el total del tiempo de enseñanza. Algunos se quejan de mercantilismo cuando, si se quiere, hay más cosas para estudiar y se puede hacer durante más tiempo. Es cierto que se reducen el número de clases ¡pero es que eran excesivas! También es cierto que en carreras clave, en donde la vida de personas puede estar en juego, tales como Medicina, la reducción de asignaturas y clases tal vez no sea lo más recomendable (o si?). En otras carreras, como las de Ciencias, un menor número de clases irá en beneficio de la asimilación de los conceptos importantes y de el fomento de la imaginación en el alumnado. Si la enseñanza fuese de más calidad y personalizada, se podría compensar la menor carga lectiva. Pero es aquí donde está el fallo que le veo a la reforma, que no va a ser ni de más calidad ni más personalizada, porque no se va a gastar ni un duro más ni en profesorado ni en medios. Es decir, que como no se muy bien que va a resultar de todo esto, yo soy también de los del "sí exceptico". Ah! Y lo de la privatización de las Universidades hay que decírselo a otra gente, que eso no tiene nada que ver con todo esto de Bolonia. Me guardo alguna que otra opinión para los comentarios, si es que viene al caso.

10 comentarios :

Jorge dijo...

Lo primero, felicidades por la entrada, parece que este fin de semana nos ha dado a los dos por hablar de educación.

Mi opinión sobre Bolonia creo que se desprende claramente de esta entrada: no creo en la especialización si no se concede a los estudiantes la posibilidad de una formación integral. Cuando Carlos París alude a un físico austríaco y uno alemán está refiriéndose a un sistema educativo: el Gymnasium, que aportó a la cultura europea verdaderas bestias pardas desde finales del siglo XIX hasta pasado el primer tercio del XX. A día de hoy es impensable —aunque un sueño bonito— implantar un sistema educativo tan estricto, completo, duro y exigente. Huelga decir que los que actualmente siguen funcionando poco tienen que ver con los de hace 70 años.

Por mi experiencia en distintas universidades de varios países, el modelo de estudiante que quieren imponer desde Bolonia es básicamente autocomplaciente. Desola ver a alumnos de Economía siendo incapaces de dar ni una puntada sobre algún tema histórico del siglo XX, a los de literatura con una idea completamente surrealista sobre política y economía, la fragmentación de los conocimientos de alumnos de doctorado de una misma disciplina, etc. El modelo más cercano que conozco a este respecto es el británico, cuya meta es prácticamente la postergación del estudio serio hasta el máster y el doctorado. Esto crea buenos especialistas en un campo muy delimitado, pero merma de manera importante la posibilidad de formar intelectuales honestos y capaces.

En lo bueno coincido con París: la movilidad y la convalidación. Me temo, sin embargo, que sólo afectará de manera notable a los investigadores, puesto que con una beca podrán estudiar donde quieran sin necesidad de una difícil convalidación posterior y están habituados a lo que conlleva estar fuera. Los estudiantes españoles —aunque con diferencias dependiendo del espectro social— no suelen ser muy dados a cursar estudios de manera prolongada en el extranjero, y sin una revisión seria del sistema de becas es absurdo, y cruel, plantearse un cambio de mentalidad. Los docentes que ya cuentan con una plaza suelen ser reacios a moverse cuando ya están ubicados y tienen su familia y hogar en un sitio. No obstante, ya hay en marcha algunos doctorados europeos que consisten en la rotación de varios especialistas que "intercambian" por un semestre su posición en una universidad. Por lo que conozco de cerca, son programas piloto que están resultando muy enriquecedores para todas las partes implicadas.

Una cosa está clara, la profesionalización de la universidad y de los programas de máster ofrece más posibilidades —por adecuación de oferta educativa y demanda empresarial— de que aquellos que invierten en una carrera encuentren empleo, y eso es una ventaja, guste o no. Quizás ha sido por la distancia que me separa ahora de la universidad española, pero no he entendido muy bien las manifestaciones de los estudiantes contra Bolonia: hoy tienen más posibilidades que nunca para acceder a una formación integral por vías que no requieren un vínculo directo con la Universidad. Con Internet pueden montarse estructura muy complejas y participativas rápidamente, entre lo legal y lo pseudolegal hay contenidos a patadas en la red, y me consta que muchos investigadores, titulares y catedráticos estarían encantados de apoyar esas iniciativas con vídeo-conferencias, programas, materiales o lo que fuera… siempre que las discusiones y el trabajo fueran serios.

Los alumnos que cursan estudios relacionados con las humanidades deberían ser conscientes de que, por triste que sea, la especialización a la que lleva Bolonia favorece a quienes hacen una inversión en sus estudios y reclaman que esa apuesta les dé más oportunidades de tener un trabajo. Eso favorece, al contrario de lo que se piensa, a aquellos con menos recursos económicos. Y la discusión sobre si el sistema es perverso —y lo es— es un tema distinto.

Las protestas contra Bolonia han sido cualquier cosa menos antisistema: si la lucha es, como parece, por un papel en forma de título, la batalla carece de interés y estaba perdida desde un principio — uno no puede pretender ir en contra de la tendencia del sistema y estar a un tiempo respaldado por él. Y la cuestión de si política y capital van de la mano —y van— es también un tema diferente. He echado de menos alternativas interesantes y proyectos educativos y culturales independientes que fueran muestra de fuerza innovativa y capacidad intelectual real. No sé, quizás pido demasiado.

Un saludo y perdona la extensión del comentario.

Copépodo dijo...

Tampoco voy a aportar nada nuevo pero ahí va:

Convalidación de títulos en Europa: bueeeeeno

Aprovechar y reformar muchas cosillas de la universidad: bueeeeeno

Mutilar las licenciaturas para que todas estén estandarizadas por un mismo (y cutre) patrón: maaaaaaalo

Encarecer el precio de una enseñanza superior de verdad por introducir el concepto de máster: maaaaalo

Esta misma semana he asistido a reuniones para preparar guías docentes de asignaturas de la boloñez y la verdad es que da un poco de pena.

Por cierto, Medicina y algunas otras carreras donde es mejor no tocar nada están blindadas y apenas les va a afecvtar todo esto. ¿Por qué será?

eulez dijo...

Jorge, sobre lo de los alemanes cuánticos, me parece que la gente que inventó la Física Cuántica y que puso patas arriba la Física lo habrían hecho con sistema educativo o sin él. Es posible que el sistema tenga algún mérito, pero creo que en esa parte del mundo surgió una generación única, más que nada... por generación espontánea. Algo que pasa muy de vez en cuando y que normalmente no está necesariamente asociado al sistema educativo, aunque sí, a lo mejor, a otras factores sociales.

Sobre la fragmentación de conocimientos y la especialización. Es posible que aquí (de nuevo) haya un salto cualitativo entre las Ciencias y las "Humanidades". Mira que no me gusta esta distinción y siempre que puedo arremeto contra ella, pero es que los usos, metodologías y costumbres están a años luz una de otra. A mi entender, la universidad debe plantearse el objeto de sus enseñanzas, tras el grado o máster. Hay tres posibilidades: el alumno sigue el proceso académico de forma profesional (doctorado), busca un trabajo fuera de la universidad o estudia simplemente por placer.

En el primer caso, pongamos que voy a una conferencia de "Física Estadística" (que se supone que es mi tema de investigación). Lo que ocurre allí es que no entiendo nada (o poco) de lo que hacen los demás salvo que hablen más o menos de lo que me dedico yo. Y esto le pasa a todo el mundo. Y es porque el tiempo necesario para llegar al nivel de investigación es demasiado grande en cada uno de las microcampos. Si se quiere ser productivo no hay más remedio que especializarse, porque es lo que se va a evaluar para conseguir un puesto de trabajo. Y eso lleva tiempo. Uno de los problemas en este sentido es "eliminar información no necesaria". Eso es tan importante (o más) como aprender lo que necesitas, porque ahora tiempo (incluso años) de trabajo. "Saber" en realidad no es importante, es mucho más importante filtrar la información que hace falta. Es decir, si alguien se va a dedicar a la investigación y/o al mundo académico tendrá que especializarse. A lo mejor en "Letras" no hace tanta falta, y es más importante "saber". No lo se. EL otro día hablamos con una profesora mejicana de Derecho y no entendía todo esto. Ella no podía entender porque los físicos de un cierto lugar no colaborábamos todos juntos. Afirmaba que ella escribía un artículo, se lo mandaba a un tipo de Argentina que se lo corregía y publicaban el paper con el nombre de los dos ¿Por qué ustedes los físicos no hacen lo mismo? Es posible que esta "confusión" planee por ahí en esto de la "especialización". Por un lado, por parte de los de Ciencias, por creerse que todos los campos son como el suyo y que todo se mide en factores de impacto y referencias, y por otro, por parte de los de Letras, que no tienen ni idea de como funcionan los primeros.

Volviendo a lo de que hacer después de la universidad. Si el alumno pretende buscar un trabajo después de la universidad y se va a ir a la empresa privada, al menos, nadie podrá decirle "es que un licenciado no sabe nada cuando sale de la carrera". Si ha elegido el máster de acuerdo con el puesto de trabajo eso se lo ha quitado. Si va a hacer una oposición, va a tener que seguir estudiando y todo esto da igual.

Y finalmente, si el alumno estudia por amor al arte va a tener una multitud más de cosas donde elegir. No se, no le veo el problema.

Y esto enlaza con la "mercantilización" y aquí estoy totalmente de acuerdo con Jorge. No entiendo como la gente de "Letras" puede quejarse de eso, como si no tuviesen problemas laborales, como si no fuese a haber en España un 20% de paro, como si en el trabajo no fuésemos a pasar la mayor parte de nuestra vida, como si no fuese a través de la pensión como vamos a pasar nuestra vejez (si llegamos). Curioso lo del "capital", porque que yo sepa ni vivimos en la utopía, ni en la anarquía, ni en el comunismo. Si luchar contra el capital es necesario, hay mil cosas que hacer antes, como protestar por la situación del empleo en España, que es penosa. Y mirarse un poco el ombligo también, que la gente de a pie tiene mucha culpa de como van las cosas.

Copépodo, ¿al final no están tocando nada en Medicina? Porque esa suele ser otra de las quejas de los antiboloñeses. La modificación de los planes de estudio suele ser un poco de risa sí, pero si no se ponen nuevos recursos (dinero y gente. Vaya, dinero), poco más se puede hacer. Bueno, sí que se puede, como siempre, pero no con lo que hay. Esto es una pena, porque esta habría sido una buena ocasión para reformar dentro de la Universidad pública.

PD: Jorge, me parece que la extensión de este mensaje es mayor que el tuyo. Disculpas no aceptadas.

agu2v dijo...

Bueno... yo fui uno de los q votó q Sí, aunq tras leer bastante por ahí me he vuelto algo más escéptico.

A mí ahora mismo me da la sensación de q vamos a seguir igual q antes. Una reforma general es necesaria, la movilidad es necesaria, lo del número de años (si 4-1 o 3-2) me parece irrelevante, los créditos ECTS incluyendo horas de estudio me parece irrelevante (no sé de q se qejan, si hasta ahora han podido compaginar trabajo y estudio deben poder hacerlo a partir de ahora; pero pedir q se puedan compaginar mejor no es sino pedir q baje la calidad del sistema educativo), el tema económico me parece irrelevante (no van a subir tanto los precios como dicen), el tema de las licenciaturas de humanidades me parece preocupante pero no por Bolonia (hoy por hoy cada vez hay menos licenciados en ellas, pero por el propio sistema, q hace q no tengan trabajo más q de profesores cuando acaban y no les valora suficiente). Etcétera.

Lo q veo verdaderamente preocupante es el problema q tenemos y q persistirá: o cambia mucho la cosa o los profesores seguirán siendo malísimos, las clases (presenciales o no) seguirán consistiendo en copiar apuntes q dicta un tío, y en definitiva, los alumnos no qerrán sacar una carrera por aprender, sino por obtener el papelajo ese q les acredita como q saben de algo para tener un trabajo (ya lo han dicho por ahí arriba; y es la sensación q se desprende de todas las manifestaciones: qiero seguir optando fácilmente a ese papel para q me den trabajo).

Pero es q el problema viene de antes, de chavales q vienen de un bachillerato donde se les exige casi nada para sacárselo. Mientras no cambie el propio concepto q se tiene aqí de educación seguiremos igual.

Copépodo dijo...

Sí medicina está blindada, seguirán siendo seis años. Con las cosas importantes no se juega.

eulez dijo...

agu2v, tienes razón en que el cambio, como en tantas cosas, tendría que ser de fondo, no de forma. El problema de los años es que no son 4-1 o 3-2, sino 4-2 ¡más tiempo! ¡pero si se aumenta el tiempo académico total! Lo del trabajo es muy gracioso. Parece que sea lo más normal lo de trabajar mientras se estudia. Yo no he conocido a nadie que lo hiciese (en la universidad pública), salvo cosas muy puntuales para los gastos, que hubiese dejado de estudiar en serio o las becas en empresas de los últimos años. A lo mejor es que depende de la carrera... Pero bueno, a lo mejor es que también soy demasiado viejo y es que no me doy cuenta de que todos los jóvenes de 18 años de ahora trabajan a media jornada todos los días mientras estudian una carrera (o dos).

Copepodo, pues mira que bien con lo de Medicina. Ya solo falta que les incluyan la asignatura "Inmersión empática experimental", que consistiría en hacerle todo tipo de pruebas médicas denigrantes al candidato a médico, para que se de cuenta de lo que es estar al otro lado. Aunque no debería meterme con ellos, con lo que tendrán que aguantar los que se meten en la sanidad pública madrileña.

Anónimo dijo...

eulez: respecto a lo de estudiar y trabajar, no sé cómo iría en tu facultad y tus tiempos, pero cuando yo estudiaba Física (hasta 2004), la mayoría de mis compañeros que tenían beca, al segundo año la perdían por no aprobar el 80%, y de estos, los que tenían beca porque realmente la necesitaban para pagarse los estudios (un tema del que se podría hablar largo y tendido), la inmensa mayoría se hincharon a poner copas lo que les quedó de carrera (muchos años, porque supongo que no hace falta que te cuente a tí que esa carrera no se saca estudiando dos ni tres horas al día).

Anónimo dijo...

por cierto genial el (único) comentario de esos de kaosenlared que hablan de la universidad burguesa: dice que los sueldos de los universitarios son muchísimo más altos que los de los trabajadores manuales. Me pregunto si saben lo que cobraba un obrero (de los de la obra) los últimos años, lo que cobra un fontanero, un encofrador, o un electricista, y lo que cobra un universitario que lleve un par de años trabajando en promedio. Respecto a esto, resulta que de golpe ahora un montón de gente, que había dejado el instituto para irse a la obra, ha vuelto a estudiar. Será que se han aburguesado. Siento no poder dar datos de esto último, pero lo leí en el blog de j.g. montalvo, que ha cerrado y ya no se pueden ver los artículos.

eulez dijo...

Estimado Anónimo, lo que comentas es cierto, pero no se cual es el punto de lo que argumentas, no se si te pones a favor o en contra de la reforma, que es de lo que se trata el post.

Por cierto, lo repito muchas veces, pero dejad un nombre, como pone arriba en los comentarios, en el cuadrito azul (lo puedes poner debajo del texto, por ejemplo).. Al final voy a tener que quitar el "anonimato" de los comentarios...

rafa (el anónimo de antes) dijo...

ólo era para matizar un poco lo de que muy poca gente trabaja mientras estudia, porque en mi caso en la misma carrera lo que ví era diferente. Dependerá del sitio y de la época, supongo.

No, sólo por lo que decías de trabajar a la vez. Lo que he leido yo de los préstamos en vez de becas eran unos préstamos que supuestamente te iban a dar, y que sólo tenías que devolver si al cabo de X años ganabas un 20% o así por encima del salario medio (creo que 20, como ha quedado claro no recuerdo muchos números). No acabo de ver el problema que hay con eso de los préstamos, total, ahora mismo sólo con la beca no hay quien estudie, si te dan un préstamo que realmente te cubra los gastos del curso no sé por qué necesitas trabajar mientras). Y si es verdad eso de que el título no te sirve para nada, bien, no te ha costado nada (sólo cuatro años de tu vida)

Si te referías al segundo comentario, a lo único que me refería era al tema de "sueldo de obrero/sueldo de universitario-burgués" del que hablaban en ese blog, porque por lo que leí en de montalvo, explicaba lo que todo el mundo sabe (al menos en andalucía): que una gran parte del fracaso escolar no es fracaso, porque no se ha intentado, sino que muchos chavales de 16 años dicen: mi primo trabaja en la obra y saca mil quinientos al mes, teniendo más que yo, y mi cuñao tiene 27 y está haciendo el doctorado y tiene una beca de 900€ después de matarse a estudiar los últimos nueve años, ejem... me quedo con lo primero, gracias.

Y respecto a la reforma, estoy bastante de acuerdo: cuando la inmensa mayoría de los estudiantes estudian una carrera para mejorar sus posibles salidas laborales, es bastante de sentido común que las carreras se acorten y se orienten a algo más parecido a lo que demande el mercado laboral, y la parte que sólo es útil a los superespecialistas, se deje como master para eso, para los superespecialistas. Respecto a la movilidad, no creo que nadie esté en contra, ni de que tu título esté reconocido en los demás sitios, etc.