Pestañas

domingo, noviembre 15, 2009

La verdadera historia de las notas de Albert Einstein

Los dos saliorrros. Si es que tienen cara de lascivos, no lo pueden evitar.

Existe una leyenda que afirma que Albert Einstein era muy mal estudiante en el colegio. Padres de todos los continentes y de toda condición social han utilizado este mito para justificar a los cazurros y/o vagos de sus hijos. Todos entendemos que, aunque fuese cierto eso de que el pequeño Albert era mal estudiante, esto no implica que todo mal estudiante sea Albert Einstein (si llueve, te mojas; pero te puedes mojar aunque no llueva). Pero además, este es un argumento equivocado basado en un hecho falso, porque Einstein no era ni mucho menos mal estudiante. Según parece sí que es cierto que a Einstein, muy de pequeño le costó empezar a hablar y su forma de aprender era un poco extraña (a pesar de lo cual, tocaba el violín a los 6 años), hasta el punto de que la criada le llamaba "el bobo".

A parte de esto, es posible, sin embargo, que la leyenda de las notas de Einstein tenga más su origen en un episodio en particular de la vida del genio alemán. Este hecho tuvo lugar unos pocos años antes del annus mirabilis de 1905 y tiene que ver con Mileva Marić, la física y matemática serbia que se convertiría en su primera esposa.

Einstein realizó sus estudios de Física en el Politécnico de Zurich. La única mujer de su promoción en su mismo departamento era la talentosa Mileva Marić. Mileva tenía una cojera debido a una cadera dislocada, pero, según se dice, era una apasionada de la ciencia y tenía un carácter bastante intenso. La cuestión es que Einstein y Mileva empezaron una tórrida relación a partir de febrero de 1898. De hecho, Einstein se mudó a un apartamento cercano al de Mileva y compartían las llaves de sus respectivos alojamientos, así como todo tipo de objetivos intelectuales y espirituales. Vamos, dicho en plata, que estaban los dos más salidos que el pico de una mesa y se daban mutuamente cera de la buena.

Cuando llegó el momento de la graduación, allá por 1900, Einstein consiguió a duras penas un 4,9 sobre 6 de media, siendo superado en nota por 3 de los 5 miembros de su promoción. En 1898, dos años antes, había obtenido un 5,7 sobre 6. Es decir, bajó desde 9,5 a un 8,1 (sobre 10) de nota media. Aunque la nota fuese buena según nuestros criterios actuales, Einstein fue casi el peor de su promoción, superando unicamente a la propia Mileva, que obtuvo nada más que un 4,0 sobre 6.

No tengo claro como era el sistema de graduación del Politécnico. Aunque la nota de Einstein no era mala, parece que fue la mínima necesaria para graduarse. Mileva no consiguió graduarse ese año y tuvo que dejarlo para el año siguiente. En definitiva, podría decirse que nuestro amigo Albert sí que sacó malas notas en su graduación universitaria. Y dado que el fracaso académico afectó tanto a Einstein como a Mileva, que antes de su apasionada relación habían sido grandes estudiantes, la situación lleva a una conclusión muy simple:

Einstein se graduó por lo pelos porque se pasaba el día follando.

Ya saben ahora, estúpidos progenitores, cómo es realmente la historia que le tienen que contar a sus hijos (y a los profesores de estos) acerca del genio de la Física y sus malas notas. Esto es, cuando pillen por sorpresa a su hijo (o hija) adolescente o jovencito (a la par que cazurro y/o vago) masturbándose, follando alocadamente en su dormitorio o haciendo cualquier otro tipo de cosa diodenal, no tienen que pensar "¡Cerdo!" o "¡Puta!". Lo que tienen que pensar es: "Mira, igual que Einstein, por eso saca tan malas notas..."

P.D: El origen de esta historia (que no las conclusiones) proviene de un libro sobre Einstein que ha estado traduciendo mi traductora favorita, y que todavía no está publicado. No he comprobado si la historia de las notas de Einstein se cuenta en otra parte.

13 comentarios :

Jimmy Dix dijo...

"Einstein se graduó por lo pelos porque se pasaba el día follando."

Jejeje. Magnífica y razonable conclusión.

Interesante entrada.

Franwerst dijo...

Mucho más creíble que el rollo patatero de que era mal estudiante. Justo además las dos peores notas de la clase... ay ay...

Además, a ver qué padre de hoy en día le dice a su hijo que es un "mal estudiante" con un 8 de nota media...

Dr. Litos dijo...

¡Pardiez, eso sí que es un inferencia lógica y cristalina!

Qué gran alegría para los estudiantes aquí y allende los mares, por fin tener un auténtico ejemplo a seguir y una excusa infalible para sus mediocres notas. Ojalá lo hubiera sabido en mis años mozos.

Bueno, ya puestos, ojalá mis malas notas hubieran sido debidas a esa misma "distracción"...

eulez dijo...

Queridos comentaristas, es que tenemos que aprender de las lecciones de los genios de la humanidad. Si no hacemos lo que deberíamos estar haciendo, que sea al menos porque hacemos otra cosa que merezca la pena, como por ejemplo, tirarse a la Mileva de turno.

Dicho esto, no se porqué narices estamos perdiendo el tiempo con las tonterías estas del intelné.

Manuel dijo...

¿Está propuesto para meneo? Porque ya tarda...

eulez dijo...

Sip, lo han meneado hace 30 minutos. Hala, a votar, estimados comentaristas, a ver conseguimos que salga una entrada en portada que no haya meneado yo mismo.

Espineli dijo...

Jaja muy buena conclusión, si es que este Einsten se las sabía todas xD

eulez dijo...

Espineli, creo que a "todas" no se las sabía, parece que sólo se sabía a Mileva. Pero a esta se la sabía bien, según parece, el muy jodío (nunca mejor dicho) ;)

juliacgs dijo...

Joer, ¡parece que está gustando en el Menéame!

Pues nada, es gracioso que por ahí consideren a Mileva buenorra, porque en el texto que traduje dejaba claro que no le gustaba más que a Einstein. Sus compañeros de clase se preguntaban "qué hacía un dandi como él (??) con una tía coja como ella" y a su madre le entró un ataque de histeria cuando se enteró de que Albert quería casarse con aquella tipa que no era judía, le sacaba tres años a su "tierno infante", que estaba tullida y que, según todo el mundo, era muy fea.

Yo lo que creo que es que Mileva tenía una belleza más actual (más fea era su siguiente mujer, Elsa, que tenía una pinta de matrona horrorosa, o su propia madre, que parecía Einstein, pero en señorona).

Jo, tengo ganas de terminar la traducción de este libro. Seguro que va a quedar precioso.

copepodo dijo...

Me gusta mucho más esta versión de las notas de Einstein, uno, por ser la verdadera, y dos, por ser más divertida.

Mola.

Nata dijo...

A mí esto me suena de algo...

eulez dijo...

Julia, yo es que creo que eran otros tiempos y que estaba mal visto que un "señor" como Einstein, que podría casarse seguramente con quién él quisiera, estuviese con una mujer coja y matemática. No es que fuese fea, es que seguramente no estuviese haciendo lo que debía, como "buena mujer" de su época. Parece que esta convención social la entendió mejor (y la aplicó) Einstein en su segundo matrimonio, supongo que escarmentado de su vida con Mileva

Cope, pues sí, más divertida para la pareja de tortolitos seguro que fue.

Nata, debe sonarte, debe sonarte. Espero que no te moleste que una mínima parte de eso que te suena tanto haya acabado por estos andurriales. Por cierto, estoy deseando saber si el origen, traducción, edición y publicación de estos soniquetes llega a buen puerto algún día.

Nata dijo...

Nuestra traductora favorita tendrá trabajo el año que viene, sí.

Por cierto, me ha encantado la entrada. Sin duda la incluiremos en el libro. :D