Pestañas

jueves, diciembre 17, 2009

Movilidad ciclista en Munich...

"Movilidad ciclista en Munich" o bien Der Deutsche Donauradweg (día 12: Epílogo y para casa).

Como ya dije, el último día de nuestro viaje por el Danubio alemán consistió en un paseo por Munich en bicicleta. Allí habíamos alquilado las bicis y desde allí volábamos para Madrid al día siguiente, pero todavía nos quedaba un día ciclista que aprovechar. Yo tenía bastantes ganas de echarle un ojo a la movilidad ciclista de la ciudad, que ocupa el puesto 24 en la clasificación de ciudades más amigables para la bici y, sobre todo, porque lo que había visto hasta entonces era que había muchas aceras-bici en la ciudad, esas vías ciclistas odiadas tanto por los ciclistas como por los peatones madrileños. Un ejemplo puede ser esta imagen:



Pero había casos mucho más sangrantes, en donde se producía un constante conflicto entre los peatones (especialmente los turistas) y los ciclistas (ver por ejemplo esta imagen o esta otra e imaginad lo que puede pasar ahí). Pues bien, este último día nos dimos un paseo por la ciudad en bici y pude darme cuenta de que, probablemente, la gran mayoría de los 1200 km de carriles bici de la ciudad, eran aceras-bici de este tipo o bien rutas dentro de parques, como esta:


Hay que decir que Munich tiene unos parques preciosos y enormes, la ciudad merece la pena solo por eso y es normal que se aprovechen para evitarle malos humos a las bicis. El tráfico de la ciudad me pareció un poco bestiajo y tal vez esa sea la causa por la cual se haya elegido segregar por completo las vías ciclistas. Como ya he dicho, no estoy seguro de que toda la ciudad sea "acerobicística" pero el paseo que dimos fue más o menos grande y allí prácticamente solo había aceras-bici y rutas por parques:



Ver mapa más grande, ver kml del mapa.

Una de las peores cosas de Munich es sin duda la gente. Están de muy mal humor y son bastante desagradables (con el historial que tienen, no me extraña), así que los conflictos con los peatones y con los ciclistas son constantes en cuanto uno no cumpla estrictamente la norma como tiene que ser (o como el alemán de turno piense que sea). A lo mejor esa es la razón por la que se haya hecho tanta acera-bici, para que se peleen los peatones con los ciclistas y no los ciclistas con los coches. Claro, a lo mejor el primer caso hay insultos o peleas; pero en el segundo, con la mala baba que gasta esta gente, seguro que acaba habiendo algún atropello intencionado.

Un par de apuntes sobre esto de la movilidad ciclista en Munich: no se puede ir en bici por las zonas peatonales bajo amenaza de multa del copón y, lo que es peor, de bronca de los alemanes (de los bávaros, mejor dicho). Segundo, los horarios del Metro para llevar las bicis (a pesar de los vagones señalizados) son aún peores que los de Madrid, no está permitido a todas horas ni mucho menos.

En definitiva, que un poco decepcionante la ciudad en este sentido. La verdad es que no nos gustó mucho, a pesar de lo bonita que la pintan. Vaya, que no hay muchas ganas de volver. Por cierto, y siendo bien pensado, a lo mejor el Ayuntamiento madrileño se está inspirando en esta ciudad en su obsesión por las aceras-bici. A mi me parece una equivocación ese modelo, pero es cierto que hay un montón de ciclistas y que hasta los hoolingans van en bici.

Volviendo al tema del viaje, por la tarde devolvimos las bicis en la estación (con ciertos sentimientos encontrados entre la pena por haber terminado la ruta y el "ya estoy hasta los güevos de tanta bici de los cojones") y al día siguiente nos volvimos a los madriles con la sensación de querer volver a repetir la experiencia cicloturística. A ver si es verdad.

5 comentarios :

juliacgs dijo...

No, a mí tampoco me gustó Munich y eso que la recordaba más bonita... Pero mira, de todas las ciudades alemanas que he pisado este verano (Bremen, Berlín y las de nuestro recorrido en bici), creo que la más antipática fue Munich: rollo gran ciudad, pero de provincias, rollo quiero ser Berlín y no puedo, etc...

Y sí, por supuesto que es verdad que vamos a repetirlo: ¡claro que sí! Además, ahora que ya sé subir cuestas (que no sean como la infernal, de un 20% de desnivel) y previsiblemente no me encabronaré (tanto) con eso, pues mira, eso que llevamos ganao.

¡Vámonos al Loira! Châteaux de la Loire, attendez-nous!!! On y va à manger le fromage, le pâté et le pain et à boire votre vin!!!! (ya sabes: a ponerse las pilas con el francés)

Kipling dijo...

Tu supuesta gracia sobre los muniqueses está muy lejos de ser ingeniosa, querido bloguero.

eulez dijo...

Kipling ¿qué gracia? No hay ninguna gracia, ellos no la tenían, desde luego. Ah! Y desde luego si hay alguna "gracia" no pretende ser ingeniosa.

Lo que me hace "gracia" a mi que te leas este blog (supongo que si has leído esta entrada, que no ha mirado casi nadie, te habrás mirado mucho del resto) y el único comentario que se te ocurre es para echar en cara que una "gracia" no es "ingeniosa". Bravo por perder el tiempo. Tu mismo/misma.

Kipling dijo...

Escribo el comentario precisamente porque esa referencia en la que mezclas el 'putsch' con el 'carácter' muniqués, no me parece que esté a la altura del resto de tu reportaje.

Saludos.

Álvaro dijo...

Oye, he visto este post y creo que te puede interesar. Un saludo.

http://hamburgize.blogspot.com/2011/01/cycle-infrastructure-for-21st-century.html