Para los despistados de este blog, la Bicicrítica es una aglomeración espontánea de ciclistas en Madrid que se da todos los últimos jueves de cada mes a las 20:00 en Cibeles (jueves 29 toca!). La reunión junta a unas 700 bicicletas en invierno y a unas 1200 en verano. Vamos, que para ser Madrid, tiene un éxito bastante razonable.
Hace unos meses un tal Álvaro Venegas publicó un artículo en El Mundo hablando de la forma de circular de la aglomeración:
Hoy, camino de mi casa, me he encontrado con ellos en la plaza de Alonso Martínez y he decidido incorporarme. Para sorpresa mía, veo que no se respetan los semáforos, dando igual que haya peatones esperando para cruzar. Una vez comprobado que la marcha está muy lejos de lo que se me dijo, decido retirarme e irme a casa.
Este artículo suscitó cierta polémica en las listas y foros de ciclismo urbano de Madrid, ya que no es el primero que opina de esta forma: en la legislación se considera que las bicicletas (dentro de la ciudad) son un vehículo más y por tanto tiene que seguir las mismas normas que los coches. Este mismo argumento hace que mucha gente esté frontalmente en contra de los carriles bici, ya que muchos Ayuntamientos que están construyendo carriles bici obligan a las bicicletas a circular por ellos, prohibiendo entrar en la calzada. En muchas ocasiones los conductores de coches protestan mucho por la forma de circular de las bicicletas por su tendencia a saltarse la normas de circulación (especialmente en Barcelona, donde la masa de usuarios se ha disparado).
En cuanto a la forma de circular en la Bicicrítica, esta tiene el problema que supone separar el pelotón: los conductores de coches tienen la sana costumbre de intentar meterse en medio a la más mínima oportunidad, generando situaciones peligrosas. Ese hueco necesario para que el coche vea su oportunidad se genera sobre todo en los semáforos. Si unas bicicletas paran y otras no cuando el semáforo se pone en rojo, se separa el pelotón y el coche se mete ahí. Otra medida polémica para evitar esto es que ciclistas tapen las calles adyacentes mientras pasa el pelotón, bloqueando el paso de los coches que puedan querer meterse en el hueco, algo que tampoco suele estar bien visto.
Las normas de circulación dadas desde la página de la Bicicrítica dicen lo siguiente:"Los semáforos son para la cabecera, el resto debe intentar no segregarse y pasar uniformemente en los cruces. Taponar calles adyacentes facilita esto. Todos debemos ayudar en los tapones y vigilar que el grupo se mantiene unido. En la medida de lo posible se deja pasar a los peatones".Desgraciadamente, no esta claro si un pelotón de 1000 bicicletas debe seguir estas normas. El número de ciclistas probablemente sea suficiente como para no tener que hacer esto, aunque es cierto que si se quiere tener completa seguridad en el recorrido no hay que separar el pelotón.
Por otro lado, no existen normas en la Bicicrítica, porque es una aglomeración espontánea, no una manifestación o una concentración. Esta aglomeración, como ya sabréis muchos, se engloba dentro del movimiento Critical Mass. Todo lo dicho anteriormente, y por ejemplo, la estrategia de parar elacceso a los coches para proteger al pelotón, viene de la "cultura" del movimiento. Esta misma "cultura" supone que si se quiere organizar algo en la aglomeración, hay que hacerlo mediante el método de la xerocracia, esto es, distribuyendo panfletos fotocopiados entre los participantes, que cada cual puede seguir o no.
En cualquier caso, lo que se debe entender, es que las normas de circulación (o de convivencia en general) no son más que normas, pensadas para que todo sea lo más seguro posible. Esas normas no están pensadas para las bicicletas y mucho menos en Madrid, de forma que es totalmente legítimo no seguirlas al pie de la letra, más cuando no se hace daño a nadie. Las ciudades son de los ciudadanos, no de las normas, de las leyes o de los políticos. Se supone que debería ser la propia sociedad la que impone las normas y no al revés. Además, el pelotón de la Bicicrítica como que tarda 10 minutos en desaparecer, una duración mucho menor que la de un atasco de los habituales, así que tampoco es para tanto. Como gritan los bicicríticos: "si fueses en bici, ya estarías en casa".
Me gustaría terminar este post con un comentario a la noticia del principio que me gustó especialmente y con el que estoy de acuerdo al 100%.:Lo que es irresponsable es no tener carriles para bicicleta porque el coche tiene prioridad a pesar de ser un sistema de transporte ineficiente. Me parece irresponsable que el modelo de crecimiento económico de un país esté basado en la venta de coches y casas.. Me parece irresponsable que encima la gente se crea que lo único que importa es tener un coche primero y aspirar a un coche más grande y más caro después. Me parece irresponsable que no se fomente la libertad y el derecho de los ciudadanos a escoger su manera de vivir la vida siempre y cuando no molesten a los demás. El coche es un medio de transporte peligroso, sucio y ruidoso. Sin embargo nos hemos acostumbrado a creer que es el único medio válido y casi nadie se plantea otra forma de vida mejor y de más calidad.




















