lunes, febrero 23, 2009

Pensar globalmente....

Cuando vemos lo que ocurre en el mundo, a menudo nos preguntamos qué es lo que se puede hacer para cambiarlo, en qué modo las acciones individuales pueden hacer que la sociedad sea más justa, más respetuosa con el ser humano y con el planeta. Desde luego, las revoluciones, que salvo excepciones, son violentas por definición, tal vez tengan un precio demasiado alto (aunque en una situación de clara injusticia, de pobreza o abuso por parte del poder sean posiblemente, la única salida posible).

Y es que, en Occidente, tenemos mucho adelantado, ya que hicimos hace siglos la Revolución necesaria. Una vez terminadas las guerras mundiales y la Guerra Fría, nos vemos en una situación histórica donde podríamos lograr que nuestras sociedades fuesen fantásticas. Tenemos la tecnología y tenemos los recursos. Podríamos acabar con el hambre en nuestros países y en el mundo, podríamos acabar con las injusticias (al menos en nuestros países), podríamos tener un sistema energético que, siendo intrusivo con la Tierra (siempre lo será), minimice los efectos de nuestra actividad, podríamos tener una sociedad dedicada al desarrollo de la cultura, de la ciencia y las artes. Podríamos tener todas esas cosas, pero ¿qué lo impide? No quiero ponerme marxista o similar (mejor no seguir el vergonzoso ejemplo de Cayo Lara) pero claramente, el problema es el afán consumista del capitalismo. Todo parte del consumo, el capitalismo necesita del consumo. Si este no existe, no hay empresas, no hay empleo, no hay riqueza, no hay impuestos, no hay servicios públicos. La sociedad, entonces, se hunde:

El ansia por la producción, el consumo y el crecimiento lleva a que se hagan cosas injustas o censurables contra los derechos de las personas o del medio ambiente independientemente de las consecuencias: privatizaciones de servicios públicos, destrucción de parajes naturales, producción y venta de armamento, etc, etc. El sistema es tan perverso, el capitalismo y la maquinaria de consumo es tan importante, que hasta un Presidente de Gobierno supuestamente socialista tiene que decirle a la población que consuma porque de lo contrario nos vamos al carajo. La pregunta es: ¿hay alternativa a este sistema? Seguramente sí, pero supondría romper con esta dinámica, algo que no está claro que sea viable sin una revolución. Y ¿quién quiere una revolución cuando tenemos pan encima de la mesa? Vivimos demasiado bien en Occidente como para ponernos revolucionarios, más cuando la gente ha olvidado el concepto de clase obrera. No queda más remedio que el pragmatismo y la acción individual, la fe en que la suma de acciones personales lleve al cambio y a la concienciación del resto de personas, de forma que, finalmente, las cosas cambien por su propia inercia.

Fue René Dubos quién acuñó la famosa frase: "Pensar globalmente, actuar localmente", que es una premisa esencial de comportamiento para aquellos que quieran hacer algo, por poco que sea, por cambiar el mundo. No se trata de lanzarse a las calles, de montar una revolución, de parar los tanques. No se trata de ser un antisistema, de vestir palestinas, de ir en contra de la sociedad, de recitar de memoria a Bakunin o a Marx (ay, Cayo Lara, te va a votar tu PM a ti también). Se trata de no caer en aquellas acciones que la sociedad de consumo nos impone como normales, por su pura necesidad de sobrevivir, cuando no lo son. Hay multitud de cosas que hacer y sobre todo, que no hacer, que cambiarían muchas cosas a nivel local. La afirmación negativa que utiliza tanta gente "da igual lo que hagamos porque el poder lo tienen unos pocos" es parcialmente falsa, empezando porque ese poder necesita que consumamos. La democracia del capitalismo, el poder verdadero de la gente, reside en este punto. Ya lo estamos viendo, sin consumo el sistema no funciona. Se puede cambiar, pero tienen que ser las personas quien lo hagan primero con sus acciones individuales. Podemos hacer muchas cosas, se puede colaborar con Asociaciones, ONGs, centros sociales... también podemos hacernos un blog donde soltar rollos inmundos como este a cualquier desprevenido... pero sobre todo, lo que podemos hacer es cambiar nuestras costumbres y hábitos de consumo. Por decir algo recurrente (risa diabólica: jajaja) ¿por qué no utilizar entonces en las ciudades un medio de transporte ultraeficiente?:


"Ir en bicicleta resulta ser ultra-eficiente, con un consumo calórico equivalente a un cuarto de litro cada 100 kilómetros, de modo que unos 560 kilómetros se pueden recorrer engullendo 16 hamburguesas"
No digo que todo el mundo vaya en bicicleta, pero ¿por qué tanto coche? En la gran mayoría de los casos no son necesarios, no hacen falta. Contaminan (¿para cuando el coche eléctrico? ¡enchufes en las gasolineras ya!), hay demasiados, son ruidosos, dan problemas, ocupan un espacio excesivo en las ciudades y son un gasto de dinero insostenible en gasolina y reparaciones... Para aquellos que estén de acuerdo con este argumento ("no contamina, no gasta gasolina"), y que quieran reivindicar el uso de la bicicleta como medio de transporte en Madrid, tenemos "aglomeración espontánea", también conocida como Bicicrítica, este jueves a las 20:00 en Cibeles, en esta edición con gente disfrazada por aquello de los carnavales ¿qué mejor forma de "actuar localmente"?

P.D: ¡Joer! ¿cuanta más justificación necesitáis para desempolvar vuestra oxidada bicicleta y veniros a dar una vuelta? ¡que ya se me acaban los argumentos, leches! Aunque yo no se si podré ir este mes, porque la alergia me tiene hecho un asquito (un mes entero llevo sin pillar la bici)...

jueves, febrero 19, 2009

Los puentes de Kaliningrado.

Uno de los planes del nuevo Imperator ha sido ofrecer (aunque todavía no oficialmente), un acuerdo a Rusia para reducir las armas nucleares de ambos de 5000 cabezas a 1000. Esta es una medida absolutamente lógica, como supongo todo el mundo estará de acuerdo, ya que el control y gestión de todo ese material de destrucción debe ser carísimo y es peligroso de por sí. Durante la Guerra Fría supongo que alguien podría argumentar que estas cabezas tenían algún sentido de existencia, por aquello de los equilibrios de poder y la paz derivada de la posibilidad de la destrucción total mutua... pero ahora, como no sirvan para destruir algún meteorito que se acerque al planeta, no se que sentido puede tener.

En cualquier caso, parece que el problema para Rusia es el escudo antimisiles que (todavía) EEUU quiere instalar en los países del Este. Rusia se ha sentido molesta por este movimiento y anunció que iba a colocar misiles tácticos en Kaliningrado, un territorio ruso en la frontera de Polonia. Resulta que mientras existía la Unión Soviética, Kaliningrado permanecía dentro de su territorio, pero cuando esta cayó, se quedó aislada (ver imagen de la izquierda). Rusia no ha querido renunciar a este enclave porque es el único puerto ruso con salida al Mar Báltico que está libre de hielo todo el año.

Cuando leí todo esto me quedé sorprendido, pero mi sorpresa fue mayúscula sobre todo cuando leí que Kaliningrado no es ni más ni menos que el nombre moderno de Königsberg, rebautizada por la Unión Soviética en honor a Kalinin. ¿Y qué cojones pasa con Königsberg? Pues ni más ni menos que es la ciudad origen del problema de los puentes de Königsberg, uno de los problemas más famosos de las matemáticas (también en Microsiervos). El problema, que supongo muchos conoceréis, consistía en como dar un paseo por la orilla del río Pregel empezando por una cualquiera de las cuatro partes de tierra firme, cruzando cada puente una sola vez y volviendo al punto de partida:


El problema fue resuelto ni más ni menos que por Euler en 1736 dando origen a la teoría de grafos. Como en alguna ocasión he comentado, este blog y mi nombre del avatar está inspirado en el nombre del famoso matemático. La historia (la retomo porque hay muchos lectores nuevos) viene de que cuando, en la carrera de Física, hace ya unos cuantos años, me preguntaron por un nombre para darme de alta una cuenta de correo electrónico y a mi cabeza solo venía la palabra "Euler", debida a la obsesiva y casi maniaca costumbre de los profesores de la citada carrera con meternos tantas matemáticas en nuestras inocentes e ignorantes cabezotas como fuese posible. Como no iba a decir "Euler" (pretenciosidad de muy mal gusto) y como no podía quitar eso de mi cabeza, le puse la terminación visigoda que tantos compartimos en nuestros apellidos y listo. De ahí, surgió "eulez". Lo de que eulez sea una mierda azul japonesa no tiene nada que ver y viene de Arale y el Dr. Slump, serie de Akira Toriyama, jamás emitida en Madrid, por cierto.

Como último apunte, no me puedo resistir a colocar aquí la considerada por muchos ecuación más bella de la historia de las matemáticas, la identidad de Euler, cuya contemplación es deslumbrante:

Casi ná, oiga.

lunes, febrero 16, 2009

Ya he vuelto de Plasencia.


De vuelta y con excursión a Cáceres incluida. En este enlace podéis ver un pase de diapositivas de las fotos que he colgado, para el que le interese. Dado que este blog no puede contar, por definición, ciertos detalles sobre la vida y el trabajo real, sólo quería comentar un par de cosillas. Entre ellas lo del hotel en el que me he alojado y mi sorpresa al ver que, a pesar de anunciar de que disponían de conexión Wifi, esta era de pago. Y con pago me refiero a 6.5 € la hora. Y no la hora de conexión, sino la hora real. O sea, que te conectabas y al cabo de una hora se acababa la conexión. Da la impresión de que eso de Internet es algo que se considera un lujo en el hotel (de 4 estrellas). Y, sin embargo, disponían de otro lujo, mucho más llamativo:


¿Un teléfono? ¿Qué tiene eso de llamativo? Pues su localización:


No se, será que yo soy muy paleto y no tengo costumbre de ver teléfonos al lado del sitio donde se caga... primero porque no me imagino contestando o haciendo una llamada durante semejante actividad... y segundo porque alguien que pueda tener interés en hacer semejante cosa ya dispondrá de un móvil de última generación para realizar tal cometido. Digo yo.

Hablando de cagar, en los baños de la Renfe he encontrado la siguiente pizquilla de sabiduría popular, que pongo aquí debido a que la mierda (especialmente si es azul) es una de la imágenes características de este blog:

Transcripción: "que mierda de vida es ser pobre pero que pobre es ser mierda en esta vida. Moraleja: Manda mierda"

Cambiando de tema, los placentinos tienen la suerte de estar situados en la ribera del río Jerte y muy cerca de su valle, que no pude visitar pero que seguro que es digno de una excursión. En las fotos del álbum hay varias fotos del paseo que hay en Plasencia al lado del río, fotos de la Catedral y algunas fotos de Cáceres.

Ah! Otra curiosidad que enlaza con uno de los temas recurrentes de este blog:


Efectivamente, parece que hubo un intento de hacer carriles bici, propuesta que no llegó a ningún sitio. Esto es algo de esperar, empezando porque a los jóvenes de la ciudad lo que les gusta es salir disparados con sus motos y cuatrimotores, continuando porque el tráfico de la ciudad es desmedido e incluso temerario (curioso teniendo en cuenta el tamaño de Plasencia, que se puede recorrer a pie en diez minutos) y acabando porque el suelo empedrado de la ciudad es incomodísimo para circular en bicicleta. Parece ser que incluso se hizo un servicio de préstamos de bicicletas que al final tuvo que suspenderse porque nadie lo utilizaba. Eso sí, hay un montón de bicis "domingueras" (casco, mallas, maillots fluorescentes, bicis de montaña, etc) en los fines de semana en el paseo por el Jerte.

En resumen, que sin nada más que merezca la pena o que se pueda contar, ya estoy de vuelta en los madriles. Lo malo es que no puedo usar mi bicicleta por aquello del parón invernal por la alergía de invierno. Una pena.

miércoles, febrero 11, 2009

Spotify.

Nos dicen que borremos toda la música del disco duro porque todo está en Spotify. Este es un programa que, una vez instalado, permite escuchar una cantidad enorme de música. Para utilizarlo no hay más que hacerse la cuenta aquí (no en la página que sale en Google). La instalación en Linux es sencilla, sólo hay que instalar con Wine y todo funciona a la perfección. También podemos seguir alguno de los trucos que se dicen aquí para buscar música. Por ejemplo, para buscar música decente de Mike Oldfield, solo hay que buscar en el rango temporal adecuado y escribir en la búsqueda:

year:1970-1992 artist:"Mike Oldfield"

Y así se genera una lista automáticamente y un enlace que se puede compartir. Esto no funciona directamente en Linux, aunque supongo que sí en Windows y Mac. Para utilizar estos enlaces en Linux hay que hacer lo que dicen en el FAQ de Spotify. Hay un montón de listas de temas por ahí, este enlace resume algunos sitios con estas colecciones. Otras listas interesantes son las que recomienda Escolar. Ah! Además, se puede hacer Srobbling en Last.fm:

spotify_last.fm

Defectos: el programa tiene publicidad sonora. Cada cierto número de temas sale una vozarrona que nos dice que nos hagamos una cuenta de pago para eliminar la publicidad y para tener más música disponible. Además, parece que Spotify puede tener problemas con las discográficas y de momento ya no se encuentra música de, por ejemplo, Pink Floyd, Led Zeppelin o The Beatles. Si continúan los cortes, este programa tendrá poco futuro (sin Pink Floyd, desde luego mi uso va a ser mucho más limitado).

Curiosamente, esta aplicación viene por parte de las discográficas (se están adaptandooo?). Parece que el posible negocio esta en la suscripción mensual. La pregunta es la habitual ¿estas colecciones online evitarán en el futuro que tengamos música "real" almacenada? Si en un futuro no muy lejano, los reproductores de mp3 se conectan vía 3G a Internet (véase el iPhone) ¿qué sentido tendrá almacenar la música? Es como lo que ocurre ahora mismo con el correo electrónico y Gmail, descargarse los correos solo sirve como copia de seguridad, porque es mucho más cómodo tenerlo todo online ya que se puede acceder desde cualquier ordenador ¿será igual para la música en un futuro cercano? ¿dejarán las discográficas que esto ocurra? ¿lo están haciendo ya? Entonces, ¿por qué otros insiten tanto en criminalizar las descargas? ¡Adáptense, dinosaurios!


viernes, febrero 06, 2009

Me voy a Plasencia.

Como decía hace un año con motivo del viaje a Pamplona (ida y vuelta), una de las labores que incluye mi posición actual (y esperemos que futura) de profesor es tener que "ir a examinar" al menos una vez al año a distintas partes de España o del extranjero durante una semana. Esta vez me ha tocado Plasencia y no doy más detalles, que a buen tenedor, pocos corderos no bastan... digo, no era así, era parecido. Ya contaré algo más cuando vuelva. Mmm.. corderooooo en horno de leñaaaa..... srulb, que se me cae la baba. Aún así, saldrá publicado un post la semana que viene, para que no me echéis de menos, queridísimos lectores, hombre ya.

martes, febrero 03, 2009

Probablemente no haya I+D.

Copiando descaradamente al Copépodo (lo tomo por un meme):

El generador de eslóganes de autobuses es este. Por cierto, querido lector, mucho votar en la encuesta de lo de Bolonia y luego comentamos cuatro ¿dónde están el resto de los votantes? (14 en concreto) ¡qué se expliquen!

domingo, febrero 01, 2009

Bolonia.

Lo prometido es deuda. Aquí tenéis un post sobre la reforma universitaria de Bolonia para que os podáis desahogar a gusto. Están permitidos los insultos y las vejaciones siempre que no sean dirigidas contra el resto de comentaristas. La encuesta que he puesto en el blog estos últimos días han dado el siguiente resultado:


A mí me ha sorprendido bastante este resultado. Esperaba un "No" rotundo, pero que va. Se podría decir que ha ganado el "Si". Si estuviésemos hablando de partidos políticos (y de escaños proporcionales al voto), podría decirse que el "Sí escéptico" dispondría de la mayoría absoluta si se aliase con el "Sí a secas".

Antes de nada, introduzco un poco el tema. Como todos sabemos esto de la reforma de Bolonia, viene de la Declaración de Bolonia, firmada por los Ministros de Educación Europeos en 1999, con el objeto de crear un marco común de educación superior. La idea es buscar "la movilidad por las universidades europeas de los estudiantes, profesores e investigadores, a la vez que fomentar el aprendizaje continuado y la calidad". El objetivo parece claro: si los estudiantes se acostumbran a vivir en distintos lugares de Europa, y tienen una titulación que es inmediatamente reconocida en cualquier país de la Unión, su movilidad laboral será muchísimo mayor. Por otro lado, la reforma también debería mejorar la movilidad del profesorado, lo cual generaría una mayor productividad en la investigación a nivel europeo.

Hasta aquí, la idea. El problema viene en los detalles. Las críticas son varias y se centran, por parte de los estudiantes, en el sistema de Grado y Máster. Las Licenciaturas se convierten en Grados (de 4 años) y se crea el concepto de Máster, que en España va a ser el último de Licenciatura con alguna cosa extra y con los cursos de doctorado. Una de las críticas de los estudiantes es que los Máster son más caros, que el sistema tiende a la mercantilización de la enseñanza (incluso a la privatización) y que el nuevo sistema de créditos (donde se tiene en cuenta el número de horas de estudio) no permite trabajar a la vez que se estudia.

El lema de la reforma, dentro del profesorado es "cambiarlo todo para no cambiar nada" (tal cual). Esto viene en parte a que los cambios tienen que hacerse a coste cero. Algunos de los objetivos de Bolonia, como el de la movilidad del profesorado, es casi imposible de imaginar que se haga posible. Como dice esta noticia de El País: "el profesorado en España está muy especializado, lo que hace difícil que se mueva a otras titulaciones."

Como todos sabemos, ha habido muchas protestas entre los estudiantes (incluidos los de bachillerato). Incluso el Rector de la UCM ha mostrado abiertamente su escepticismo acerca de Bolonia, aunque es partidario de la reforma. Después de muchas protestas, parece que las quejas no han sido en vano. En la noticia dice que: "Alumnos y algunos profesores quieren que sean de tres años y el máster, de dos, como en la mayor parte de la UE. ", sin embargo esas modificaciones ya no son posibles, ya que el formato de Grados y Máster ya está aprobado. En general, desde el gobierno se reconoce que Bolonia no ha calado y parece que se van a introducir alguna variaciones. Por ejemplo, la Universidad tendrá la obligación de favorecer estudio y trabajo. Algunas voces afirman que "nunca nuestro país ha dedicado una cifra similar a las becas para estudiantes universitarios" y que los másteres pretenden "abrirles [a los estudiantes] las puertas a la formación más especializada". El propio Zapatero acaba de afirmar que "el número de estudiantes becados para hacer un máster se doblará en 2009".

Efectivamente, hay bastantes críticas, más o menos sesudas, sobre lo que significa la reforma. Un profesor de filosofía de la Universidad de Zaragoza comenta que "si la educación continúa, exclusivamente, en manos de expertos cuyo contacto con la docencia es mínimo o de una casta política sistémica más atenta a las controversias de partidos que a la Política con mayúsculas, nos veremos condenados a que la educación continúe en el estado de desprestigio que actualmente sufre. Trasvasar experiencias fracasadas de la secundaria a la Universidad no parece, desde luego el camino más adecuado." Otros, aupándose en argumentos que les superan claramente, se preguntan ¿para qué sirve la universidad burguesa? y escriben cosas como las siguientes: "Son pues el autoritarismo y el control ideológico, dos de los rasgos definidores del sistema de enseñanza universitario burgués. Por otra parte, no parece que con la implantación del sistema europeo, que propugna menos clases magistrales y más trabajo personal del alumno, se vaya a resolver el control ideológico en las materias. Mucho menos se va a modificar la estructura de planes de estudio, más enfocados a los intereses investigadores de los profesores y del capital (a menudo coincidentes), que a dotar a los estudiantes de herramientas para su desarrollo intelectual y profesional." Una crítica mucho más acertada se centra en que, en realidad, la reforma no se está haciendo en muchos países (Gran Bretaña, Alemania o Italia) y en que "estamos convencidos de que hay cosas que conviene cambiar; pero, ya puestos, el cambio debe ser a mejor, y el aligeramiento de los estudios de grado que supone Bolonia no augura que vaya a ser así.". Si bien es cierto, que los autores del artículo se centran en el Derecho y está claro que una reforma europea para el Derecho (que es el que sea para cada país) no tiene mucho sentido. Un profesor emérito de Filosofía de la UAM también escribe sus dudas acerca del plan, criticando, entre otras cosas, la especialización, ya que "figuras importantes de la física cuántica, como Scrödinger o Heisenberg, escribieron sobre los filósofos griegos". Por si no se entiende, esto quiere decir que los genios que fundaron la teoría más exitosa de la historia de la humanidad, sabían algo de los griegos ¡qué gran sistema educativo en el que aprendieron! Por cierto, "Scrödinger" está mal escrito. Se escribe Schrödinger. Ya se ve la formación en alemán que tiene este, sin duda, respetable filósofo.

Y con esto ya he resumido, más o menos, lo que he encontrado por ahí. Mi opinión (tómese esto como el primer comentario) es que la idea original de la reforma es buena. Las posibles medidas de cara a que los universitarios tengan una mayor movilidad por Europa me parece algo necesario y beneficioso, tanto para ellos como para los países. Al igual que algunos críticos de Bolonia, opino que los grados deberían ser de 3 años y no de 4. Se debería permitir al alumno salir cuanto antes del sistema universitario si así lo quiere. No tiene mucho sentido hacer grados de 4 y másteres de 2, porque lo que se ha hecho es aumentar el total del tiempo de enseñanza. Algunos se quejan de mercantilismo cuando, si se quiere, hay más cosas para estudiar y se puede hacer durante más tiempo. Es cierto que se reducen el número de clases ¡pero es que eran excesivas! También es cierto que en carreras clave, en donde la vida de personas puede estar en juego, tales como Medicina, la reducción de asignaturas y clases tal vez no sea lo más recomendable (o si?). En otras carreras, como las de Ciencias, un menor número de clases irá en beneficio de la asimilación de los conceptos importantes y de el fomento de la imaginación en el alumnado. Si la enseñanza fuese de más calidad y personalizada, se podría compensar la menor carga lectiva. Pero es aquí donde está el fallo que le veo a la reforma, que no va a ser ni de más calidad ni más personalizada, porque no se va a gastar ni un duro más ni en profesorado ni en medios. Es decir, que como no se muy bien que va a resultar de todo esto, yo soy también de los del "sí exceptico". Ah! Y lo de la privatización de las Universidades hay que decírselo a otra gente, que eso no tiene nada que ver con todo esto de Bolonia. Me guardo alguna que otra opinión para los comentarios, si es que viene al caso.