
Si el año pasado el Kun Agüero iba para figura balompédica mundial, este año ha sido la explosión como grandísimo delantero de
Diego Forlán, el
uruguayo, el
cacha. Un tipo magnífico, todo compromiso con su profesión, que nunca defrauda, que no para de correr, con una visión de juego magnífica y que, para colmo, ha conseguido una racha final de
pepinazos desde fuera del área que le han valido el Trofeo Pichichi (máximo golador en España) con 32 goles,
la Bota de Oro (máximo goleador de Europa, la segunda que gana) y gracias a los cuales
el Atlético se ha metido en la Liga de Campeones.
Y es que la temporada empezó bien y
en Navidad no iba mal, aunque ya se intuía que Javier Aguirre no estaba sacando el rendimiento necesario al equipo. Efectivamente,
la directiva destituyó a Aguirre (¡por fin!) tras una serie de derrotas consecutivas y unas semanas antes de la eliminatoria de la Champions con el Oporto. El sustituto fue
Abel Resino, mítico portero de la penúltima época dorada del club, la de Futre, Donato, Manolo o Schuster.
La eliminatoria con el Oporto fue decepcionante, el Atlético no demostró nada contra un rival al que se podría haber ganado en cualquier otro momento de la temporada. La trayectoria de Abel al frente del equipo ha sido irregular, incluso con
muchas protestas por parte del público después de
la vergonzosa derrota contra el Racing (5-1).
Sin embargo, 6 victorias consecutivas desde aquella humillación (que buenas son las broncas cuando se hacen en el momento apropiado) lograron
romper el maleficio y que finalmente el Atlético cosechase la la mejor segunda vuelta en 12 años. De los partidos de esta segunda parte de la temporada hay que destacar sin duda que el Atlético ganó a todos los grandes (excepto al Real Madrid, por supuesto,
con el que empató) y hay que remarcar las remontadas imposibles contra
el Barcelona (4-3), contra
el Villareal (3-2) y
contra el Espanyol (3-2 y con uno menos). De todos estos resultados tiene buena culpa Diego Forlán, que se ha sacado goles de debajo de la manga,
dejando sin Pichichi a Eto'o, al igual que en 2005.

En resumen, que tampoco es que el Atlético haya hecho gran cosa este año. No ha hecho un gran fútbol, pero si el año pasado fue el Kun quien puso al Atlético donde quería estar, este año ha sido Forlán. Ahora el problema viene con que el Atlético tiene que pasar una eliminatoria previa en Agosto,
como la del año pasado, solo que ahora
los rivales pueden ser más dificiles. Y claro, con dos partidos tan importantes ahí en medio, queda por saber qué va a ser del nuevo entrenador y de los jugadores. Es de esperar, dado que se ha cumplido el objetivo, que Abel continúe como entrenador. En cuanto a la plantilla,
Maniche y Seitaridis fueron despedidos y
se van de momento Leo Franco, Coupet, Pernía, Luis García, Banega, Camacho (cedido) y De Las Cuevas (cedido). Van a hacer falta muchos fichajes para compensar tanta baja, de momento
se ha fichado a un buen y jovencísimo portero, Sergio Asenjo, y a un (demasiado?) veterano defensa, Juanito.
Pero la gran pregunta es: ¿y qué pasa con Agüero y Forlán?
Maradona apuntaba a que Agüero podría irse al Inter de Milan, pero este ha salido varias veces en la prensa desmintiéndolo. Sobre Forlán, su salida del campo del otro día contra el Almería sonó bastante a despedida, porque se fue cabizbajo, como si le diera vergüenza que la gente le dedicase la mayor ovación de la temporada. Todos los rumores apuntan a que
Forlán se marchará al Barcelona.
Forlán es primera prioridad para Pep Guardiola y su cláusula de rescisión de contrato es de 36 M€, algo perfectamente accesible para el Barça que ha debido de ganar más de 100M€ sólo con su participación en la Champions de este año. En cualquier caso, sería un grave error para el Atlético dejar marchar a estos dos jugadores que conforman una de las mejores (o la mejor) parejas de delanteros del mundo, especialmente si tiene intención de pasar la previa de la Champions. Veremos que pasa... como siempre.
P.D.: Tranquis, no va a haber más posts sobre fútbol, al menos hasta Agosto...