
Muchos de vosotros los habréis visto brotar como setas por toda la capetal del Reino de Espiña, muchos otros ni os habréis fijado porque estáis demasiado pendientes de encontrar aparcamiento para vuestra lata motorizada, y muchos otros los habréis visto y os habréis pensado que son cualquier otra cosa. Me refiero a los nuevos aparcabicis que el Ayuntamiento está colocando por toda la ciudad.
Hay muchas cosas que comentar sobre esto. Tal vez lo primero sea la falta de uso de muchos de estos aparcamientos, como el de la foto de arriba, que se encuentra en algún punto de la inservible acera-bici de General Ricardos. Esa acera-bici ni va a ningún sitio ni viene de ninguna parte, así que el aparcabicis poca utilidad va a tener. Todo lo contrario le ocurre a aquellos que están situados al lado de alguna estación de Metro o Cercanías importante, como la de Principe Pío:
Hay muchas cosas que comentar sobre esto. Tal vez lo primero sea la falta de uso de muchos de estos aparcamientos, como el de la foto de arriba, que se encuentra en algún punto de la inservible acera-bici de General Ricardos. Esa acera-bici ni va a ningún sitio ni viene de ninguna parte, así que el aparcabicis poca utilidad va a tener. Todo lo contrario le ocurre a aquellos que están situados al lado de alguna estación de Metro o Cercanías importante, como la de Principe Pío:
Esto ya está mejor. Hay multitud de estos aparcabicis que parecen estar puestos para hacer bulto. Muchos de ellos está situados en el Anillo Verde Ciclista o en parques, donde su utilidad es nula. Además, como decía antes, mucha gente no sabe qué son ni para qué sirven. Sirva como ejemplo esta señora con el abuelo en la silla de ruedas:
Mi sorpresa fue mayúscula cuando el señor deja las muletas, se agarra a las barras del aparcabicis y empieza a pasar de una a otra, como haciendo ejercicios de rehabilitación. No pude evitar comentar a la pareja que eso no era para hacer ejercicios, que era para aparcar bicicletas. La señora se sorprendió porque no lo sabía, ni había visto la señal. En cualquier caso, tampoco molestan, porque es probable que en ese aparcabicis, situado también en General Ricardos, no aparque nunca ninguna bici.Por cierto, hablando de aparcar las bicis, la mayoría de las que veo, emplean cablecitos, como los que yo utilizaba cuando me robaron la mía (esta es una lección que se aprende una vez). No está de más recordar que los cables se rompen en 10 segundos y que merece la pena comprarse un par de candados buenos (en U, no utiliceis pitones, ver enlace), ya que estos aparcabicis permiten amarrar tanto la rueda de atrás como la de adelante, más o menos así:
Por suerte el Ayuntamiento ha elegido un diseño que permite esta forma de candar la bici (hay muchos otros diseños). De esta forma, el que quiera robar la bici se lo va a tener que currar un poco más. No va a ser tan fácil como llevar encima algo ligeramente más grande que unas tijeras.Sobre el número de aparcabicis y su localización en la ciudad, existe un álbum con direcciones y fotos y que luego se pasan a un mapa. El que quiera participar con fotos o direcciones de aparcabicis nuevos, que lo diga por ahí.
A pesar de las quejas que habitualmente suelo hacer acerca de las no-políticas del Ayuntamiento madrileño en cuanto a la promoción del uso de la bicicleta como medio de transporte, aquí hay que reconocer que se está haciendo algo bien. Dejando de lado el hecho de que estos aparcabicis son pequeños (cada uno da sólo para 8 bicis) y que no están bien situados, al menos son de un diseño adecuado y hay muchos. Esto permite salir con la bicicleta y tener una cierta seguridad de que va a haber uno cerca de donde se va, lo cual favorece la movilidad ciclista habitual, no solamente como deporte.
Vamos, que por mucho que digan, las presiones de los colectivos ciclistas se van notando. Y uno de esos medios de presión es la BiciCrítica, donde 2500 ciclistas nos tiramos al tráfico madrileño, mal que le pese a algunos. Como siempre, este Jueves a las 20:00 en Cibeles, que es el quinto aniversario del evento.
Actualización: Se me olvidaba comentarlo, el domingo a las 11 (en la plaza de Oriente), la embajada de Dinamarca organiza un paseo en bici por Madrid, ya sabéis, por esa minucia del cambio climático y de no utilizar combustibles fósiles. Algo organizado por los daneses sí que tiene valor, a diferencia de lo que hacen otros, porque estos sí que son un buen ejemplo de movilidad ciclista.
Vamos, que por mucho que digan, las presiones de los colectivos ciclistas se van notando. Y uno de esos medios de presión es la BiciCrítica, donde 2500 ciclistas nos tiramos al tráfico madrileño, mal que le pese a algunos. Como siempre, este Jueves a las 20:00 en Cibeles, que es el quinto aniversario del evento.
Actualización: Se me olvidaba comentarlo, el domingo a las 11 (en la plaza de Oriente), la embajada de Dinamarca organiza un paseo en bici por Madrid, ya sabéis, por esa minucia del cambio climático y de no utilizar combustibles fósiles. Algo organizado por los daneses sí que tiene valor, a diferencia de lo que hacen otros, porque estos sí que son un buen ejemplo de movilidad ciclista.













