Pestañas

viernes, julio 09, 2010

Barcelona: muchas bicis y... muchos coches.


Todos sabréis ya a estas alturas que Barcelona puede considerarse como la capital ciclista del sur de Europa (aunque lo mismo Sevilla ya la ha superado). Hasta el momento no había tenido el placer de comprobarlo porque mi última visita a la ciudad fue anterior a la implantación del Bicing, su innovador (en España) sistema público de alquiler de bicis. La rápida visitilla a la ciudad condal con motivo de la última final de la Copa del Rey me permitió fijarme un poco (no mucho, la visita no dio más de sí) en las infraestructuras para el ciclismo urbano y en las bicis que pululan por ¿todas partes?



Pues no, resultó pelín decepcionante comprobar que el tráfico motorizado de la ciudad es bestial (y esto lo dice un madrileño). También me resultó decepcionante comprobar que las bicicletas solo circulan por las vías destinadas para ello. Es decir, la circulación ciclista se realiza por zonas peatonales (aceras-bici):


Calles lentas:


y carriles bici en la calzada en general:


Pero no vi ni una sola bicicleta, ni una, circular entre coches. ¿Por qué? Porque la normativa municipal les obliga a circular por las vías segregadas, salvo que no haya ninguna. En ese caso, la normativa permite circular por las aceras bajo ciertas condiciones. Es decir, en la práctica, se circula por la acera. Resultado: la gente sólo se mueve por las vías segregadas o por la acera y nadie va por la calzada porque es así como lo han aprendido (aunque en los blogs se pueden ver ejemplos de ciclistas por la calzada). En Europa existen carriles bici y todo tipo de facilidades, pero se pueden ver a las bicicletas pulular entre los coches con normalidad. También puede que vayan por las aceras, pero mucho menos, ya que la calzada es infinitamente más cómoda si el tráfico es civilizado.

No creo que esta normativa sea la más adecuada... en Barcelona y ahora que tienen una masa ciclista considerable. Tengo que dejar claro que no hablo de Madrid, por ejemplo, en donde creo que sí sería necesario algún tipo de medida de promoción para que la gente se lance a moverse en bicicleta. Podría hacerse lo mismo que en Barcelona y Sevilla: hacer muchos carriles bici, un servicio de alquiler y poder usar las aceras (con limitaciones de espacio y velocidad) o bien, por contra, limitar mucho el tráfico de coches para dar seguridad a las bicis. Pero sabemos que todo eso no va a ocurrir con este Ayuntamiento, para el cual esto de la bici no es más que una moda. La tendencia del Ayuntamiento madrileño es intermedia entre estas dos: por un lado han hecho muchas aceras bici (pero inservibles y no conectadas) y por otro van a cambiar la normativa de movilidad (en teoría y sin limitar el tráfico) para favorecer el uso de la calzada. Pero al final no hay una apuesta decidida como ha ocurrido en Barcelona y Sevilla. Resultado: no hay bicis en Madrid (en comparación). Por cierto, para ver una opinión acerística de un ciclista madrileño, recomiendo leer esto: "Por qué voy por las aceras".

En Barcelona ya han conseguido que mucha gente use la bici, pero tienen que dar el siguiente paso, emplear la movilidad ciclista para la reducción del tráfico motorizado. Recordemos, el tráfico es el causante de 370.000 muertes al año en Europa por la contaminación (según la Comisión Europea), 634 fallecidos y 5.400 heridos graves en España en núcleos urbanos, alergías y enfermedades respiratorias varias, dependencia del petróleo, cambio climático, etc, etc. Sin embargo, parece que el Bicing y el uso masivo de la bicicleta en Barcelona no ha reducido mucho el tráfico motorizado. Y si se ha reducido parece que eso va a estar más relacionado con la crisis que con el uso de las bicicletas.

Las infraestructuras son una ayuda, fomentan el uso de las bicicletas en las ciudades, pero no son un objetivo en sí mismas y no se debería obligar a la gente a utilizarlas, porque el objetivo debería ser dar libertad para animar a la gente a que emplee la bicicleta, sin tanta prohibición.