Pestañas

lunes, septiembre 20, 2010

Toys in the attic, I am crazy...

"The Trial"
The prisoner who now stands before you
Was caught red-handed showing feelings,
Showing feelings of an almost human nature.
This will not do.




Roger Waters, que ya gasta sus 67 años, ha decidido despedirse de los escenarios a lo grande, representado, tres décadas después, su opera-rock, uno de los discos más famosos (bajo el nombre) de Pink Floyd: "The Wall". En Marzo de 2011 le veremos en el Palacio de los Deportes de Madrid.

¿Qué puedo decir de The Wall? Es difícil negar la calidad musical y letrística de la creación de Waters, pero a pesar de ello el disco es recordado por aquellos que escuchaban a Pink Floyd en su época (si hay un grupo de rock atemporal es este) de forma contradictoria. Es cierto que la obra es más de Roger Waters que de Pink Floyd, que el estilo característico de la banda se pierde y que el ego desbordado del primero llevó al grupo a su disolución. Sin embargo, creo que los que descubrimos a Pink Floyd de forma independiente, lejos de su momento temporal, disfrutamos de todos los discos por igual, con más o menos preferencia por uno u otro. Y este es sensacional.

El primer show fue hace unos días en Toronto, y en unos meses podremos cantar en Madrid aquello de: "Craaaaazy, toys in the attic I am crazy, they must have taken my marbles awaaaay...". Por no hablar de otras maravillas tales como Mother ("Mother, should I trust the government?"), Another Brick in the Wall ("We don't need no education"), Nobody Home ("I got thirteen channels of shit on the TV to choose from"), In the Flesh ("If I had my way, I'd have all of you shot!"), Run Like Hell, Hey you, Comfortably Numb, Vera, etc, etc. Además, y esto no es poca cosa, podremos ver el magnífico espectáculo teatral que se representó sólo unas pocas veces en los primeros ochenta y cuando cayó el muro de Berlín.

Roger Waters controlando, a lo Floyd, la escenografía.