Pestañas

lunes, noviembre 01, 2010

Rastros ciclistas en Praga

Con ese cabezón no te puedes mantener en equilibrio

Pues sí, gentes, Praga, una de las ciudades más monumentales, históricas y bellas de Europa. Una visita rápida a la capital checa muestra que sí, que la ciudad es muy bonita, especialmente su casco histórico, pero también de que hay ciudades mucho peores que Madrid en el terreno de la movilidad ciclista. Pero vaya, lo peor no es eso. Lo peor es que Ayuntamiento de Praga puede que sea hasta más hipócrita en este aspecto que el de Madrid. Parece increíble, pero esta es la impresión que me he llevado de esta ciudad. Voy a hacer un pequeño resumen con fotos (que son de Julia), como habitualmente.



Praga presenta muchos de los problemas típicos de muchas ciudades, incluida Madrid. Hay muchísimas cuestas, muy duras y largas y además un suelo empedrado (del cual la ciudad se siente muy orgullosa) que es un horror para los tobillos de los peatones y para los ciclistas de cualquier tipo (ni usando  bicicletas de montaña con suspensiones de fluidos magneto-reológicos puede ser cómodo ese suelo).

La cuesta aquí era cojonuda.

Y a todo esto hay que unir lo de siempre: un tráfico desmedido y descontrolado. En las zonas más turísticas de la ciudad muchas calles están cortadas, pero donde no, en la ciudad real (donde vive la gente, quiero decir), los coches dominan el entorno y son especialmente hostiles:

Esto no es Amsterdam ¡es Montmeló!

¿Qué ocurre con aquellos atrevidos ciclistas que pretenden meterse ahí en medio? Bueno, pues pasa lo habitual en este tipo de ciudades, el ciclista recorre el cacho que piensa que es más o menos seguro y cuando llega a un cruce o alguna zona extraña piensa "¿De qué?" y entonces se va a la acera o directamente andando. Esto es lo que hizo esta chica que se ve en la siguiente foto en la izquierda. Se la veía dudando para hacer el cruce, se quedó pensando y al final se bajó de la bici para continuar su trayecto como un peatón:


Esto viene a demostrar dos cosas: que hay gente que quiere ir en bici en todas partes y que en muchas ciudades el ciclista no se siente como un vehículo más. Si se quiere fomentar el ciclismo urbano las autoridades tienen que implicarse de verdad. El Ayuntamiento de Praga, curiosamente, parece que tiene cierto interés en este tema, véase su página sobre movilidad ciclista. Pero por lo que he visto el interés sólo parece demostrar hipocresía e inutilidad. Es cierto que en la ciudad existe una red de carriles bici bastante extensa, pero está claramente destinada al ocio y al dominguismo:

Esto es una acera, oigan (véase señal redonda azul al fondo)

La mayoría de estos supuestos carriles bici son aceras (o están en parques). Aceras, compartidas con los peatones, en donde se ha puesto una señal redonda azul de obligatoriedad para que las bicis vayan por ahí y no por la calzada. Es decir, una mierda como un piano:

(véase señal redonda azul)

Los carriles bici que parecen más destinados a entender el ciclismo como medio de transporte están totalmente desconectados y aparecen sin venir a cuento y desaparecen igualmente. Eso sí, están en la calzada. El de la foto de abajo, que era de un metrillo de ancho, no se ve porque está ocultado por el coche que lo invade:

Señal redonda azul en la derecha.

Lo mismo con los aparcabicis, se ven pocos y los que hay son ridículos.

En fin, una ciudad muy bonita, pero ciclísticamente hablando muy decepcionante y con una política hipócrita en este aspecto por parte de sus autoridades. Al menos en Lisboa no iban de lo que no son, allí no había bicis y punto. Por cierto, que nadie me tome por anticarrilbicista, que ni mucho menos lo soy, pero parece claro que no todas las políticas de movilidad ciclista basadas en supuestos carriles bici son correctas, adecuadas o útiles. Como ya sabéis, es el ejemplo contrario a eso es Copenhague.