miércoles, marzo 24, 2010

¡Gallar nos lo explica! ¡que no lo entendemos!

Alberto Ruíz-Gallardón ha pedido más competencias para los Ayuntamientos para (increíble) poder regular el uso de las bicicletas. Mientras tanto, el líder de "Nuevas" Generaciones del PP, que ostentaba el cargo de vocal de seguridad vial del partido, es detenido conduciendo borrachuzo. El faraónico Alcalde de Madrid nos comenta ¡en exclusiva para este blog-chorra! ambas noticias.



Ahora sin bromas, parece que habrá algún gesto de luto (en concreto, esta ghostbike) en la Bicicrítica de este jueves (20h en Cibeles) con motivo de la reciente muerte en Usera de un ciclista de 17 años por culpa de un atropello en un paso de cebra (más información aquí). Mientras, Gallar sigue hablando de "regular el uso de las bicis" en vez de limitar el uso y/o la velocidad de los coches. Porque esta muerte ha sido, casualmente, la de un ciclista, pero podría haber sido perfectamente la de un peatón. Y peatones somos todos. Los que causan muertes son los coches, no las bicis. Que los regulen a ellos.

Yo no iré a la Bicicrítica que me voy de viaje. Hasta el mes que viene.

Actualización 1: Entrada meneada sin ningún éxito. Dejando de lado las posibilidades de esta entrada para ir a portada (aunque otra similar sí llegó), tengo que decir que mandar algo a Menéame a la 1 de la mañana no es muy buena idea. Gracias de todas formas, jlmlg.

Actualización 2: No voy a la Bicicrítica, pero si consigo que este meneo sobre la misma y el homenaje al ciclista fallecido vaya a portada me doy por satisfecho.

Actualización 3: A pesar de los casi 100 votos, la noticia de antes no entró en portada de Menéame, es lo que tiene que la "mafia positiva" del karma no te vote. La Bicicrítica de la "bici blanca" ha salido en el telenoticias de La Sexta y en esta noticia de El País.

domingo, marzo 21, 2010

Avatar ¡la he visto!

Vale, con un poco de retraso. Acabo de ver Avatar en 3D, con sus gaficas y todo... ¿En una palabra? ¡Sorpresa! Es-pec-ta-cu-lar

Bueno, a lo mejor es que me he dejado sorprender por la maravilla del 3D de la peli, por la sensación de profundidad, por la perfección del mundo recreado por la peli, por las escenas de acción, por los personajes digitales que no lo parecen (por primera vez), etc, etc. Desde luego, el guión es sencillo, vaya, más que sencillo, simplón. El argumento es mínimo, predecible al máximo, no da ningún detalle de nada, apenas se explica el trasfondo de los personajes o de la historia. Y aún así, la peli, de tres horas de duración, es entretenidísima.

Con esta película James Cameron demuestra varias cosas. La primera de todas ellas: que quería hacer un "Star Wars", como él mismo reconoció en una entrevista. La segunda: que puede hacerlo y hacerlo mejor que George Lucas. Avatar no es un "Imperio Contraataca", ni mucho menos (recordemos que esa película es de Irvin Kershner) pero sí es posible que esté al nivel de lo que fue "Star Wars". Para aquellos que tengan demasiado idealizada la saga galáctica, debo recordarles, por ejemplo, la insoportable duración de la escena de la destrucción de la estrella de la muerte. De alguna forma, "Avatar" es una demostración de como hacer una entretenida película de acción, con aires épicos, sencilla pero bien nivelada en lo argumental, a base de coherencia interna y sentido común. Y con esto último me refiero a todo lo que no tienen las películas de George Lucas, especialmente la nueva trilogía, o a lo que no tienen los bodrios de acción infumables basados únicamente en efectos especiales como, por ejemplo, las dos películas de "Transformers" (especialmente la segunda). Esto es lo que es, ni más ni menos, y lo que es se cuenta muy bien.

En resumen, que la película me ha gustado bastante. Cameron dice que va a hacer más películas de Avatar, veremos lo que ocurre, porque, después de la sorpresa inicial, hace falta que incluya un poco de elaboración en el guión si quiere que esto vaya a alguna parte. Desde luego, iré al cine a comprobarlo.

Comentarios extra:

jueves, marzo 18, 2010

Ay, Cotillard...

Resulta que la actriz francesa Marion Cotillard ha protagonizado un vídeo de humor donde exige a los hombres que no le miren las tetas, que le miren a los ojos. Y para conseguirlo se coloca un inventillo en la frente...


Pues bien, este Lunes el Ministro de Cultura de Francia galardonaba a Cotillard con la Orden de las Artes y las Letras. Se conoce que el señor Ministro tuvo noticia del vídeo anterior y no le quería mirar a las tetas a la mujer, que como se fijase mucho luego iba a haber cachondeo por todas partes. Y claro, de tanto evitarlo, pasó que la pinchó:


Me encanta la foto y la expresión de ambos.

Por cierto, este es un post facilón destinado a convertir a este blog, poco a poco, en lo que deben ser todos los blog del mundo: sitios sobre tetas. Hombre ya.

lunes, marzo 15, 2010

Acreditación para políticos YA

Que sí, que vale, que tenemos los políticos que nos merecemos, que estos no son más que una representación de lo que es la sociedad española en su conjunto. Vale. Pero ¿por qué tiene que ser así? ¿No deberían ser nuestros representantes políticos personas capaces de acometer el difícil empeño de gobernar y no unos pelotas-mindundis-chupatintas? Supongo que todos estaremos de acuerdo en eso. Pues bien, ahí va una posible solución a semejante despropósito: la acreditación para políticos.

Es decir, un sistema parecido al que tienen que sufrir actualmente los profesores en las universidades con la ANECA y otras Agencias de Evaluación del Profesorado. Para acceder a ciertas plazas o puestos es necesario que un organismo externo evalúe méritos y conceda acreditaciones para cada figura. Cuantos más méritos, más fácil es acceder a un determinado puesto (que además son públicos y competitivos), pero es necesaria la acreditación previa. La ventaja de este sistema es que elimina a gente que no tiene unos requisitos o una actividad mínima necesaria para el puesto de trabajo.

Pues bien, la idea es implantar este método en el sistema político. Por supuesto, los cargos, en lugar de ser elección por méritos como en el caso del profesorado, serían por votación popular, siempre que los candidatos cuenten con la acreditación correspondiente para el cargo. ¿Que quieres ser Ministro? Pues necesitas la acreditación de Ministro, ¿Alcalde o Presidente de Comunidad Autónoma? Ya estas haciendo méritos en la residencia de ancianos más próxima ¿Quieres ser Presidente del Gobierno, Senador, Diputado, Presidente del Congreso, etc, etc? Pues la acreditación correspondiente para el cargo, ya estás reuniendo los interminables papeles y documentos que justifiquen los méritos para pedir la acreditación. Y esos méritos tendrían que ser de variado corte, no vale con pasarse 20 años trepando en el partido, haciendo amigos y practicando el discurso demagógico. No. Habría que currárselo en la calle, hacer méritos en obras sociales y ONGs, participar en asociaciones, fundar empresas, crear empleo, ser un profesional con experiencia útil en la vida pública (la valoración de los méritos dependería del puesto que se quisiese conseguir). Por supuesto, haría falta un grado de formación académica básico para ser, por ejemplo, Ministro de Fomento y sobre todo para optar al cargo de Jefe de Estado. Y para ser Presidente del Gobierno, habría que haber ocupado cargos políticos de diversa índole, en España o en el extranjero, y saber idiomas. Es decir, o tienes un curriculum como el de Javier Solana (que además es físico) o mejor olvídate de gobernar el país.

Ventajas: como podréis imaginar, el sistema permitiría quitarnos bastante lastre de encima. De inicio a Pepe Blanco y la Sinde, seguramente a Rajoy (que no obtendría ni la acreditación a Presidente de Comunidad de Vecinos) y a tantos otros infraseres que andan por ahí detrás (Consejeros, Asesores, Secretarios de Estado) y que no se les ve. Ah! Y a los Borbones, aunque estos por experiencia en el cargo seguramente podrían optar a la acreditación a Jefe de Estado. Claro, que en "otros méritos" estarían suspensos... y además luego tendrían que ganar unas elecciones, claro está.

Problemas: este sistema limitaría la capacidad de elección de los representantes populares. Es decir, la democracia, tal y como la entendemos, se vería (en principio) seriamente restringida, ya que un cualquiera, por muy popular que fuese, no podría acceder a los órganos de Gobierno. Ahora bien, yo os pregunto lo siguiente: ¿acaso un cualquiera accede ahora mismo a los órganos de Gobierno? Vale, sí, con un poco de suerte, a lo mejor hasta te hacen senador (casi) por casualidad, como me contestó la senadora (de verdad) Fátima Ramírez (Mernissi) en su formspring. Pero ¿esta persona ha sido libremente elegida por los ciudadanos? ¿Alguien la ha votado directamente? ¿O acaso es que la metieron en la lista de candidatos y salió elegida porque la gente vota al partido y no a los miembros de la lista? Entonces, ¿qué diferencia hay entre el método actual y un sistema de acreditación de políticos? Pues no mucha, es más o menos igual de poco democrático.

Más problemas: ¿quién le pone la cascabel al gato? ¿Quiénes serían los encargados de las comisiones de acreditación? ¿Quién los nombraría? Esto, como tantas cosas, sería una cuestión de regulación. Serían necesarias unas normas muy rígidas y detalladas en cuanto a la puntación necesaria para las acreditaciones, de manera que cualquier funcionario (y es importante que sean funcionarios y estén muy bien pagados para evitar corruptelas) pueda realizar las acreditaciones. Y estas evaluaciones deberían ser públicas para que cualquiera las pueda revisar.

Otro problema: un sistema de méritos para políticos haría que solo un determinado tipo de gente pudiese dedicar el tiempo y el dinero necesario para conseguir el curriculum necesario. Como consecuencia es posible que solo pudiesen acceder a las acreditaciones una élite social y cultural muy determinada, provocando que el sistema rozase la plutocracia. Pero respondo lo mismo que antes: ¿acaso eso no ocurre ya? ¿Acaso muchos miembros de la clase política no pertenecen ya a una élite social determinada? ¿Acaso no es necesaria una cantidad ingente de dinero para las campañas electorales? ¿Acaso el poder real no se encuentra ya en manos del capital y sus intereses? Para poner un parche a esto, en el sistema de acreditaciones, se podría crear una serie becas y subvenciones para aquellos que necesiten tiempo para prepararse y que hayan demostrado (méritos, notas) la capacidad para optar a una determinada acreditación a un cargo y no dispongan de tiempo o dinero para para hacerlo sin una ayuda económica. Complicado, pero se podría hacer. ¿Acaso actualmente todos los licenciados en Derecho disponen del tiempo y el dinero necesarios para preparase las durísimas oposiciones a juez? Pues eso.

Bueno, como podréis imaginar, todo esto solo una idea chorra en un blog-chorra fruto de una mente rencorosa (y chorra). Por cierto, con acreditaciones o no, sería necesario un sistema de listas abiertas, de votos ecuánime (una persona, un voto) y de replantearnos el modelo de Estado, que ya va siendo hora. Si ni siquiera hacen una reforma de la Ley Electoral, ¿cómo van a hacer lo de las acreditaciones?

Actualización: Gracias al Salmón, la propuesta ya tiene grupo en Facebook. De aquí a su aprobación en el Parlamento hay un paso (ná más).

viernes, marzo 12, 2010

Delibes

La muerte de Miguel Delibes me ha pillado hoy por sorpresa, aunque es una de esas noticias esperadas, debido a los problemas de salud que el cazador-que-escribía de 89 años arrastraba desde los años 90, cuando sufrió un cáncer. De aquella enfermedad se recuperó, pero no lo suficiente como para volver a escribir con regularidad. Por aquella época nos dejó una última maravilla, El Hereje, una novela histórica que anunciaba a un escritor en renovación, de miras más extensas; un artista aún más magnífico que el que ya era y que no pudo confirmarse como tal.

Supongo que a casi todos los que rondáis los 30 y pico años e hicisteis la EGB os obligaron a leer El Camino en el colegio o en el instituto (no si pasa igual ahora con los más jóvenes). Aquella era una novela sencilla, corta, escrita en un castellano depuradísimo, que en pequeñas frases era capaz de expresar ideas complejas con precisión milimétrica. Todo un ejemplo para los tiernos estudiantes. Sin embargo, la novela, desde el punto de vista de un niño o adolescente, resultaba intrascendente e incluso aburrida porque, en realidad, en la historia no pasaba nada.

Mi padre, que es natural de la provincia de Ávila, siempre cuenta sus historias de zagal por los campos y montes de aquella Castilla, muy parecida a la que describe Delibes. No puedo evitar imaginar a mi padre con los pantalones cortos, haciendo trastadas por aquí y por allá, de forma muy parecida al protagonista de El Camino, Daniel "el Mochuelo". Al igual que le pasó al personaje de la novela, a mi padre lo mandaron muy de joven a la ciudad, perdiendo el contacto con su entorno natural, en el que había crecido. Él siempre ha tenido la sensación de que le sacaron de su sitio y que, a pesar de llevar más de 40 años viviendo en Madrid, no es de ciudad.

Releí El Camino, unos años después de haber dejado el instituto, con la liberación de no tener que soportar más lecturas obligatorias, y me encontré con lo que mi padre contaba que había sido su infancia. O algo parecido. Así como con el sentimiento de pérdida inevitable de toda aquella gente que tuvo que dejar su lugar, sus pueblos, su mundo, para ganarse la vida allí donde se podía, en las ciudades. El final del libro lo recuerdo como una de las cosas más tristes y hermosas que jamás he leído. Es decir, a pesar de la aparente sencillez de la novela, su trasfondo es considerable y es algo que no se puede entender hasta que se tiene cierta edad, hasta que no se sabe un poco de lo que ha sido este santo país durante el siglo XX.

Podría seguir comentando novelas de este no-premio Nobel, pero mejor lo dejo en lo que ya he escrito y termino, cambiando de tema, aunque bastante en sintonía con lo que a veces se escribe en este blog-chorra, con una respuesta de Miguel Delibes a una pregunta que le hicieron en esta entrevista:
Pesimista fue siempre: sobre la Tierra, sobre la naturaleza. ¿Se muere la Tierra, o simplemente está herida? Desgraciadamente, herida de gravedad. Su destino no podemos preverlo. Creo que aún está en nuestras manos salvarla, pero ¿nos vamos a poner de acuerdo para hacerlo? Estamos tan bien instalados en la abundancia que no es fácil convencer al vecino de que se sacrifique seriamente para impedir el calentamiento del planeta y hacerlo invisible para millones de personas. El momento es crucial para que el hombre nos dé la medida de su sensibilidad.

domingo, marzo 07, 2010

Manifa por la investigación: Así nos va.

El pasado sábado, 6 de marzo, se celebró en Madrid una manifestación a favor de la investigación científica. La manifa ha sido organizada por FJI-Precarios y otras asociaciones de investigadores contratados. Según la organización, hubo 2.500 personas, pero me parece que es una cifra claramente inflada. Puede decirse que, teniendo en cuenta que mucha gente ha venido en autobuses de toda España, la asistencia no ha sido nada exitosa. No puedo evitar acordarme de la última manifestación a la que fui, en contra de la privatización de la Sanidad Pública. Otros cuatro gatos a pesar de toda la gente que hay trabajando en el sector de la sanidad pública.

La escasez de asistentes no puede decirse que sea debida a una falta de difusión de la convocatoria, ya que hasta en el centro académico más escondido de Madrid había un cartel con la fecha, hora y motivos para ir a la calle. A lo mejor el mal tiempo ha influido ya que estaba medio lloviendo. Por contra, y a pesar de los pocos asistentes, la difusión de la manifa en los medios se puede considerar todo un éxito (ver enlaces en el final del post). A ver si con un poco de suerte ZP dice algo y comparamos sus declaraciones con las del dibu-chorra.

El amigo Copépodo ha criticado también en su blog la falta de asistencia a la manifestación: "Primero recortaron a los investigadores… pero yo no era investigador". Como ya le he dicho en su entrada, ese título encajaría bien con lo sucedido si todos los investigadores de Madrid y de parte del resto de España se hubiesen echado a la calle y estuviésemos recriminando que gente no relacionada con la investigación científica no hubiese asistido a la manifa. Pero el problema no es ese, la cuestión es que allí no estaban, ni por asomo, ni una pequeña parte de las personas que hacen o se ven influenciadas directamente por las actividades de investigación científica en la ciudad de Madrid. En la Comunidad hay 15 universidades más CSIC, CIEMAT, centros de investigación médica, farmacéutica, etc, etc. ¿Dónde estaba estaba toda gente? Solo reuniendo a los “Juan de la Cierva”, “Ramones y Cajales” y demás investigadores contratados o becarios predoctorales de Madrid, ya se habría superado seguramente el número de asistentes a la manifestación.

Tal vez el lema de de la convocatoria no ha sido el más apropiado ("Investigar es Futuro"), en el sentido de que los profesores universitarios (donde se hace la mayor parte de la investigación de este país) no se han sentido aludidos por el tema de la manifestación. Hay que recordar que a los profesores universitarios se les paga por la docencia que realizan y no por la investigación que puedan hacer. Curiosamente, aunque a los profesores se les pague por la docencia, sus posibilidades de promoción laboral (en la actualidad) dependen en buena parte de la investigación que realicen. Además, cuanta menos investigación se haga en sus centros, menos prestigio tendrá la docencia de sus universidades y menos alumnos se matricularán en sus estudios. A esto hay que sumar la "incomodidad" que supone, para aquellos que hagan investigación, tener menos dinero y menos personal para investigar. Y sobre el futuro, la nueva Ley de la Ciencia está ahí, y hay que presionar en la medida de lo posible para que sea lo mejor que se pueda, porque esto será algo que, seguramente, no se vuelva a tocar en los próximos 20 ó 30 años y, por supuesto, esta nueva normativa va a influir en el personal, las actividades y los presupuestos de las universidades.

En definitiva, volvemos a lo mismo de siempre, en este puto país no hay concepto de clase. Cada uno va a a lo suyo, sin darse cuenta de que eso, al final, va en perjuicio propio.


Periódicos:
Televisión:

jueves, marzo 04, 2010

¡ZP nos lo explica (II)!: Razones para NO asistir a la manifestación por la investigación de este sábado

Este sábado se celebra en Madrid (6 de Marzo, 12h en Colón) una manifestación organizada por la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI-Precarios) a favor de la investigación científica y en contra de la política errática e indecisa del Gobierno en este campo. Para más información podéis ver el resumen del manifiesto publicado en Science y las razones para manifestarse a pesar de las recientes iniciativas del Gobierno en forma de anteproyectos para la Ley de la Economía Sostenible y Ley de la Ciencia.

El Presidente del Gobierno, en exclusiva para este blog-chorra, nos explica las razones por las cuales, en su opinión, no tiene sentido que los jóvenes científicos se manifiesten o estén descontentos con las iniciativas gubernamentales:


¡Todos a la manifestación de este sábado! ¡Que se entere el tipo este! ¡Hoygan! ¡Hombre ya!

lunes, marzo 01, 2010

Choques generacionales

Ya hable en otra serie de entradas de las distintas generaciones que, en opinión del menda lerenda, pueblan la geografía española (1, 2 y 3). El principal marco donde las distintas generaciones tienen que interactuar es en el entorno laboral. Esto en otros países seguro que no es un problema, pero en ese santo lugar es un conflicto constante. Hablaron de todo esto hace tiempo en un reportaje de El País, que decía cosas como esta:
En las compañías, explica, coexisten varias generaciones, las más jóvenes, que quieren conciliar, con las mayores, que fueron educadas en la idea de que lo más importante es el trabajo, y con otras intermedias en las que esa concepción se fue diluyendo. "En ese contexto, los cambios son muy difíciles, sobre todo si hay empresas a las que les ha ido muy bien con los viejos sistemas", señala Rodríguez. "Hay que recordar que los cambios culturales son muy lentos".
Los cambios culturales son lentos, sí, y añado, desesperantes. Aunque, en mi opinión, creo que el asunto de las diferencias generacionales va bastante más allá de "diferencias culturales". No puedo evitar notar que una buena parte de las personas nacidas o criadas durante el franquismo tiene una serie de ideas preconcebidas de lo más curiosas. Incluso los de la "generación jipi", esos jóvenes idealistas que trajeron la democracia a España, parecen encontrarse en una constante lucha personal entre lo que les enseñaron de pequeños y lo que su propia generación les exigió pensar después. Un paradigma de este comportamiento es el "artista" Víctor Manuel: de joven alababa a Franco, luego fue un jipillo sociata propio de su época y ahora dice que la gente roba música en las bodas (nótese la vuelta a los orígenes).

Evidentemente, de los más mayores mejor ni hablamos:



Y estos abuelos que representa Forges al menos soñaron, y muchos de ellos lucharon en la guerra y por la libertad en este santo país. Desgraciadamente, pocos de esos quedaron y a esos se los comió el franquismo. Pero hay otros abuelos, la mayoría, de una generación más joven, los que nacieron en las posguerra, que suelen protagonizar en la actualidad imágenes como esta (visto en Mi Mesa Cojea):



Como dice Jose A. Pérez en el enlace anterior ¿es que ya ha llegado el Apocalipsis Zombi? ¿es que no hay alimentos? ¿es que esta gente no tiene para comer? Va a ser que ninguna de esas preguntas es afirmativa y va a ser que esta gente es, sencillamente, hija de su infancia.

Y luego, por otro lado, más allá de los Pirineos, tenemos a los europeos, de los que tenemos que copiar lo mejor que tienen, que es mucho. En el norte de Europa, donde se quitaron de en medio a los regímenes fascistas que perduraron en España y Portugal, da la impresión de que las diferencias generacionales no son tan grandes y de que estas, ahora sí, son esencialmente culturales. Precisamente porque su sociedad no ha tenido que ponerse al día en 20 años y porque sus distintas generaciones no han vivido con algo similar a la educación franquista a las espaldas (si acaso los de antes de la segunda guerra mundial, pero esos ya son muy viejos). Desde luego, cualquier sociedad tiene sus fantasmas, sus defectos, sus ideas preconcebidas y sus fanatismos, eso es común a cualquier lugar, especialmente entre la gente más mayor. Pero en el norte de Europa se pueden ver imágenes en las que conviene recrearse y sobre las que habría que pensar largo y tendido (visto aquí):



A los que no seáis habituales lectores de este blog o a los que lo hayáis descubierto recientemente, a lo mejor os llama la atención que considere que esta imagen es particularmente importante o especial. Si es así, os reto a que hagáis un acto de introspección y enumeréis la lista de adjetivos descalificativos que llevaría asociada esta imagen en el supuesto (muy supuesto) de que sus protagonistas fuesen españoles. Ahora añadid los desprecios que incluiría una persona española media de edad avanzada. Y ya que estamos, también os animo, a que os preguntéis las razones sociales, arquitectónicas y culturales por las cuales esta imagen no puede darse en la gran mayoría de las ciudades españolas. Escribidlo todo en una lista. Ah! utilizad varios folios, que os van a hacer falta.