Pestañas

miércoles, febrero 16, 2011

Repasando "The Wall" (5)

La mujer de "Pink". Tiene pinta de simpática

Llegamos al (estimado) ecuador de este repaso al "The Wall" de Pink Floyd. En el post anterior vimos como la historia comienza a dejar atrás los traumas infantiles de "Pink" relativos a la muerte de su padre y a la relación con su madre y empieza a derivar hacia los problemas con su mujer.



La siguiente canción, que continúa con el afán autodestructivo de "Pink", es "One of My Turns". Aquí lo deja meridianamente claro: al tipo se le va la olla a la de tres y como te pille en medio te tira por la ventana. O se tira él:

"In the suitcase on the left
You'll find my favorite axe.
Don't look so frightened
This is just a passing phase,
One of my bad days."





Y luego va y le entra el sentimiento de culpa. En "Don't Leave Me Now", el pibe pretende que su mujer le perdone ¿cómo ella le va a abandonar a él? Pobrecito, ¿qué culpa tendrá de estar como las maracas de Machín?

"How could you go?
When you know how I need you
To beat to a pulp on a Saturday night"


"Pink" termina por explotar en "Another Brick in the Wall Part 3". En esta canción se retoma el tema más famoso del disco, pero ahora aplicado al propio protagonista de la historia, que se empieza a endurecer. Ya no necesita a nadie ni nada porque al fin y al cabo todos los demás somos ladrillos en el muro.

En el concierto (no en el original) existe una extensión, a modo de resumen de las principales melodías que han sonado hasta el momento, llamada "The Last Few Bricks". Esto es algo muy propio de los musicales y óperas, pero en este caso sirve para dar tiempo a los operarios a terminar de construir el muro (literal) alrededor del grupo. Después de este tema, el muro de "Pink" está casi completo.

Ahí va un vídeo del concierto de 1980 con las tres últimas canciones:





La primera parte del disco (el primer CD) termina con la magnífica "Goodbye Cruel World", cuya letra es todo un himno suicida (¿conocerán los emos este tema?). Podemos imaginar que esta despedida es en realidad la del antiguo "Pink", ya que un nuevo "Pink" va a renacer de sus cenizas o más bien de un muro perfectamente desarrollado. Ese muro se termina de completar cuando se coloca el último ladrillo al terminar esta canción:


En esta entrada terminamos con la primera parte de "The Wall", que puede decirse que pone las bases de los problemas personales de "Pink". En la segunda parte del disco, "Pink" se seguirá quejando un poco más de la muerte de su padre y de sus problemas de incomunicación y en definitiva expresando sus miedos y traumas. Musicalmente, esta primera parte del disco es muy oscura, muy influida por Waters. Magnífica, desde luego, pero la segunda parte nos reserva los mejores momentos del disco.