Pestañas

lunes, febrero 21, 2011

Repasando "The Wall" (6)

Waters, digo "Pink", con sus posesiones en "Nobody Home" (imagen vista aquí)

Comentaba en el anterior post que, en mi opinión, la segunda parte de "The Wall" es mejor y más espectacular que la primera. Creo que con lo que veremos a continuación, al final no tendréis más remedio que darme la razón. De aquí hasta el final del disco no pararemos entre temazo y temazo, saltaremos entre arreglos orquestales y solos de guitarra legendarios, desataremos el venazo operístico de la obra y finalmente romperemos el muro.



Para abrir boca, uno de los mejores temas de "The Wall", ni más ni menos que "Hey You". Creo que durante mucho tiempo esta ha sido mi canción preferida del disco (ahora mismo no sabría decir). Tal vez sea la que mejor representa el aislamiento emocional del que se habla en la obra. En los conciertos la canción se toca con el muro al completo delante de la banda. No se ve nada salvo un muñeco de trapo:


El solo de guitarra que hay ahí en medio a mí me parece también de los más espectaculares de todo el disco. Pero veamos con un poco de detalle la letra de la canción:

"Hey you, with you ear against the wall
Waiting for someone to call out
Would you touch me?
Hey you, would you help me to carry the stone?"

Aquí se mencionan dos cosas: primero, la necesidad de "Pink" de comunicación, a pesar del muro está deseando que alguien le diga algo. Segundo, la "piedra", uno de los conceptos recurrentes de las letras de Waters. La "stone" simboliza algo parecido al "muro", pero como que más transportable, es algo así como la "cruz", en términos católico-mediterráneos. Creo que la primera aparición de esta palabra en las letras de Pink Floyd se da en "Wots...uh the Deal" o en "Crying Song" de "More" pero se emplea sistemáticamente en "Animals", el disco anterior a "The Wall".

La canción termina con aquello de:

"Can you help me?
Hey you, don't tell me there's no hope at all
Together we stand, divided we fall."

Me encanta. En fin, esto sigue en lo alto con "Is There Anybody Out There?" que, vaya, se pregunta insistentemente si hay alguien fuera del muro. Esta es una pieza instrumental en donde se enfoca al público con luces, como buscando por si hay alguien al otro lado del muro:


Y a continuación, otro temazo: "Nobody Home". Esta fue la última canción compuesta para el disco, aunque se colocara ahí en medio. Según parece la canción está plagada de referencias a los tristemente fallecidos Syd Barret y a Richard Wright. El primero, como todo buen floydiano sabe, es referencia constante en las letras del grupo, fue miembro fundador de Pink Floyd y perteneció al grupo hasta que su salud mental se hizo insostenible. Parece que Richard Wright, el teclista (además de compositor y excelente cantante), al que Waters expulsó del grupo durante la grabación de "The Wall", le daba bastante a la cocaína por aquella época y también tiene su mención al respecto en esta canción.

"Nobody Home" es una de las canciones más sentidas de "The Wall", y tal vez sea una de las que sabe aprovechar mejor las cualidades líricas de Waters. Sin solos de guitarra, con un mayor protagonismo del piano, destaca el arreglo orquestal que le da un aire definitivo de opera rock al disco. En este tema, "Pink" vuelve al asunto de las desavenencias con su mujer cantando desde el salón de su casa, rodeado de sus cuatro posesiones y presumiendo de sus grandes cualidades personales, entre las cuales se halla la increíbles poderes premonitorios gracias a los cuales sabe a ciencia cierta que nadie le cogerá el teléfono cuando llame a casa. Es que no se puede ser más cínico:


Y hasta aquí el resumen de hoy. Las dos siguientes entradas tratarán sobre dos de mis momentos preferidos del disco: primero, la dupla histórica "Vera/Bring the Boys Back Home", que habrá que explicar convenientemente y luego la gloriosa "Comfortably Numb" a la que habrá que dedicar irremediablemente un post entero.