Pestañas

miércoles, marzo 23, 2011

Repasando "The Wall" (10 y final)

Worm, your honor

"The Trial" es el remate a este discazo, una auténtica rallada en donde "Pink" es finalmente juzgado por el crimen de exponer sus sentimientos en público. La canción es la confirmación definitiva, por si acaso había dudas, de que esto es una opera-rock. Floydiana en buena parte (podría ponerse en duda), pero opera-rock.



La historia de la canción se inicia cuando "Pink" es presentado al "Worm, your honor" en el juicio por sus crímenes:
"Good morning, Worm your honor.
The crown will plainly show
The prisoner who now stands before you
Was caught red-handed showing feelings
Showing feelings of an almost human nature"
Uno a uno se irá pidiendo la entrada a testigos que acusaran a "Pink" en distinta forma. Primero aparerá el profesor, luego  la mujer, luego su madre. Entre tanto el estribillo de la canción dice aquello de:
"Crazy,
Toys in the attic I am crazy,
Truly gone fishing.
They must have taken my marbles away.
Crazy, toys in the attic he is crazy."
En los vídeos y animaciones aparece un muñeco de trapo, que es lo que se siente "Pink" a estas alturas, aparte de estar desquiciadísimo.

Por último, el juez emite su sentencia:
"In all my years of judging
I have never heard before
Of someone more deserving
Of the full penaltie of law.
The way you made them suffer,
Your exquisite wife and mother,
Fills me with the urge to defecate!
"Hey Judge! Shit on him!"
Since, my friend, you have revealed your
Deepest fear,
I sentence you to be exposed before
Your peers.
Tear down the wall!"
Como si fuese un Ronald Reagan cualquiera, el juez ordena a "Pink" que se deje ya de gilipolleces y que tire el muro abajo.

¡Vídeos! Las grabaciones de los conciertos están difíciles de conseguir. Esta por ejemplo tarda mucho en cargar, así que mejor esta otra donde el sonido es del concierto pero las imágenes creo que son un montaje.


La animación de la película refleja mejor todo esto y es básicamente lo que vamos a ver en el concierto de Waters:


Pero no acaba aquí el disco. Después de que el muro se venga abajo queda la despedida, una pequeña canción llamada "Outside the Wall" en donde Roger Waters, ya sin el antifaz ni los muros de "Pink" de por medio, hace una pequeña reflexión acerca de toda la mierda que ha soltado. La versión de los conciertos es muy distinta de la grabación original ya que en directo el grupo suele tocar la canción al estilo country, con todos los músicos juntos en el escenario, entrando en fila y saliendo de la misma forma, como si fuesen músicos ambulantes, lo más sencillo posible. Todo lo contario de lo que ha sido hasta el momento la obra, siempre rondando la grandilocuencia:


Aquí, Waters dice:
"The ones who really love you
Walk up and down outside the wall.
Some hand in hand
And some gathered together in bands.
The bleeding hearts and artists
Make their stand.
And when they've given you their all
Some stagger and fall, after all it's not easy
Banging your heart against some mad bugger's wall."
De alguna forma nos está diciendo que aquellos que intentan acercase o amar a los artistas ("corazones sangrantes") acaban por darse de cabezazos contra el muro de esas personas y terminan por rendirse, condenándolos a la soledad. Normal, porque no es fácil entablar relación con alguien que está como las maracas de Machín. Es curioso que todas las grandes obras de Pink Floyd estén asociadas, de una u otra forma, con el concepto de locura o más en concreto con el triste destino del diamante loco de Syd Barrett. El grupo siempre tuvo a su carismático líder fundador en la cabeza, aunque ya no estuviese allí con ellos.

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Con esto termina el interminable repaso que se ha hecho a "The Wall" en este egoblog de mierda. A pesar de los pocos comentaristas que se han animado a decir algo (con la notable y meritoria excepción de Dr. Litos y Alejandro), espero que os hayan gustado estas entradas (sé que hay gente ahí fuera) y que hayáis disfrutado tanto como yo recordando este magnífico y excesivo disco.

Este viernes es el primero de los conciertos de Roger Waters en Madrid. Como os podréis imaginar, habrá crónica en este sitio en unos días.

Roger Waters en el muro de Cisjordania