Pestañas

sábado, abril 09, 2011

Tengo una discapacidad: soy "tonto"

[Esta es una entrada en respuesta a "tengo una discapacidad: soy listo"]

Imagen de "Cerrojazo en Madrid"

En los últimos meses se están cerrando por todos los barrios de Madrid centros de atención a discapacitados que dependen de la Comunidad Autónoma (es decir, de Espe). Según parece, el problema es que la Comunidad dice que los centros están en muy mal estado y que hay que cerrarlos. Las personas de los centros (hablé con una) dicen que no, que los centros están como siempre y que es una excusa para recortar gastos. Estos centros hacen una gran labor en los barrios de la ciudad, supongo que no hace falta insistir en eso.



Por supuesto, esto no es lo único criticable de la administración de Aguirre y acólitos: privatización del Canal de Isabel II, las 75.000 viviendas para jóvenes que nunca llegaron, las listas de espera que ahí siguen, la iniciada guerra a las universidades públicas, recortes en becas-libros, eliminación de los contratos FPI de la Comunidad (predoctorales), todo tipo de desmanes público-privados, la ruptura con el modelo público de sanidad, etc. En fin, podríamos seguir así todo el día. Todos los que vivimos en Madrid conocemos a alguien que está en un instituto y habla de listas negras de profesores o a alguien que trabaja en la sanidad pública y que cuenta historias para no dormir. ¿Hablamos de los cuidados paliativos en los hospitales? Las Asambleas de la Comunidad de Madrid, donde el PP tiene mayoría absoluta, son un constante reproche a la gestión del Estado, olvidando por completo los problemas de la propia Comunidad.

Esto es Esperanza Aguirre y el PP en Madrid. Esto. No hay experimentos, no hay intentos de mejora, es una labor continuada de años para destrozar el sector público. Desde el punto de vista neoliberal, los servicios públicos generalistas y de calidad son un estorbo al crecimiento de empresas que podrían hacer negocio en los sectores correspondientes. Se pretende reducir al máximo el gasto en servicios públicos y que las personas de clase media para arriba se contraten esos servicios por lo privado (que es lo que genera empleo, etc, etc). Lo público debe quedar para indigentes y pobres (si acaso), lo cual supone un menor gasto público, por supuesto. Esta es la política de Espe, es lo que lleva haciendo ocho años.

Cuando Aguirre anuncia la creación de un Bachillerato de Excelencia para chavales que saquen más de un 8 en la ESO, con mejores institutos, mejores profesores y mejores medios, hay que evaluar la medida sabiendo quién la está proponiendo. No hay que equivocarse, no está dando un premio al esfuerzo, no se está dando una recompensa a los "mejores" en el sistema educativo, no se está mejorando el sistema.

Parece que nadie se da cuenta de que Aguirre está introduciendo la cuña de nuevo. Su objetivo es doble: por un lado, crear servicios públicos de primera y de segunda (probablemente con la intención de privatizar los primeros en el futuro) y por otro dar a entender que la culpa del mal estado de la educación secundaria es culpa de los alumnos y del propio sistema público en sí (y si acaso de Zapatero). Así, se deja claro a la clase media-alta que sus hijos no deben estar en institutos públicos o al menos, no en los mismos que donde estén los chavales conflictivos (como si los conflictos fuesen todos debidos a los "pobres" o a los "tontos"). Además, se consigue el objetivo fundamental: sembrar la idea en la población de que los problemas de lo público no tienen nada que ver con recortes en los presupuestos y en las prioridades de gasto. Si las cosas van mal, es por culpa del sistema que es ineficiente o de la gente, no porque no haya suficientes medios o masificación en las aulas o pocos profesores.

Alguien decía que había que dar la bienvenida a este "experimento docente", ya que por fin se premia a los mejores. Lo repito: si queremos un experimento docente nunca hecho en España, probemos a multiplicar el presupuesto en educación, el número de profesores y los medios de que disponen. O al menos no dinamitarlos. En Madrid no hay experimentos docentes, lo que es hay una estrategia política a largo plazo destinada a minar los servicios públicos. Pero, claro, debe ser que como es a largo plazo, no se ve a simple vista.

Por cierto, el problema de la educación en España ahora mismo es el bajo nivel medio. Parece que los datos (con matices) confirman que somos la novena potencial científica mundial. Sin embargo, el nivel educativo medio está en la cola en los países de la OCDE. Esto es una de las razones por las cuales hay ahora mismo tanto paro, por el fracaso escolar. Me parece que eso no se arregla con centros de "Excelencia" para chavales de 16 años.

Sí, evidentemente, estoy politizando este asunto. Pero es que todo es política, y el que no se haya dado cuenta que espabile. Es más, si por algo se caracteriza el gobierno de Aguirre, además de por sus afanes privatizadores, es por politizarlo todo, especialmente en contra del gobierno estatal.

Otros dirán que todo esto son prejuicios ante una medida que puede ser positiva. Ahora parece que la moda es decir que se tienen prejuicios cada vez que se discrepa o se tiene una actitud negativa hacia algo o alguien. Creo que he puesto suficientes ejemplos como para que se acepte la duda razonable ante las maniobras de Aguirre en el sector público madrileño. Es decir, si hay motivos mínimamente fundamentados para decir algo no son prejuicios, son opiniones.

En realidad lo que no entiendo es cómo es posible que la gente se crea todo esto y cómo es posible que Aguirre, con la que está liando en Madrid, vuelva a arrasar en las elecciones (y todo gracias al tamayazo, lo recuerdo).

O sí, va a ser que tengo una discapacidad: soy "tonto".