Pestañas

miércoles, mayo 25, 2011

#15m, #nolesvotes, #consensodeminimos y todo eso

Viñeta de Manel

Ya los sabemos todos: el resultado de las elecciones municipales del 22 de mayo, como era de esperar, ha sido terrible para el PSOE y da la impresión de que puede generar un auténtico terremoto en el partido durante las próximas semanas. El partido "ganador" ha sido, también como era de esperar, el PP. Pero no nos equivoquemos, esto ha sido así porque evaluamos las elecciones como una pelea entre dos y en está ocasión un millón y medio de personas ha dejado de votar al partido de ZP. El Partido Popular apenas si ha sumado un total de 400.000 votos más que en 2007. El voto blanco y nulo ha aumentado y la abstención sigue siendo muy elevada. En Madrid, a pesar de las mayorías absolutas, el PP ha bajado en tanto por ciento de votos tanto en Ayuntamiento como en la Comunidad. Es posible que los buenos resultados de UPyD hayan tenido que ver.




¿Y esto ha tenido algo que ver con el movimiento del #15m? Es posible que sí que haya habido alguna influencia, especialmente al ver los resultados de Madrid, que es donde el movimiento ha hecho más ruido. Sin embargo, el #nolesvotes no hablaba de votar blanco, nulo o abstenerse, sino de votar a partidos minoritarios. Parece que esto se ha cumplido en parte, pero no ha afectado al PP, a cuyos votantes no parece importarles mucho la corrupción. Además, en Génova los militantes del PP cantaban "Esto es democracia y no lo de Sol". Claro, la democracia es cuando ellos ganan.

Acerca de las acampadas, parece que poco a poco la gente menos tendenciosa se ha ido yendo de las mismas y eso hace que la derecha se sienta cada vez menos identificada con este movimiento, si es que alguna vez lo ha estado (una lista de críticas de blogueros al movimiento del 15m puede consultarse aquí). La acampada de Sol parece que últimamente han virado hacia posiciones, por así decirlo, más "alternativas". Por lo que toca a una de las temáticas de este egoblog de mierda, tengo que comentar que hasta hay montado un taller de bicicletas al estilo de los centros sociales okupados:


Hay bastantes quejas en Internet por el tono magufo que han tomado algunas de las personas organizadas allí, por los discursos anticientíficos o por haberse olvidado de la organización dospuntocerista, apostando por un movimiento más asambleario.

Sobre el magufismo o el discurso anticientífico, pues parece ser que algo hay, pero todo el mundo tiene derecho a soltar su burrada y, narices, hay gente muy burra. Para un economista puede ser igual de bestia que alguien diga que hay que nacionalizar los bancos o salirse del euro o cualquier cosa similar y eso se dice constantemente. No deberíamos dar más importancia de la debida a este tipo de opiniones, que al fin y al cabo son minoritarias, para evitar la división, algo que parece imposible conseguir cuando hay españolitos de por medio. En este país nadie es capaz de ceder ni lo más mínimo en sus posiciones o de aceptar u omitir ciertas opiniones de los demás (aunque sean equivocadas) con tal de evitar el conflicto y llegar a una posición conjunta sobre otro asunto que suponga un beneficio para todos en un determinado plazo.

Acerca del asamblearismo, hay mucha gente que afirma que esta metodología no funciona y que además aleja de la participación a los ciudadanos que no asisten a las mismas. Es posible que también que esto sea cierto y sería deseable un punto intermedio entre la calle y el ordenador y de hecho algo así han comentado desde el tuiter oficial de la asamblea de Sol.


La foto de arriba es de una asamblea en Sol el lunes pasado. Los asistentes pueden comentar de forma conjunta lo que diga alguien mediante un código de gestos (aprobación, rechazo, exceso de tiempo, cansino, etc). A mí me parece que se comunican bastante bien.

Una buena idea de las asambleas ha sido la de llevar las mismas a los barrios. Como muy bien dice el Copépodo en esta excelente entrada sobre todo esto, Madrid tiene un grave problema de participación ciudadana. Esta ha sido tradicionalmente una ciudad muy participativa, muy autorganizada, pero es algo que se ha ido perdiendo con el tiempo hasta prácticamente desaparecer. Mejorar esas estructuras de comunicación, participación y acción de los ciudadanos sería algo realmente meritorio. Recordemos también que la gente que hay en tuiter o en feisbuk participando es minoritaria, los cambios se consiguen en la calle, no en el sofá. De esto iba también el 15m. Tres cientos mil "megustan" en feisbuk no son nada en comparación con diez mil personas en la calle.

En este sentido podría decirse que, a pesar del interés creciente del 15m en los medios así como las propuestas con las que estaba más o menos de acuerdo casi todo el mundo (véase este texto de hace 11 años publicado en |Quanto>), no se ha llegado a un cierto sector de la población sin el cual parece imposible hacer nada en este país. Hay un buen 40% de votantes españoles que votan al PP independientemente de lo que estos hagan. Ya hemos visto que el voto del PSOE puede ser crítico y que si este partido olvida lo que significan sus siglas deja de tener posibilidades reales de gobernar en ninguna parte. Esto no pasa con el votante de derechas y debería pasar. Casi todo el mundo, a pesar de lo que hagan con su voto (la gente es contradictoria), está de acuerdo en castigar la corrupción en los cargos públicos, mejorar la transparencia de la administración, así como la participación y representación de los ciudadanos en los órganos de gobierno. A esto es lo que se le llama #consensodeminimos y hay varias propuestas en este sentido como por ejemplo la de Ignacio Escolar o la de 15demayo.info.

Muy lejos están estas propuestas de una verdadera Revolución, aunque teniendo en cuenta en qué país vivimos, si estas medidas se implantasen, tal vez sí que estaríamos hablando de un cambio revolucionario. El cambio de verdad pendiente es en realidad de corte personal ya que la gente debería ser más consciente de la influencia que tienen sus decisiones en su entorno, a todos los niveles. Uno no puede exigir a los demás, y menos a nuestros representantes políticos, comportamientos que no asumimos en nuestra propia vida diaria. Tolerar más y mejor a los demás es algo que también está pendiente. La regeneración ética de la sociedad española es algo que debería incluirse en el #consensodeminimos, pero claro, a lo mejor esto sí que iba a ser revolucionario y cuando uno habla de mínimos acuerdos no hay mucha revolución que valga.

En resumen, no estoy muy seguro de si todo esto ha servido de algo o no. Es más que probable que las asambleas se vayan disolviendo poco a poco debido a la falta de interés de la gente y por las sutiles presiones de las autoridades (que han entendido que es mejor no avivar el fuego). Está por ver si esta fluctuación espontánea en el comportamiento de un cierto sector de la población, con un núcleo de gente joven, tendrá una repercusión clara en la sociedad española en los próximos años. Esperemos que sí.

Al menos puedo decir que mi entorno y yo hemos participado más o menos activamente en estos días de supuesta #spanishrevolution. Viva el comando egoblogueril, que queda disuelto hasta próximo aviso o salvo que alguien diga lo contrario. Ahua.