Pestañas

sábado, octubre 01, 2011

Españolito, europeiza tu bici (I: Intro)

Lo imposible: contrapedal + MTB ¡oh!

Últimamente parece que me estoy especializando en entradas temáticas. En fin, es lo que hay. En este caso quiero escribir aquí sobre como "europeizar" una bici comprada en España. De eso va esta serie de posts, que no se cuantos serán en total, pero van a ser unos cuantos.

¿De qué va eso de "europeizar un bici"? Bueno, lo primero es aclarar que a la gran mayoría de los españolitos nos venden unas bicicletas que son básicamente de montaña (la mía es híbrida, pero, vaya, es casi lo mismo). En ciudad, las bicicletas de montaña (MTBs) no son lo más útil ni lo más adecuado. Es más, después de muchos usos, al final dan problemas. Lo que quiero comentar en estas entradas es el proceso para transformar una bici de montaña en una bici más europea. Y con más europea me refiero a que tenga las siguiente cosillas:



Guardabarros, pata de cabra (kickstand, en inglés) y portabultos para colocar unas alforjas.

Estos a mí me parecen elementos imprescindibles. A veces, cuando voy por Madrid, intento fijarme a ver si localizo bicis con estas cosas y apenas se ven. Esto no lo trataré en las próximas entradas, que son cosas muy sencillas de instalar y de conseguir en España

Luces por dinamo interna (hub dynamo en inglés).

Las luces son esenciales (y obligatorias teniendo en cuenta el "papel mojado" de la ordenanza del Ayuntamiento) para que nos vean los demás y por tanto para nuestra propia seguridad. Para evitar el engorro de las pilas es mejor hacerse con una dinamo o unas luces danesas. Las dinamos de botella (externas) son un autentico coñazo, no paran de dar problemas y de caerse. Hay otro sistema que son las dinamos internas, que van instaladas en la propia rueda y que son comodísimas y dan una luz cojonuda. Por cierto, en Madrid y en invierno es importante tener una luz que ilumine el suelo, porque el excelentísimo Ayuntamiento tiene ahora la manía de apagar las luces de algunas calles y así no hay quien detecte los baches y agujeros de la calzada antes de pegarse una hostia contra el suelo.

Cambios internos (hub gear).

Los cambios internos son los que se ven muchas veces en las bicis plegables. Se trata de sustituir el sistema de cambio por piñones y desviador por este tipo de mecanismo, que va instalado dentro del buje de la rueda.  Su ventaja es que apenas requieren mantenimiento, no se ensucian, apenas se desajustan y permiten cambiar de marcha sin tener que pedalear y sin movimientos bruscos en la cadena.

Nuestras bicis españolitas suelen tener tres platos. Esto no es necesario en ciudad, incluso en una con cuestas como Madrid. Al final solo se usan unas 5 marchas como mucho (esto lo he probado en mis carnes porque estuve meses con el cambio de los piñones desajustado y al final solo utilizaba tres marchas). Un sistema de cambios de MTB tiene 3x8 velocidades y algunas de ellas se solapan. Esto estará muy bien para competición y para tirarse por los montes, pero en ciudad solo hay tres modos de circulación: cuesta arriba, cuesta abajo y llano. Añade un tres velocidades intermedias entre cada modo y nos quedan 6 velocidades. De sobra. Así que el siguiente objetivo es desinstalar el sistema de platos e instalar un "crankset" con un único plato. Esto, como veremos, tiene su miga.

Freno de contrapedal (back-pedal/coaster brake).

¡Los frenos! Hay gente que va por ahí con bicis sin frenos. El mérito de esto es enorme, pero parece un poco de locos salvo que uno sea un malabarista en el control de la bici (de nuevo, según la ordenanza hay que llevar frenos). Un sistema de freno muy extendido por las europas (en Holanda es casi el único) es el freno de contrapedal. Este tipo de freno permite frenar con las piernas y pies al girar ligeramente la cadena de la bici en sentido contrario al del movimiento de avance.

El freno de contrapedal es utilísimo cuando uno va en una posición sentada sobre la bici, lo habitual en bicicletas holandesas y plegables  (con una MTB se puede con ayuda de unos cuernos en el manillar) ya que permite controlar la velocidad con los pies. El problema que tiene es que modifica la forma de arrancar y parar: nada de colocarse con el pie el pedal para iniciar la marcha, hay que dejar el pedal colocado al pararse (yo tengo un poco de problema con esto debido a mi zurdera). 

Aquí tenemos un problema técnico y es que, en principio, no se puede instalar un freno de contrapedal en una MTB debido a... bueno, vamos a dejar esto para más adelante porque parece que es demasiado complicado y además es algo como prohibido por decreto, que no se puede hacer, pero que parece que nadie ha probado...
 
En cualquier caso, este es un sistema de frenos que a mí al menos me parece insuficiente en una ciudad como Madrid donde más de una y vez y de dos nos encontraremos con situaciones en las que habrá que pegar un frenazo. Es recomendable entonces llevar instalado al menos un freno v-brake (yo dejaré los dos). Dado que en muchas bicis el mando de los frenos está insertado con el de los cambios de plato y de piñón, tendremos que comprar unos mandos nuevos e instalar de nuevo los cables de los frenos, ajustarlos, etc.

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Claro, todo esto es muy bonito, pero ¿cómo se hace? ¿qué herramientas hacen falta? ¿dónde se compra todo esto que dices que vas a instalar? Bueno, eso lo dejo para la próxima entrada, que es algo que también dará mucho de sí. Tengo que aclarar antes de nada que aquí el menda sabe poco o nada de mecánica de bicis y que mucho de lo que ahora sé ha sido aprendido sobre la marcha, gracias a la ayuda de @sindadune (¡gracias!) y a los vídeos explicativos de la gentecilla en youtube.

Esta europeización sale más barata que comprarse una bici nueva y se aprende un montón. Eso sí, si os cuesta apretar los tornillos de los muebles de Ikea o sois personas  muy impacientes (yo lo soy, pero según para qué), mejor abandonad toda esperanza de hacer este apaño: bici nueva y punto.

PD: Por cierto, que todo esto viene porque me cargué el buje de la rueda trasera al chocar con un inútil en bici en el puto Madrid Río (no vayan por ahí si quieren conservar su integridad física). Además, los cambios de los piñones ya no me funcionaban antes... tenía que apañar los cambios y comprar una rueda trasera nueva...