Pestañas

lunes, marzo 12, 2012

Morrigan y la importancia de los secundarios



Por los cabellos de Andraste, la compañía de videojuegos Bioware ha sido sin duda el mayor descubrimiento que he realizado desde que me compré el monstruo-ordenata y pude actualizarme un poco con este tema. Esta empresa se caracteriza por producir unos juegos tipo RPG en donde la interacción y la implicación con los personajes es total. Es como una película en donde uno pudiese interactuar con los secundarios. 

Uno de estos secundarios memorables es la bruja Morrigan, que aparece en el juego Dragon Age. A pesar de todo el argumento del juego, de los millones de monstruos, de las batallas, de los pasadizos, de los magos y de toda la complicada y elaborada historia del universo en el que ha sido desarrollado el juego, el núcleo central de la historia es lo que le pasa a Morrigan y la relación de nuestro protagonista con ella. 

Morrigan, cínica hasta rabiar, es (supuestamente) hija de Flemeth, una mítica bruja de los bosques, algo así como "un hombre del saco". Nuestro protagonista trata con Flemeth en un momento de la historia de Dragon Age y al final Morrigan acaba yéndose de aventuras con él y su grupo.

No voy a lanzar un espóiler aquí, pero la resolución de Dragon Age y la oferta que le hace Morrigan al protagonista al final de la historia es brutal. Después de que termine el juego no se sabe qué pasa con Morrigan... Bah, pero si este egoblog de mierda no lo lee nadie, venga, ahí va un poco de espóiler en esta imagen (para espóiler hay que leer el texto que viene dentro):


Tal es el misterio de lo que pasa con Morrigan que Bioware lanzó un DLC para terminar un poco su historia. Es final es un tanto extraño y seguramente haya quedado abierto para Dragon Age 3, porque en Dragon Age 2 no se cuenta mucho de esto, aunque se insinúa algo.

La secundaria femenina más interesante en Dragon Age 2 es la pirata Isabela, que aparece solo brevemente en la primera parte. Al igual que Morrigan es un personaje fuerte e independiente, pero con un punto sexual algo más explícito. Sus chascarrillos verdes, especialmente si son referentes a sí misma, son de lo más divertido del juego. 

Los Dragon Age son la demostración de que en ficción lo primero es la historia. Lo mismo se aplica a la literatura, al cine o a las series de televisión. El segundo paso consiste en que el lector (o jugador) se sienta implicado con la narración de alguna forma. Si la historia no consigue, como dice García Marquez, "agarrar al lector por el cuello desde la primera línea", mal vamos. Puede que quede algo entretenido, pero no va a ser algo grande.

Bioware consigue esto a través de una técnica simple, eficaz y clásica: los secundarios. El protagonismo de Isabela en Dragon Age 2 no es tan impactante como el de Morrigan en la primera parte, pero ambos personajes tienen un papel importante en una elaborada narración dentro de un universo muy rico en detalles. La relación de estos y otros secundarios con nuestro protagonista es esencial en estos juegos y puede ser de diferente forma según como interactuemos con ellos. Podrán ser nuestros amigos o enemigos, o incluso nuestros amantes o parejas (homosexualidad incluida). Pero es más, el sistema de juego se toma esto tan en serio que lo que hagamos modifica la historia para los siguientes juegos.  La diferencia sustancial de los videojuegos de Bioware con respecto a los demás, a pesar de toda la elaboración y sofisticación gráfica, es la historia. Y eso de "agarrar por el cuello".

PD: En el caso de Dragon Age 2, les sobra tanto guión a los de Bioware que hasta han montado una ¡miniserie!

PD2: Acaba de salir Mass Effect 3. El tráiler es flipante.