miércoles, diciembre 12, 2012

De flashmoberos, liberales y oligarcas

Los centros de salud y hospitales de Madrid están plagados de pancartas

Una buena noticia: los profesionales del sector sanitario han despertado, al menos en Madrid, lo llaman la marea blanca. Desde ya hace una década los respectivos gobiernos autonómicos del PP han estado liquidando el sistema de sanidad pública, pero no ha sido hasta ahora cuando médicos, enfermeros y demás personal ha empezado a movilizarse. Sería curioso que alguien explicase por qué ahora y no antes. ¿Ha sido por la dimisión de Aguirre? ¿Ha tenido que ver que, ahora sí, se dijese explícitamente que se van a privatizar hospitales? Esto se veía desde hace tiempo y se echaba mucho de menos a este sector de los trabajadores públicos en las protestas. Asociaciones como CAS llevan muchos años protestando y no es hasta ahora cuando han recibido un apoyo real por parte del sector de trabajadores afectados. Es curiosa también la forma de protestar de este colectivo, es como si no lo tuvieran muy claro, porque realizar performances musicales (la coreografía es esta) no me parece que sea la forma adecuada para tratar un tema tan serio, del que depende el sufrimiento y la muerte de tantas personas. En cualquier caso, bienvenidas sean las movilizaciones, aunque algunas den vergüenza ajena.

Acerca del motivo de las protestas, alguno podría decir lo mismo de siempre: el sistema público es insostenible, vivimos por encima de nuestras posibilidades, la única solución es dejar paso a la iniciativa privada. Pues miren, hemos llegado a tal nivel en este país, que no sería tan grave plantear un modelo racional de sanidad privada (el modelo suizo, por ejemplo, que tiene los problemas que todos podemos imaginar). Pero es que nada de eso ocurre. Lo que tenemos entre manos es una transferencia del dinero público a manos privadas, pero sin reducir el gasto o incluso aumentándolo. Es decir, los ciudadanos pagaríamos lo mismo o más por la atención sanitaria la cual se transfiere a una o varias empresas, después de que se hayan vendido instalaciones públicas, centros de atención, etc, etc. Eso no es una privatización, es un robo, una estafa. No se asegura que el servicio quede igual o mejor, ni que cueste menos dinero, ni que se reduzcan los impuestos. El ejemplo que todos conocemos en este sentido es EEUU, que dedica un 18% del PIB a su sanidad, mientras que España solo dedica la mitad, un 9-10%, con un servicio de atención de mejor calidad, más justo y universal. El sistema de sanidad español no necesita ser privatizado porque es bastante eficiente. Por supuesto, todo necesita reformas para mejorar, pero no es ese el conflicto que tenemos entre manos.

Este es un ejemplo más del tipo de gobierno que propugna el PP. No son liberales, no son partidarios de una economía de libre mercado. Son emisarios del post-franquismo, quieren un país que sea exclusivamente suyo, donde sólo ellos y sus acólitos ordenen y manden. No nos equivoquemos, su modelo político no es liberal, es el gobierno oligárquico de tendencia nacional-católica, donde ellos y sus amigos se hacen millonarios a costa de los que nos son de los suyos, de la gentuza. Se trata de esquilmar a la población, de robarles todo lo que tienen, de crear un sistema cuasi-esclavista.

Pues eso, que disfruten lo votado. Ah, y no se olviden de montar flashmobs de esos para protestar, que seguro que así los oligarcas nos toman en serio.

Actualización: A ver si los de la Universidad nos ponemos también las pilas. Pero sin coreografías, por Newton.

Actualización: La que parece que se lleva el pastel es Capio Sanidad. Y miren quienes son los que están detrás de la empresa