domingo, febrero 26, 2012

Fútbol en Roma

Dio la casualidad que durante mi segunda visita a Roma, el Atlético de Madrid tenía que jugar en el Estadio Olímpico contra la Lazio romana. Pues nada, dicho y hecho, pillo entradas que me hacía ilusión ir a ver un partido en Italia.

Las entradas podían comprarse a través de la web del club, que te lleva a una página de venta de entradas online. Mi intención, ingenuo de mí, era mezclarme entre los italianos. Ver un partido de fútbol en un asiento numerado, sin mayor pretensión, sin provocar, sin llevar bufandas o camisetas. Nada, sentarme allí y disfrutar del partido, el estadio y el ambiente futbolero.

El partido tenía consideración de "máximo riesgo" porque los del Lazio están "hermanados" con el Real Madrid y el Atlético con la Roma. Además, el grupo más radical del Lazio se caracteriza por ser uno de los grupos más fascistas y antisemitas del fútbol europeo (los demás también suelen serlo, pero estos más). Así que era de esperar algún tipo de problema, pero yo esperaba no tenerlo porque había pillado entrada el la Curva Sur, al otro lado de los radicales. Con asientos numerados y entradas con nombres y apellidos.

Pues nada, vamos hacia el estadio, al noroeste de la ciudad. Antes de llegar al estadio hay una explanada que sirve como primer control. Cuando enseñamos nuestras entradas nos encontramos que en cuanto ven nuestro DNI (que nos piden), nos apartan a un lado y nos colocan a los españoles juntos en una esquina rodeados de Polizia.

Los españolitos esperando. Muchos eran Erasmus.

martes, febrero 21, 2012

Enemigos peligrosos

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Cuando uno piensa que ya ha tenido suficiente indignación en lo que va de día, va la Policía Nacional y se dedica a cargar contra chavales de instituto (otro ejemplo) bajo el pretexto de que son enemigos peligrosos. La única reivindicación de los jóvenes es tener unas condiciones dignas de estudio. Que no piden la Revolución bolchevique, que no. Que piden calefacción en las aulas. 

Cada día es una historia distinta. No sé que pensarán ustedes pero a mí lo de España, en este estado actual de hijoputez generalizada, me parece totalmente insostenible. 

lunes, febrero 20, 2012

Vagos, maleantes y borrachos



La portada de La Razón de hoy no tiene desperdicio alguno y solamente es comparable a las que hace El Jueves. Primero, tacha de fracaso una convocatoria masiva que ha sorprendido gratamente a los propios sindicatos. Después afirma sin rubor que solo movilizaron al 23% de los afiliados. Claro, si llegan a movilizar a 1.2 millones de personas habrían dicho que eso solo es 1.4% de la población española. 

Ataca a los liberados sindicales diciendo lo que se podría pagar con eso en pensiones. Por favor, pero qué tendrá que ver eso con la convocatoria y con la reforma laboral. Ya puestos, que no termine la demagogia: imaginen las pensiones que se podrían pagar con el salario de los redactores de este panfleto o los árboles que podríamos salvar eliminando su tirada en papel.

¿Y qué me dicen del comentario sobre los indignados? ¡Que abuchearon al PSOE! ¡Los perroflautas por quejarse se quejan hasta de los suyos! ¡No saben lo que quieren! ¡Son unos niños malcriados! ¡Y además les gritan solo a ellos, seguro que sí! ¡Porque los del PSOE son más malvados que los bancos, que el PP (que es maravilloso) y que los sindicatos juntos!

Pero lo mejor es el remate: ¡los "liberados" se van a tomar cervezas! Pues no estarán tan mal si pueden gastarse el sueldo en alcohol. ¡Borrachos a costa del dinero público! 

sábado, febrero 18, 2012

Catedrático Bellotas: T1E09

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Más del Bellotas (publicado en |Quanto> la semana pasada). Díganle algo en su tuiter, que el tipo está lanzado.

miércoles, febrero 15, 2012

Big Culo Day 2012

¡Hoy es el Big Culo Day! Y para celebrarlo un culete de Milo Manara, que para algo estoy en Italia:

 
Pues hala, hecha queda la tontería.

sábado, febrero 11, 2012

Vuelvo a Roma

Foto de juliacgs

Pues ahora por motivos de trabajo me ha tocado volver a Roma otra vez (otros posts relativos a ese viaje: el de las vacaciones de Rubal, el de Claudio, el de las bicis en Florencia). Me tiro veinte años sin pasarme por allí y ahora voy dos veces en un periodo de unos pocos meses. Estaré una semana, a ver si da tiempo a ver unas cuantas cosas más (todas, imposible), como la exposición de máquinas de Leonardo.

Por cierto, el Atlético de Madrid se viene conmigo, así que habrá que ir a verles al Estadio Olímpico. Otra visita más. 

Lo malo es que con el frío (de la leche) que hace no creo que consiga mucho más material del que tengo para hablar sobre bicicletas en Roma. Habrá que tirar con lo que hay, que tampoco está mal.

domingo, febrero 05, 2012

Wert no alcanza, no



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La frase del bocadillo de la izquierda es literal. Supongo que no hace falta explicar que casi el 70% de los españoles con derecho a voto no ha votado al PP.

miércoles, febrero 01, 2012

La casilla del IRPF y la conciencia de clase

En las últimas semanas ha estado disponible una iniciativa de firmas ideada por fjheras para la inclusión de una casilla en la declaración del IRPF en favor de la ciencia. La iniciativa a estas alturas va camino de las 280.000 firmas y ha sido la campaña más votada en la historia de Actuable


Su autor ha sido entrevistado en los medios y hasta el que seguramente sea el primer premio Nobel de Física (algún día) nacido en España ha dado su apoyo a la iniciativa. Tanto uno como otro han dado a entender que esa iniciativa debe ser complementaria y que el presupuesto oficial para la inversión en ciencia va por delante. A pesar de la relevancia de tal cantidad de firmas, la implantación de la idea ya ha sido descartada por los principales partidos políticos. 

Para el que no lo sepa, todo esto viene a cuento del recorte de 600 M€ que va a realizar el Gobierno de Rajoy en el presupuesto asignado a ciencia (con la excepción de un pueblo en el norte que resiste ahora y siempre al invasor). La ciencia española es una de las joyas de la corona de la democracia postfranquista, que ha surgido con relativo éxito en este país a pesar del retraso centenario que llevamos acumulado en este terreno. Estamos (o lo estuvimos) en un momento en el que puede darse el salto para equipararnos a los países más desarrollados sobre todo porque lo más difícil, el capital humano, ya lo tenemos. Solo hay que proporcionar medios y planificación. Ninguna de las dos cosas existe en España en el terreno científico.

Forges es que es muy grande.

Recientemente, Universidades y empresas han pedido un pacto de Estado para proteger la actividad científica mientras que la Unión Europea pide que no se recorte en esto. La idea detrás de estas declaraciones es que la única salvación económica de los países occidentales, especialmente los europeos, es la de vender innovación. Hace falta una buena política científica a largo plazo, la mejora de la inexistente carrera científica, crear una relación universidad-empresa sostenible, empezar a fomentar la generación de patentes y crear puestos de trabajo atractivos para los jóvenes científicos españoles y extranjeros. La relación entre ciencia fundamental y la innovación económicamente productiva tal vez no esté clara (algunos lo dudan) pero es la única posibilidad que tenemos para intentar lograr empresas prósperas, que se fundamenten en la producción de algo (y no en una simple actividad sacaduros-llenasacas) y que puedan generar empleo que no se hunda en la primera supuesta crisis económica que aparezca. El astronauta Pedro Duque lo ha resumido muy bien
"Todos los gobiernos entienden, al menos los buenos, que lo último en lo que se debe recortar cuando atraviesas una etapa de crisis económica es en las actividades que supuestamente van a darte un futuro cuando fructifiquen." 
Dicho todo esto, me gustaría criticar la iniciativa de la casilla del IRPF. Por cierto, criticar significa solo eso, criticar. No significa menospreciar o insultar al que no opina como tú, no significa manipular o ser demagogo. Se puede opinar sin los perversos retorcimientos argumentativos que emplean algunos supuestos gurús y creadores de opinión de Internet. A diferencia de estos, soy perfectamente capaz de apoyar una iniciativa con la que no estoy muy de acuerdo si la mayoría de la gente considera que es acertada. En tuiter, alguno consideraba que la campaña era una chorrada peligrosa. Yo no voy a decir eso ahora, pero voy a comentar aquí los motivos por los que no estoy de acuerdo con esta idea de la casilla del IRPF para la ciencia y las razones por las cuales me parece equivocada e incluso contraproducente.

Las razones básicas por las cuales esto no me parece bien son las siguientes: 
  1. Se equipara la investigación científica a las actividades de una determinada religión y a las de las ONGs. Es decir, como si el científico fuese un cura o un voluntario, con todo el respeto del mundo al menos al segundo (y al primero, depende). 
  2. El dinero que se recaudaría, además de escaso, sería variable de año en año. La planificación de una investigación no puede basarse en presupuestos variables (eso ya ocurre todos los años). El problema no es tener portátiles, es de planificación a largo plazo. 
  3. Supondría una reducción permanente del presupuesto de investigación.
  4. Se profundiza en la idea de que la ciencia española no requiere una organización seria, un presupuesto estable o una carrera investigadora digna. 
Sobre el primer punto, un ejemplo para comparar: una iniciativa más neutra, denominada "Salvar la investigación", tiene tenía 600 firmas (ya la han borrado, este es el enlace al meneo). La pregunta es sencilla: ¿por qué esta iniciativa de la casilla del IRPF ha tenido entonces tanto éxito? La respuesta es así mismo directa: por contraposición con la casilla de apoyo a la Iglesia Católica. A mucha gente le molesta mucho que esa casilla para la Iglesia esté ahí y considera que el dinero que se reparte a ONGs no se sabe a dónde narices va. Para eso que se invierta en ciencia, que alguna utilidad tendrá. 
Viñeta de Manel F.
La ciencia no es una religión y no es una actividad humanitaria. La ciencia puede servir para responder a preguntas que antes solo eran incumbencia de la fe y puede servir para hacer un mundo más justo, pero en realidad es una inversión que el Estado realiza para su propia prosperidad, tanto económica como cultural. La equiparación en la asignación con la Iglesia Católica fomenta el eterno conflicto ciencia/religión y se entra en una especie de competición que en este caso no viene a cuento y está por completo fuera de lugar. Además, el Estado (al menos en España y con la excepción de los rebeldes del norte) organiza la actividad científica, pero no la de la Iglesia o las ONGs. 

Sobre el punto dos, hay varias opiniones críticas sobre esta idea de la casilla (una y dos). En el último enlace nos dicen que si todo el mundo marcase la casilla de la ciencia en el IRPF, esto supondrían menos de 500 M€, que es una cantidad menor que la cantidad que ha recortado el Gobierno. Además, ese dinero sería variable de año en año. Una situación curiosa que se da en algunas universidades es que hay dinero para comprar cosas (inventariable o fungible) pero no lo hay para contratar profesores o investigadores. No hace falta dinero suelto, monedillas o calderilla, lo que hace falta presupuesto sostenido en el tiempo para infraestructuras y personal. 

El punto tres es más especulativo, pero puede entenderse gracias a la experiencia que todos acumulamos acerca de lo que es nuestra clase política (no acreditada) y gracias a que la ciencia no tiene ni la más mínima trascendencia en cuanto a número de votos. Si en este país el Gobierno de turno incluyese la casilla del IPRF para ciencia, reduciría de inmediato el presupuesto oficial en I+D ¡Si ya está la casilla de la declaración de la Renta, que dé dinero a la ciencia la gente que quiera! En otro lugar tal vez sería un añadido, pero aquí sería una excusa para más recortes. 

El cuarto punto es el más complicado de explicar y de entender, porque incluye algo de introspección hacia el comportamiento de los que nos dedicamos a esto y eso siempre es jodido de aceptar. La ciencia (en España) siempre ha tenido un problema porque se ha considerado secundaria, vocacional.. algo propio de gente muy inteligente y genial, que solo necesitan un cuaderno y un cacho de pan para subsistir (como un misionero o similar, volvemos al punto uno). Pero es que la actividad científica es una actividad laboral, una inversión en términos de educación y de innovación. Estas dos ideas son las que históricamente no se entienden en España. La idea de la casilla del IRPF y su "confrontación" con otras actividades no gubernamentales da a entender lo contrario. Es decir, ahonda en el problema de fondo. 

Este problema parte de las propias vocaciones científicas. Hay una tendencia natural a ignorar nuestros derechos laborales en pos de una idea idílica de la actividad científica. Lo que aguanta una persona que en España decide dedicarse a la ciencia no lo aguanta (casi) nadie en el mundo laboral, que ya está mal de por sí. No solamente se trata de falta de contratos, de años sin ver un duro, de tener que cambiar de lugar de residencia constantemente; se trata de no tener ningún tipo de planificación a medio-largo plazo acerca de lo que va a ser la carrera profesional porque todo depende del político de turno y del dinero (siempre de las sobras) que se le ocurra meter en el saco de la investigación científica. Nuestra perseverancia en aguantar lo que sea con tal de continuar nuestra vocación tiene un carácter que roza el sadomasoquismo y además es tremendamente dañina para la profesión en sí, ya que perpetúa y sostiene un modelo de precariedad laboral basado en no dar la importancia que se merece a la profesión de científico. Solamente la presión de unos pocos, como FJI-Precarios, ha conseguido que las condiciones hayan mejorado un poco, al menos en el periodo predoctoral. Lo de la carrera investigadora sigue pendiente. 

Esto último es en realidad aplicable a todos los asalariados españoles, pero ese es otro tema. La falta de conciencia de clase en el mundillo científico es algo que hay que cambiar cuanto antes, porque creo sinceramente que es la base del problema. A partir de ahí sería posible convencer a la sociedad de que la actividad científica sostenida y bien financiada es algo imprescindible a todos los niveles. Y más en los tiempos que corren.

Actualización: Si se quiere protestar en contra de la financiación estatal de la Iglesia, casi que es mejor firmar en esta campaña.