Pestañas

miércoles, abril 03, 2013

Lausana y el juego de reyes


La foto de arriba es una imagen de la zona del Lago Léman, donde está situada Lausana (que es donde estoy yo ahora mismo y donde seguiré hasta julio), y que está sacada de una capa de Google Maps al estilo Juego de Tronos. Sí, Juego de Tronos, la historia esa sobre reyes pseudo-medievales de la que acaban de estrenar la tercera temporada y que es, ya sin duda, mejor ver en la televisión que leer en los tocho-libros.

Hablando de reyes ¿sabían ustedes lo que es el Manifiesto de Lausana? Pues es una historia que escribió el señor Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona y señor padre que-lo-parió de nuestro campechano y caza-elefantes Don Juan Carlos Rey. Consistía en un manifiesto que el pobre hombre escribió en 1945 y en donde criticaba un poquillo (solo un poquillo) el régimen de Franco. No era porque el tipo fuese un gran defensor de la democracia, no. Es que vio la oportunidad de que las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial quitasen a Franco de en medio porque había apoyado a las fuerzas del Eje y le pusieran a él en su lugar a través de una monarquía constitucional. Pero, ay, la Guerra Fría no se lo permitió. Mejor era tener ahí al enano cabrón, que con ese mandando seguro que no había riesgo de derivas izquierdistas en España.

En 1948, el señor Don Juan ya estaba negociando con el régimen franquista para que su hijo, Juanca, se criase en España. Eso sí, a Don Juan el Manifiesto de Lausana le costó el veto de por vida de Franco. Luego ya sabemos todos (más o menos, más o menos) lo que ocurrió.

La historia de estos reizuchos no llega al nivel de Juego de Tronos, pero tampoco está mal.

Extra: El Manifiesto lo podéis leer aquí. El tipo decía cosas tales como esta:

"Desde Abril de 1931 en que el Rey, mi padre, suspendió sus regias prerrogativas, ha pasado España por uno de los periodos más trágicos de su historia. Durante los cinco años de República, el estado de inseguridad y anarquía, creado por innumerables atentados, huelgas y desórdenes de toda especie, desembocó en la guerra civil que, por tres años, asoló y desangró la Patria. El generoso sacrificio del Rey de abandonar el territorio nacional para evitar el derramamiento de sangre española resultó inútil."

No, si es que Alfonso XIII se fue por hacer un favor y tal, que no era plan de que la gente, a pesar de haber votado mayoritariamente a partidos republicanos (en los núcleos urbanos, donde no había caciquismo rural), se matase por su culpa, oyes...