Pestañas

sábado, julio 27, 2013

Séptimo aniversario

¡Viva la egoblogomierda! ¡Viva! (visto aquí)

Pues llegó, de nuevo, el 27 de julio, fecha en la que se celebra el aniversario de este egoblog de mierda. Los aniversarios anteriores son los siguientes: uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis. La tradición marca hacer una pequeña reflexión acerca del estado del egoblog, de lo que ha ocurrido durante el último año, quejarse de la falta de visitas y comentaristas y para terminar realizar una especie de plañidera amenaza acerca de cerrar el egoblog. Pues venga, al turrón.

Las estadísticas del egoblog muestran que las visitas disminuyen, aunque el número de subscritos al feed ¡ha aumentado! Ahora la cosa está en 261, cuando el año pasado había escasos 200 (normalmente pongo alguna gráfica, pero ¿para qué?). Es posible que el aumento en el número de feeds se deba a algún contraefecto por el cierre de Google Reader. Tal vez como la gente ha estado buscando un lector alternativo ha vuelto a leer a través de feeds. A mí me ha pasado. Y a base de revisar la colección que he importado a «The Old Reader» (que menuda petada tuvo el otro día) me he dado cuenta de la cantidad de egoblogs a los que estaba suscrito que han dejado de publicar habitualmente en el último año. Los sitios que sobreviven son, en su mayoría y como era de esperar, aquellos que tienen algún tipo de intención profesional o que son muy temáticos. Poco a poco la egoblogosfera se profesionaliza y los egoblogs de mierda desaparecen uno tras otro. 

Supongo que todo aquel que esté leyendo esto ya conocerá el Decálogo Egoblogueril, lo recuerdo por si acaso. Queda pendiente desde entonces la redacción del Manifiesto Egoblogofecal, que sería una especie de texto de inspiración marxista que desarrolle el conflicto de clase entre los guruses y los egoblogueros de mierda. El Manifiesto está, por fin, en marcha, aunque se ha vuelto a estancar en los últimos meses. Este texto tiene dos colaboradores, que son amigos y comentaristas habituales (de los pocos que hay): Copépodo y Dr. Litos. Ambos mantienen una cierta dualidad egobloguera: parte de sus entradas son puramente egoblogofecales, pero la mayoría están centradas en sus actividades científicas, algo que conduce necesariamente al protogurusismo. Esto supone una cierta contradicción con lo que pienso para el Manifiesto, que es criticar precisamente toda aquella actividad que pretenda el autobombo profesional, en vez de centrarse en la mierda del ego y la absoluta irrelevancia. Ya hice notar el proceso de pérdida egoblogofecal de más de uno durante este año cuando otorgué los «Premios a la Excelencia en la Irrelevancia Egobloguera». Que tampoco pasa nada, así son las cosas, todo el mundo tiene que evolucionar y el egobloguero, engañado por el gurusismo, tiende a egoaburguesarse. Así que no sé si la situación de ambos les permite entender el objetivo del Manifiesto (nota: en este sentido Dr. Litos anda mucho peor que el Cope). Así que este queda estancado hasta que se desatasque. O lo acabaré escribiendo yo solo en plan Forever Alone. O no, o yo qué sé (como diría el Ex-seminarista, candidato máximo a llevarse el próximo premio a la Irrelevancia Egobloguera).

Por cierto, acabo de actualizar el test para saber la clase egoblogofecal de cada uno. Aquellos que ya lo hayan hecho, les reto a que lo repitan. Je, je.

La temática de este egoblog durante este año ha estado marcada por tres acontecimientos, que son estrictamente personales (como debe ser en todo buen egoblog de mierda que se precie, ejem). En orden cronológico: una mudanza, un embarazo y una estancia en el extranjero de cuatro meses (sí, ha sido un año de tres pares de cojones, hablando en plata). La primera consecuencia para el egoblog es que el número de entradas mensuales se ha visto reducido de unas ocho a cuatro o menos. Los dibujos que solía hacer han desaparecido, incluida la serie sobre el Catedrático Bellotas (que sin embargo sigue activo en Tuiter). También es cierto que estos dibujos no tenían mucho éxito. También he abandonado el tema de las bicis, últimamente no le veo especial futuro a eso tampoco.

A pesar del escaso número de entradas, hay cosas que en este sitio son de mención obligatoria. La actualidad política ha resultado traumatica: el robo de la paga extra, la emigración forzada de científicoslas mentiras de la Veleta... todos sabéis lo de Bárcenas... pero va a ser que la culpa de todo es en realidad nuestra, por supuesto.  Las protestas en la calle han ido desde lo esperanzador a lo decepcionante: el 25S, los flashmobs de los médicos, o las minúsculas protestas frente a la sede del PP. Un consuelo fue que el feliz año del Atlético de Madrid se culminó con el partido más glorioso que yo recuerdo en la historia del club. La estancia en Suiza fue bien, ha generado muchísimo trabajo, pero me queda pendiente escribir algo sobre el carácter suizo y esas pequeñas diferencias que hay con todos los países, por muy cerca que estén (Suiza es la periferia de Bilbao en comparación con Arizona, por ejemplo).

Y finalmente hay que mencionar a Claudito, que saldrá de alguna forma de la barriga de su madre (todavía no nos hacemos a la idea de cómo eso es posible) a primeros de septiembre. Seguramente, en agradecimiento por los servicios, molestias y dolores de parto, el niño nos recompense con unas señoras mierdas líquidas y apestosas en cantidades industriales, del estilo de ese chapapote que describió magníficamente el Dr. Litos:

El futuro, en breve (visto donde el Fino)

El embarazo de juliacgs, sin llegar a ser del todo problemático en términos de salud (está ahí, ahí), está siendo un poco coñazo por la innumerable cantidad de pequeños achaques que surgen día sí, día también, y que esperemos no vayan a más. No sé de donde se saca la gente de que eso del embarazo es una «época maravillosa (disfrutadlo)». Los huevos. Pero esto que lo explique la afectada en los comentarios, si quiere. Además, seguimos arrastrando la historia de la mudanza. Porque amigos, una mudanza no acaba cuando te mudas, luego hay que deshacerla y entonces te das cuenta de que lo que te valía en el otro piso no sirve en el nuevo. Y si encima vas a traer a nuevos miembros a la familia, ni te cuento. Es decir, otro año sin vacaciones en verano. Y van...

A pesar de que los dibujos en este egoblog no han tenido nunca mucho éxito, me gustaría hacer otro "Puto Verano de Mierda" durante este agosto, porque ahora me hace gracia ver esa tira y creo que de eso tienen que ir los egoblogs: que me guste a mí, y a todos vosotros que os zurzan si no comentáis, descastaos. Si me da tiempo a hacer la tira esta vez el cactus cabreado tendrá una señora barriga y yo la miraré con la misma cara de circunstancias de siempre.

Acerca de la reflexión sobre el futuro de este egoblog, pues miren, siempre hay cosas que decir y pienso seguir diciéndolas, aunque sea con cuentagotas. Que esto de escribir es como escuchar a Pink Floyd (por fin en Spotify), una actividad desalienante y creo que eso es algo que ahora mismo y en el futuro inmediato no me vendrá nada mal.

Pues ya no tengo nada más que decir. Venga, hasta otra. ¡Viva la egoblogomierda, viva el Manifiesto Egoblogofecal! Ah, que se me olvida: ¡Ave, Claudio!

sábado, julio 20, 2013

De Ubuntu a Debian



Durante muchos años he sido usuario de Ubuntu. Antes lo fui de Windows (y lo sigo siendo, hay que tener una salida al mundo real, qué se le va a hacer). Ahora lo seré de Debian. Para el que no lo sepa, la distribución Debian es la original en la que está basada Ubuntu, pero sin historias pseudocomerciales para imitar a Apple. Hace unos años, Ubuntu no era así, pero la explosión de los zapatófonos y las tabletoides, ha hecho que tanto Ubuntu como Windows 8 intenten desarrollar sistemas operativos válidos tanto para PCs como para estos dispositivos, con la incomodidad que eso supone para el usuario habitual de PCs. Además, Ubuntu tiene la insoportable manía de actualizarse continuamente. Y si no lo haces, te lo recuerda insistentemente. Cada nueva versión arrastra problemas de instalación de versiones anteriores, sobre todo en relación con la tarjeta gráfica. Pero lo más insoportable es el sistema de escritorio Unity, por defecto en los últimos Ubuntus.


Unity es ETA

En fin, ya estoy harto de actualizar y de innovaciones que no aportan ninguna mejora. Quiero un sistema estable y que funcione, no idioteces para modernitos. No queda más remedio que volver a los orígenes. 

Es curioso que este egoblog de mierda, en donde se han narrado tantas cosas, también refleja mis cambios en cuanto a los sistemas operativos que utilizo. Antes de 2007 no usaba Linux de forma regular. El miedo a que Windows me hiciera alguna trastada durante la redacción de la tesis doctoral me llevó a cambiarme a Ubuntu, que parecía el Linux más asequible («para seres humanos»). Poco a poco me fui cansando de sus actualizaciones, hasta que los últimos conflictos ya han hecho que definitivamente no soporte esta distribución. Debian parece ahora la alternativa menos traumática.

Pues efectivamente, para mi sorpresa la instalación de Debian (la última stable, de nombre Wheezy) es más limpia y simple que en Ubuntu. Eso sí, de inicio te llevas un susto porque te instala por defecto Gnome Shell como escritorio, que es también infumable. La solución más simple es instalar Mate, que es una especie de Gnome 2 pero actualizado. Es menos «bonito», está claro, pero ya digo que me da igual, que estoy harto de pijadas. La instalación de Grub me ha dado algunos problemillas, pero creo que eso es debido a que tengo varios discos duros instalados en el Monstruo Ordenata. Para arreglar Grub y el arranque es muy útil usar Rescatux, que incluye Super Grub Disk y otras utilidades.

Antes de empezar a instalar software es útil usar «sux» en lugar de «su» para superusuario o bien activar el clásico «sudo». La tarjeta gráfica se instala sin ningún problema (con mucha más facilidad que en Ubuntu) siguiendo estos pasos. Firefox no viene instalado por defecto, hay que hacer esto. Otras cosas que se puede instalar vienen detalladas aquí y aquí. Para instalar Spotify, se hace lo mismo que en Ubuntu, pero da un pequeño problema con una librería que se resuelve fácilmente aquí. Para instalar Dropbox por repositorios está esto. Para instalar Skype y Acrobat Reader hay que activar nueva arquitectura (si se usa 64 bits) y una vez añadida se pueden instalar (sudo apt-get install acroread skype). Parece que para usar programas de Windows usando wine también hay que hacerlo a través de una arquitectura de 32 bits.

La instalación de Octave, R, y demás funciona sin problemas. La version de Sun de Java se instala facilmente haciendo esto. Eclipse funciona sin problemas. La instalación de software propietario como IDL o Matlab puede generar un error relacionado con la librería «libXp.so.6». Lo único que hay que hacer es esto:

sudo apt-get install libxp6

Todo lo relacionado con Java funciona perfectamente. Maple se instala también sin problemas. Matlab puede dar un pequeño susto, pero se arregla también con facilidad haciendo esto.

Pues eso. Hasta nunca, Ubuntu.

Actualización: Network Manager da muchísimos dolores de cabeza en las conexiones a las redes Wifi (se desconecta y pide constantemente la contraseña). Lo mejor es quitarlo y usar wicd en su lugar haciendo esto.

Actualización 2: En el Monstruito las cosas con Debian Wheezy no van tan bien y el Wifi no funciona. Una alternativa es instalar, como recomienda Vicentico en los comentarios, Linux Mint Debian Edition, que es básicamente lo mismo, aunque usa la versión testing de Debian. Todo lo que he comentado que se puede instalar en Wheezy funciona también en esa distribución.

Actualización 3: Para una instalación nueva de esta versión de Debian, pero usando los repositorios "testing", me aparecen tengo todo tipo de problemas para instalar el escritorio Mate (Gnome es insufrible). En este enlace se dan varias alternativas de escritorios.

martes, julio 16, 2013

La Sala Francisco de Vitoria en la ONU

Una de las pocas excursiones que dio tiempo a hacer durante la estancia de este año en Suiza fue a la sede de la ONU en Ginebra. En realidad la sede principal de la ONU es la que se encuentra en New York, mientras que la de Ginebra da la impresión de estar en declive, a pesar de ser la siguiente en importancia. Allí pudimos ver la cúpula de Barceló, en la Sala de los Derechos Humanos de la organización:

Todas las fotos son de juliacgs

El guía de la visita destacó en más de una ocasión la contribución de España tanto a la actual ONU como a la antigua Sociedad de Naciones. La obra de Barceló costó 20 millones de euros pagados por el Gobierno español. No sé si lo recordarán, pero en su momento el PP y la caterva mediática que lo rodea realizaron una crítica furibunda hacia este gasto por considerarlo inútil, a pesar de la publicidad (positiva) hacia España que supone. Es curioso que ahora se haya descubierto que, mientras tanto, ese partido gastaba dinero en confeti o en lacasitos, amén de comisiones, sobresueldos y demás.

Otra de las contribuciones realizadas por España se encuentra en los edificios de la Sociedad de Naciones, contiguos a los que componen la actual ONU. Hablo de «la Sala de Francisco de Vitoria». La sala fue una donación realizada durante la II República y que fue decorada por el artista José María Sert:

 

Esta sala rinde homenaje a la «Escuela de Salamanca» y al Catedrático Francisco de Vitoria que fueron los primeros en concebir el mundo como una unidad política capaz de elaborar leyes de obligado cumplimiento para todos los países. Y esto allá por el año 1500. Sert realizó varias pinturas al óleo que cubren toda la sala, también llamada como «Gran Sala del Consejo del Palacio de la Sociedad de Naciones en Ginebra». Las pinturas desarrollan una serie de alegorías relativas al progreso de la humanidad, la justicia, el derecho internacional, así como la guerra y la paz. La alegoría central, donde puede observarse la catedral nueva de Salamanca, trata de la unión de los cinco continentes, algo que evitaría más guerras:

La catedral de Salamanca es el edificio de la izquierda
Sin embargo, la inauguración de la sala tuvo lugar en octubre de 1936, en plena Guerra Civil. Resulta muy triste e irónico que la República, que pagó (o más bien pidió prestado) este encargo para contribuir de esta manera a la difusión de los conceptos de paz mundial y de cooperación entre los pueblos, se viniese abajo por el enemigo interior pero también por el fascismo exterior, tal y como representó Picasso en el Guernica.

Hablando de Picasso, poco después de esta inauguración, Sert se pasó al bando franquista debido a que, durante los disturbios anticlericales durante el inicio de la guerra, se quemaron los frescos que el artista había realizado para la catedral de Vic. En la Expo de París de 1937, como contrapropaganda por parte de los rebeldes españoles, se exhibió una pintura suya sobre Santa Teresa en el pabellón del Vaticano, justo detrás del pabellón de la República en donde se exponía el Guernica de Picasso.

La historia de esta sala me resulta profundamente dramática. En parte, supongo, que debido a que  desconocía su existencia. Parece que en España, desde la Guerra Civil, se ha insistido mucho en tapar todo lo referente a aquella época, bueno o malo, positivo o negativo. Salvo que uno lo busque o se lo encuentre de bruces por alguna razón, como ha sido el caso. Se supone que ese era el precio a pagar por la conciliación entre los españoles. El problema es que ya hemos visto a donde nos ha llevado la política del olvido y de la no ruptura: cientos de miles de niños robados (¿ya lo hemos olvidado?), partidos profundamente corruptos, un modelo económico basado en el pelotazo y las comisiones, tasas de desempleo inauditas. Y lo que es peor, una sociedad adormecida y ombliguista, que ni conoce su pasado ni piensa en el futuro. El «España me duele» de Unamuno empieza a ser literal. Siempre lo fue, supongo.

miércoles, julio 10, 2013

Aquí no pasa ná

Ayer martes hubo una manifestación convocada de forma anónima para pedir la dimisión de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno. Como todos sabréis, sobran las razones para semejante propuesta. La manifestación, convocada con muchas prisas y anonimato fue una de las cosas más tristes a las que he asistido. A las 20h en Génova no había más de 100 personas. Entre ellas había unos cuantos afectados por lo de Afinsa, que andaban repartiendo boletines contra Zapatero. 


El asunto fue creciendo hasta llegar a las 200, como mucho. Por supuesto todo pacífico y sin ningún punto de tensión con los numerosos antidisturbios que estaban allí. Parece que la Policía anda más al tanto de las «redes sociales» que muchos de los supuestos indignados que tanto se quejan desde su sillón. Menuda «extrema izquierda» que tenemos en Madrid.

En Sol a las 21h había cuatro gatos, muchos menos que los que se juntan de vez en cuando en la plaza para rezar a Cristo Nuestro Señor, o los que atienden al espectáculo de algún artista callejero popular. La cosa creció poco cuando llegaron los que estaban en Génova, pero sin exagerar.


Parece que hubo algún incidente en donde, como es habitual, la Policía se sobrepasó en sus funciones.

No puedo decir que me sorprenda que no fuese nadie a la manifestación. Especialmente porque no tuvo ninguna repercusión en tuiter. Si la convocatoria no es TT el algún momento, puede darse por fracasada, especialmente si ha sido convocada a toda prisa y por Internet. 

No sé qué ha sido del 15-M, parece haber desaparecido a nivel de movilización. Es una pena, con la ilusión que despertó en su momento.

Me sigue resultando increíble la parsimonia con la que se vive la situación política en España. La gente está tan pancha. Mientras nos bajan los salarios, nos despiden, nos echan de las casas, nos quitan derechos básicos, aumentan las tasas universitarias, eliminan la ciencia... la gente, tan tranquila, sin sangre en las venas ni bilis en el estómago, se sienta en las terrazitas a tomarse una caña y a fumarse un cigarrito para ver pasar gente. Aquí no pasa nada. Y todo esto mientras se descubre (austeridad, mis huevos) que la oligarquía que gobierna el país se lo ha llevado crudo a costa de nuestros impuestos y a cambio de contratas públicas multimillonarias a empresas que en muchos casos han sido las culpables del boom inmobiliario que nos ha llevado (básicamente) a donde estamos.

El inmovilismo de esta sociedad me resulta detestable y no sé qué es lo que tiene que suceder para que la gente no soporte más la situación política y social en la que se vive. Será que hay que seguir tomando cañitas. Y si vamos de manifestación, no hay que olvidarse de la sonrisa, de la fiesta y de la tontería, que no es plan de amargarse ¿no? Yo estoy harto de perder el tiempo, desde luego, que no lo tengo.

Viñeta de Ferran Martin