Pestañas

miércoles, julio 10, 2013

Aquí no pasa ná

Ayer martes hubo una manifestación convocada de forma anónima para pedir la dimisión de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno. Como todos sabréis, sobran las razones para semejante propuesta. La manifestación, convocada con muchas prisas y anonimato fue una de las cosas más tristes a las que he asistido. A las 20h en Génova no había más de 100 personas. Entre ellas había unos cuantos afectados por lo de Afinsa, que andaban repartiendo boletines contra Zapatero. 


El asunto fue creciendo hasta llegar a las 200, como mucho. Por supuesto todo pacífico y sin ningún punto de tensión con los numerosos antidisturbios que estaban allí. Parece que la Policía anda más al tanto de las «redes sociales» que muchos de los supuestos indignados que tanto se quejan desde su sillón. Menuda «extrema izquierda» que tenemos en Madrid.

En Sol a las 21h había cuatro gatos, muchos menos que los que se juntan de vez en cuando en la plaza para rezar a Cristo Nuestro Señor, o los que atienden al espectáculo de algún artista callejero popular. La cosa creció poco cuando llegaron los que estaban en Génova, pero sin exagerar.


Parece que hubo algún incidente en donde, como es habitual, la Policía se sobrepasó en sus funciones.

No puedo decir que me sorprenda que no fuese nadie a la manifestación. Especialmente porque no tuvo ninguna repercusión en tuiter. Si la convocatoria no es TT el algún momento, puede darse por fracasada, especialmente si ha sido convocada a toda prisa y por Internet. 

No sé qué ha sido del 15-M, parece haber desaparecido a nivel de movilización. Es una pena, con la ilusión que despertó en su momento.

Me sigue resultando increíble la parsimonia con la que se vive la situación política en España. La gente está tan pancha. Mientras nos bajan los salarios, nos despiden, nos echan de las casas, nos quitan derechos básicos, aumentan las tasas universitarias, eliminan la ciencia... la gente, tan tranquila, sin sangre en las venas ni bilis en el estómago, se sienta en las terrazitas a tomarse una caña y a fumarse un cigarrito para ver pasar gente. Aquí no pasa nada. Y todo esto mientras se descubre (austeridad, mis huevos) que la oligarquía que gobierna el país se lo ha llevado crudo a costa de nuestros impuestos y a cambio de contratas públicas multimillonarias a empresas que en muchos casos han sido las culpables del boom inmobiliario que nos ha llevado (básicamente) a donde estamos.

El inmovilismo de esta sociedad me resulta detestable y no sé qué es lo que tiene que suceder para que la gente no soporte más la situación política y social en la que se vive. Será que hay que seguir tomando cañitas. Y si vamos de manifestación, no hay que olvidarse de la sonrisa, de la fiesta y de la tontería, que no es plan de amargarse ¿no? Yo estoy harto de perder el tiempo, desde luego, que no lo tengo.

Viñeta de Ferran Martin