Pestañas

lunes, julio 08, 2013

Hembras β (y III)

Pues creo que ya tengo suficiente material para un tercera entrada sobre mis queridas  hembras β. ¿Cómo? ¿Hembras β? ¡Eres un machista cosificador! Pues no, señoras, nada más lejos de la realidad. O sí, pero lo que quiero explicar en este post, así como en los dos anteriores (uno y dos), es que donde esté una tipa con gracia, que se quiten los típicos pibones de tetas operadas, labios neumáticos y pómulos reventones. Que no, que la gracia está en otro tipo de cosas. Y aquí van unos pocos ejemplos. Se trata de reivindicar a la mujer de verdad (que no es la de Aznar, mujer-mujer), a una mujer profesional e inteligente. Físicamente atractiva, claro, pero en parte gracias a cualidades que no son (únicamente) el tamaño y altura de los atributos habituales. Y por supuesto, sin llegar a las superwomans que parece imponer esta sociedad en la que vivimos.




Dicho esto, vamos al turrón. He estado tentado de incluir aquí a la juez Mercedes Alaya, la magistrada de los ERE de Andalucía. Como dicen aquí: «da morbazo una mujer implacable, guapa y poderosa». En ese mismo sentido, no dejan de resultar atractivas las manipuladoras tácticas que parece que Alaya usa para extraer la máxima información posible a los acusados. Está claro que podría seguirse con la broma si no fuese porque ya la han hecho y además sin ninguna gracia, véase este WTF en El Mundo: «Maziza con mazo». Parece que en este país no se permite que una mujer sea una buena profesional sin más. En fin, no seguiré por aquí. O sí, pero que conste que esto es un egoblog de mierda, no un medio serio que leen millones de personas.

Estas cosificaciones tienen otro problema ¿qué pasa si conoces a la persona en cuestión? Porque es muy fácil decir algo de alguien a quien no conoces, pero se complica si tienes algún tipo de relación, por minúscula que sea. Vaya, que yo iba a incluir aquí a la dibujante Mireia Pérez, pero resulta que juliacgs la conoce y ahora me da cosica incluirla en la lista, más por timidez que por otra cosa. Bueno, en realidad ya está incluida. así como quién no quiere la cosa...

Vamos con ejemplos mucho más adecuados. Empezamos por la escritora Espido Freire:


Vaya, muy bien ¿no? El último libro suyo que he leído ha sido «La Flor del Norte» y me ha parecido cojonudo, una novela histórica con un final muy impactante. Si estuviésemos en otro país ya lo habrían adaptado a una serie de la HBO y a una película.

Bajamos un poco el nivel para encontrarnos con la pelirroja de «Aquí no hay quién viva» «La que se avecina»: Cristina Castaño Gómez. Digo bajar el nivel porque claramente tiene más de hembra α que de β:


Pero incluyo a Cristina en esta lista porque tiene más gracia cuando habla que así tal cual. Véase como ejemplo esta actuación en «El Club de la Comedia». Vaya, que muy bien también.

La estancia en Suiza (reciente y desgraciadamente terminada) dio para descubrir un par de ejemplos más de hembras β gracias a que en los apartamentos donde nos hemos alojado tenían la BBC y otras cadenas inglesas. Un ejemplo es Eve Myles, que ha aparecido en Dr. Who, Torchwood o más recientemente Frankie, donde hace el papel de una enfermera la mar de salá:



Otro descubrimento fue Charlotte Richie, a la que vi por primera vez en un documental sobre Pride & Prejudice que pusieron a las cuatro de la mañana en una de esas noches en que el puto bicho asqueroso (una rana, según los comentaristas de este egoblog de mierda) no me dejaba dormir. Más maja que las pesetas. O que las libras, en su caso:


Y para terminar, vamos a dar el salto a la mega hembra α, β y todo el abecedario griego, porque lo de Aitana Sánchez-Gijón es tremendo:


Recordemos que tiene sus señores 45 años. Y no hay más que verla en esta foto para comprobar que está mil veces más buenorra que cualquier veinteañera de tres al cuarto. 

Hala, pues ya he terminado. Por supuesto, al igual que en las entradas anteriores, se aceptan sugerencias de hembras beta. Y de hombres beta también. Ustedes comenten, carajo.