Pestañas

domingo, septiembre 29, 2013

El sentido del fin del mundo


Imagen vista aquí

Hay una película, no muy conocida y no muy buena, llamada "Seeking a friend for the end of the world" que parte de una idea interesante: ¿Cómo se comportará la gente si sabemos que en tres semanas un asteroide destruirá la Tierra?

Todos podemos imaginar ciertas respuestas a esa pregunta: la gente abandona los trabajos, los que pueden se reúnen con su familia, hay disturbios en las ciudades, etc. La peli no es gran cosa, especialmente porque deriva en comedia romanticucha al uso en seguida, pero plantea alguna cuestión interesante, sobre todo en relación con la pérdida de ciertas ataduras mentales y morales (consumo de drogas sin remordimiento alguno «¡he conseguido heroína!, ¿quién quiere?», desenfreno sexual, etc) o bien en cuanto a las relaciones humanas en general. Por ejemplo, en cuanto se confirma que no hay esperanza y que el asteroide destruirá el planeta, la mujer del protagonista, y esta es la primera escena de la peli, sale corriendo sin mirar hacia atrás. No se vuelve a saber de ella. En una fiesta de los amigos del protagonista, el hijo adolescente de estos, al ver como su padre está de alcohol hasta las cejas y este le ofrece una copa, le contesta con cara de desesperación: "Dejad de arruinarme la vida", a lo que el padre contesta: "Go and fuck yourself!". No vuelve a saberse nada del hijo.

La pregunta entonces es: ¿Lo único que nos sostiene tal y como somos es la idea del futuro? ¿Son las relaciones familiares algo real o si eliminamos la perspectiva de futuro estas desaparecen como si nunca hubiesen existido? 

En este sentido la película más impactante que he visto (alguno se lo imaginará ya) ha sido: "Hijos de los hombres" (peli con referencias floydianas incluidas, habrá que leer la novela algún día). Aquí la ausencia de futuro viene dada la infertilidad repentina de la raza humana. Las consecuencias de cara a la sociedad son parecidas en ambas ficciones, aunque más depravadas en esta última película, porque el futuro todavía existe, pero la esperanza se pierde. La conclusión al pensar en ambas películas sería que lo importante no es el futuro, es la esperanza. Pero no me queda claro que la esperanza tenga que ser a algo mejor, o que la «no esperanza» sea igual a la desesperanza. Desde un punto de vista más crudo, tal vez «esperanza» sea igual a «supervivencia del gen egoísta». Tal vez las relaciones humanas no sean más que un espejismo que ha creado ese maldito gen porque le interesa de cara a su propia supervivencia. O como dicen en el enlace de la imagen de arriba, quitar a la humanidad la posibilidad de un nuevo comienzo es lo mismo que destruirla.

Y estas dudas enlazan con mi vida real, porque aunque no lo parezca, la paternidad me supone un mar de dudas en muchísimos aspectos. A pesar de que actualmente el Clauderas no sea más que un bicho que únicamente come, duerme, caga y mea (y todo ello a menudo con dificultad y desespero), el hecho de traer a una nueva persona a este mundo me genera gran número de dudas, muchas en el sentido de qué sentido tiene el futuro, en qué consiste la esperanza, o de forma más concreta, qué son y qué sentido tienen las relaciones familiares (en qué consiste la paternidad). Si ustedes me lo pueden aclarar, se lo agradezco (sin moñeces, por favor), aunque tal vez buena parte de las respuestas ya estén contenidas en este texto.

P.D: "Seeking..." fue la película que Julia y yo estábamos viendo de madrugada cuando las contracciones empezaron a ser más fuertes y frecuentes. La dejamos a medias y la terminamos dos semanas después. La película, claro.