Pestañas

sábado, marzo 23, 2013

Blowing in the Dark Side

Todos conocéis la canción Blowin' in the Wind de Bob Dylan, pero a lo mejor lo habéis escuchado esta maravillosa versión del legendario Sam Cooke:


Solo por poder disfrutar este pedacito de música ya merece la pena estar vivo. Aunque la verdad es que a mí me gusta más el audio de esta otra versión, cuando al final dice: "I gotta go, I don't wanna leave, but I gotta go". La historia de la desgraciada muerte de Sam Cooke da para película, algo que, sabiendo como son los yanquis, seguro que ya han hecho, claro.

Por cierto, que musicalmente cada vez tiro más hacia atrás. Cada vez más Presley, más Cash, más Seeger. Ahí ya estaba todo antes de las moderneces que vinieron después de los Beatles. Una de esas "moderneces" es el "Dark Side of the Moon" the Pink Floyd, que cumple esta misma noche sus señores 40 años. Sobre ese maravilloso álbum no diré nada más porque otros ya lo han hecho muy bien y yo no lo voy a mejorar. Hoy a las 00:01 hay un evento en tuiter con el tag #DarkSide40 para celebrar el evento.

Imagen de darkside40

martes, marzo 19, 2013

Transición española para dummies

Fontdevilla. Visto aquí

Vamos a dejarlo muy clarito.

En los primeros años 70 del siglo XX, algunos tienen claro que no pueden mantener sus privilegios dentro de la dictadura de Franco. Ya se había limpiado el país del peligro rojo y no había necesidad de ser diferente del resto de democracias occidentales, al menos en teoría. Por supuesto, habría que esperar a que el Caudillo falleciese, faltaría más, con todo lo que había hecho por la Patria lo mínimo era respetar su sagrada figura.

Se realiza la modélica Transición. Detalles y problemática aparte, España pretende modernizarse y europeizarse sin tener el material ni el contenido necesario, ni a nivel social, ni en el laboral, ni en cultura democrática, ni en nada. Había pues que rellenar y crear estructuras necesarias y modernas con lo que se pudiese. Por supuesto, los que mandan de verdad antes y durante la Transición continúan siendo los mismos.

Transcurren 35 años.

Más de Fontdevilla. Es que este dibujante lo tiene muy claro

Los mismos que estaban en los puestos de los primeros 80 siguen ahí. Los miembros de la casta política y económica son los mismos. Los que están aposentados en el sillón viendo pasar las nubes, los mismos. Ni rastro de una sociedad transparente y  solidaria, ni rastro de un modelo económico razonable. Por no existir, no existe ni el libre mercado.  El amiguismo, el chanchulleo, el cutrismo y el pasillismo son los componentes reales de la marca España, además del desempleo y el caciquismo, tal y como siempre ha sido.

Los jóvenes que nacieron con la democracia y que fueron educados para encontrarse con un país moderno y desarrollado no encuentran su sitio. La política, la banca, las grandes empresas, los organismos públicos y cualquier organización jerarquizada del país está dominada por la misma gente, que no va a perder sus privilegios, ni va a moverse del orden establecido en el que han prosperado. Las reformas políticas, tanto por parte de la llamada derecha como de la llamada izquierda, siempre se realizan pensando en los nuevos que entran, pero nunca en tocar a los que ya están acomodados. Salvo para los más débiles, claro está. Esos se joden.

Aparecen la crisis financiera internacional y la crisis del euro que se convierten en la excusa perfecta para quitarle lo poco que tenían a los que tenían algún derecho. El Estado del Medioestar es prescindible e inviable y de ahí algunos parece que pretenden sacar una última tajada. Se expulsa a aquellos que molestan, a aquellos que tengan un exceso de formación o de miras, porque no hay sitio para ellos en el sistema.

La gente se tira por las ventanas, los niños no tienen para comer. Tal y como siempre ha sido.

Fin. De momento.

Extra. El Roto, hoy mismo:




domingo, marzo 10, 2013

Heisenberg y la química


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Si alguien esperaba algo más sesudo a la vista del título de la entrada, es que se ha equivocado de egoblog de mierda. El de arriba, que antes era conocido como "el padre de Malcolm", se apoda a sí mismo "Heisenberg" y la frase es una que suelta en cierto momento de la tercera temporada (la imagen la encontró juliacgs). El personaje es un profesor de química (de secundaria) que de repente se ve cocinando drogaína para financiarse el tratamiento de cáncer. La serie se llama "Breaking Bad" y este verano emiten los capítulos de la quinta y última temporada.

Y sí, la química merece mucho respeto. Y mucho más respeto los químicos que la entienden... o mejor dicho, que la practican. Yo les tengo respeto infinito. Infinito normalizable, que eso se entiende mucho mejor que la química, claro que sí.

martes, marzo 05, 2013

Señor Burns, que me piro

Pues me voy otra vez a Suiza de estancia un par de meses junto a la traductora y al aliencillo Claudio-Mafalda. Tal vez pueda estar allí algo más de tiempo, pero eso depende de este señor:

Excelente...
Sí, porque este señor Burns, que tan bien me cae, tiene bloqueadas las estancias de movilidad José Castillejo (véase este PDF).  Y no sólo le pasa a esta convocatoria, muchas de las subvenciones en ciencia se están paralizando debido a que es necesario un:

"informe preceptivo y vinculante con carácter previo a la concesión que ha de solicitarse al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, en cumplimiento del artículo 20 de la Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera".

Estos procedimientos burocráticos suponen un impedimento al normal funcionamiento del trabajo de muchas personas, tal y como ha sido expresado ya por la Confederación de Sociedades Científicas de España. Otros afectados por el bloqueo del Señor Burns son las FPU para investigadores predoctorales, los proyectos de investigación del INIA o de Arqueología o la financiación para la digitalización de los contenidos de bibliotecas universitarias.

En mi caso concreto, se supone que las ayudas de movilidad que he pedido deberían servir para financiar estancias comprendidas entre enero y octubre de este año. Sí, estamos en marzo y el gasto todavía no se ha autorizado. La convocatoria se cerró en julio del año pasado, han pasado siete meses. ¡Siete meses! Os preguntaréis, ¿y cómo es que puedo irme ahora a Suiza? Pues porque desde la EPFL me pagan para que  vaya un par de meses antes de lo planificado en la José Castillejo (para no incumplir requisitos), precisamente porque les avisé de que esto podía suceder (y porque da la casualidad de que tienen dinero y de que han decidido gastarse algo conmigo, que ya es mucha casualidad).

Como soy muy mal pensado (especialmente en lo que respecta a este Gobierno), tengo que decir que me da la impresión de que estos informes de "sostenibilidad financiera" son un mecanismo de desgaste (más) para perjudicar la actividad de aquellas personas y sectores que no interesan (vean el enlace de la financiación de las bibliotecas y cómo no se aplican los mismos criterios a las universidades privadas). Si lo que el Gobierno pretende es que nos apañemos sin subvenciones estatales no entiendo por qué no cancela de una vez todas las convocatorias de ayudas y así, al menos, no perdemos el tiempo a lo idiota. En estos mismos términos se han pronunciado otros científicos.

Así funcionan las cositas ahora mismo en este nuestro país, amiguitos. Parece que lo que quieran es que desesperemos, a ver si nos echan de una vez, como ya le está pasando a tantos otros españoles. Nosotros no emigramos, pero no estará mal perder de vista un tiempo a este dichoso país, al igual que el año pasado, que nos va a sentar a todos muy bien. Bueno,  a lo mejor al señor Burns no le parece suficiente.

El Rolex Center en la EPFL. Foto de juliacgs

sábado, marzo 02, 2013

Claudio o Mafalda

Claudio, nuestro emperador favorito al menos por lo que describe el personaje literario de Graves, quiso que Roma volviese a ser una República, pero no le dejaron; se dio cuenta tarde y mal de que, a pesar de ser el hombre más poderoso del mundo, era un instrumento más en manos del sistema. Mafalda, la protagonista del cómic de Quino, era una niña argentina de los años 70, una indignada permanente, que observaba con estupor el mundo que sus mayores habían creado, que ella ni entendía ni quería entender.

Así que si es niño, se llamará Claudio. Si es niña, Mafalda. En cualquiera de los dos casos la historia del nombre será la de aquellos superados por su entorno y por la sociedad en la que viven; la de aquellos que no pueden hacer lo que desean o lo que consideran justo debido a la inercia inmovilista del mundo en el que les ha tocado nacer. Son nombres para un niño de la crisis.

Pero de momento, el "aliencillo minúsculo" como lo llama su madre, está a gusto y tranquilo. O eso parece, porque en la eco tampoco se ve muy bien que digamos: