Pestañas

viernes, febrero 07, 2014

El remolino necesario

Un año del que no quiero acordarme a finales los noventa. Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense de Madrid. Aula magna de la Facultad. El Catedrático Bellotas, rudo, magno, serio, respetable y sabio, de voz grave y varonil, imparte una clase de Geometría Diferencial Clásica. Él no resuelve problemas, para desgracia del expediente académico de sus alumnos, sino que, en su lugar, pierde el tiempo contando cosas muy interesantes. A propósito de algo referente a la esfera, paradigma de la Geometría Diferencial, su explicación deriva hacia algo relacionado con los campos vectoriales:



Bellotas: «Porque existe un teorema que dice que si en una esfera [gesticula con las manos, haciendo como que dibuja una pelota en el aire] hay un campo vectorial, en alguna parte tiene que haber un lugar donde no haya ningún vector, es decir, el campo vectorial se anula».

«Imaginen que aproximamos un bebé a una esfera...» [risas de los asistentes, Bellotas levanta una ceja extrañado, no le ve la gracia, aproximar cosas de formas diversas a esferas es algo muy habitual en Física].

«Ejem, imaginemos que aproximamos un bebé a una esfera, su pelo será el campo vectorial y dado que este tiene que anularse en algún punto, entonces, en alguna parte...» [de una de las rudas manos de Bellotas, que dibujaban una esfera, sobresale un dedo índice con el cual hace un pequeño movimiento circular de molinillo sobre la esfera imaginaria]. 

 «... En alguna parte del pelo del bebé tiene que haber necesariamente un remolino» [risas descontroladas, Bellotas, que mira extrañado a la audiencia, arquea las dos cejas, atisba a reconocer la gracia de lo que acaba de decir y, muy tímidamente, esboza una sonrisa]. 

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Me permito el lujo de recordar esta escena, totalmente verídica salvo por el nombre del protagonista y que alguno de los lectores habituales de este egoblog de mierda también recordarán, porque ahora que tengo un bebé (sí, es el monotema) puedo comprobar que aquel teorema, que se suele denominar «teorema de la bola peluda», se cumple efectivamente en la vida cotidiana:


Lo de aproximar un bebé a una esfera ya es más cuestionable, pero oigan, peores cosas se dicen en Física y a nadie le parece mal.

Y ya de paso, participo con esta entrada en el «Carnaval de Física» organizado por el Zombi de Schrödinger:
Qué logo más guapo.