Pestañas

viernes, abril 11, 2014

Semifinales



La última vez que el Atlético de Madrid jugó los cuartos de final de la máxima competición europea (y probablemente la más prestigiosa a nivel mundial), fue en 1997. Los atléticos recordamos con dolor (casi literalmente) la eliminación ante el Ajax de Ámsterdam, un equipo ya en declive después de ganar la competición dos años antes. Aquella copa la ganó, sorprendentemente, el Borussia de Dortmund, uno de los campeones más mediocres de la historia de la Copa de Europa. De hecho, el Atlético quedó por delante suyo en la liguilla previa a las eliminatorias.




En este artículo, se comenta aquel partido y la historia de la lentilla de Aguilera y el penati de Esnáider. Copio y pego:

«El 19 de marzo de 1997 el Atlético vivió uno de los capítulos más dolorosos de su historia. Disputaba ante el Ajax la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Jugó bien, de lujo a ratos. Perdió (2-3). Y lo hizo por culpa de una lentilla y un penalti fallado. La lentilla pertenecía a Aguilera. La perdió y se recorrió el campo de banda a banda, dejando libre el camino para Overmars, que fabricó uno de los goles del Ajax. Minutos después, el Atlético se encontró con el penalti de la victoria. Esnaider lo falló.»

El pasado martes, el Atlético superó el trauma del 97 y pasó a semifinales (resumen del partido) de la Copa de Europa ante el Barcelona (1-1 en la ida, golazo de Diego). Antes había ganado al Milan en octavos tanto en el partido de ida como en el de vuelta. La última vez que este club llegó a semifinales de esta competición fue hace 40 años. El partido ante el Barça en el Vicente Calderón fue emotivo hasta el extremo de la catarsis colectiva («Jo, ¡qué noche!»). Resulta increíble que un equipo con un presupuesto muchísimo más pequeño que sus otros rivales en la competición esté rindiendo a este nivel, poniendo contra las cuerdas a un Barcelona repleto de campeones del mundo y donde juega el mejor futbolista que existe ahora mismo. Todo gracias a que este Atlético, como conjunto, tiene unas cualidades excelentes, empezando por el liderazgo de Simeone, aunque últimamente se está notando mucho el esfuerzo físico que llevan realizando durante toda la temporada. El Barcelona, por contra, parece un equipo sin un líder claro, que no se sabe muy bien a dónde va.

El siguiente rival en la Champions será el Chelsea del insufrible Llourihno, de forma que el Atlético evita tanto a Real Madrid como a Bayern hasta la final. El conflicto con este enfrentamiento, además de las más que seguras polémicas creadas por su entrenador, será si el portero titular del Atlético, Courtois, cedido por el Chelsea, podrá jugar o no. Por contrato, el Atlético tendría que pagar 6 millones de euros al Chelsea en caso de que jugase la eliminatoria, pero la UEFA parece que no está de acuerdo. Eso sí, por fin veremos al ya-no-tan-niño Fernando Torres de nuevo en el Calderón, que seguro que recibe una merecida ovación.

En principio, el Atlético es el rival menos potente de los cuatro semifinalistas y en cualquier caso ya ha cumplido de sobra en esta competición. Pero bueno, siempre se puede soñar, nadie sabe lo que puede pasar, fútbol es fútbol, son once contra once, los noventa minutos cuentan, gana el que marque más goles, y tal vez la suerte y las extrañas coincidencias estén de nuestra parte:

UCL: UEFA Champions League