Pestañas

domingo, mayo 18, 2014

18 años (no son nada)

Hace 18 años yo tenía 18 años y estaba cursando C.O.U en un instituto público (para los jovenzuelos aclaro que aquel curso es el que había entonces para preparar el acceso a la universidad y la selectividad). Ya tenía muy claro que quería hacer la carrera de Física. Estaba más o menos tranquilo porque no tenía que sacar mucha nota en selectividad para conseguirlo. En una encuesta que nos hicieron en clase nos preguntaron dónde nos veíamos a nosotros mismos en 10 años, yo dije que «Astrofísico en Canarias» (aquel optimista deseo ahora me hace gracia). C.O.U. era bastante más complicado que el resto de cursos de la Secundaria, aunque al final saqué sobresaliente en Matemáticas y en Física. Tuve problemas con la profesora de Lengua, que era una frustrada de mierda. La selectividad la pasé sin pena ni gloria, no llevaba muy bien preparadas muchas de las asignaturas, en parte por mi propio desinterés, en parte debido al desastroso profesorado que sufrimos aquel curso.




Fue uno de esos años que recuerdas perfectamente, por lo dicho anteriormente y porque además me lesioné los tobillos alguna vez que otra (con escayola incluida) y tuve paperas. Sí, paperas. Se me pusieron la cara y el cuello como si me hubiese atiborrado a base toneladas de palomitas con queso y mantequilla. El médico tuvo que venir a visitarme a casa porque tenía que estar en reposo absoluto ya que esa enfermedad puede causar infertilidad (aunque no sé si tiene que ver una cosa con la otra). Aquellas paperas procedieron, casi con total seguridad, de la boquilla sin limpiar de una vuvuzela (artefacto que por entonces era una trompetilla a secas) que compré en un puesto callejero después de un partido del Atlético de Madrid. Aquel partido fue contra el Albacete en el Vicente Calderón y supuso que el Atleti ganase finalmente su primera Liga después de 18 años (sí, 18 años, la última había sido en la temporada 1976-77). El partido fue inolvidable, nunca jamás (ni siquiera este año) he vuelto a presenciar una catarsis de alegría colectiva semejante. El primer gol de aquel partido lo marcó el Cholo Simeone:

El gif lo he hecho yo ¡Ole, ole, Cholo Simeone!

18 años después (sí, 18) ya tengo 36. Acabé la carrera que quería hacer, aunque con muchos más sudores, problemas y lágrimas de los esperados (demasiado largo de contar). Empecé a trabajar en la empresa privada, pero visto como funcionaba el cotarro, me desvié en cuanto pude hacia la investigación. No me hice astrofísico ni acabé trabajando en el Instituto Astrofísico de Canarias, pero ahora me dedico a la Física y trabajo (me pagan) en una universidad. Las paperas no me dejaron estéril, tal y como pueden atestiguar la pobre JuliverX y el albanokosovar irredento y rubiales que tengo como vástago (ya soy proletario). 18 años después, el Atlético vuelve a ganar la Liga. Y de nuevo con el Cholo Simeone como protagonista, ahora como entrenador del equipo. Les ha costado mucho y, al igual que hace 18 años, tuvieron que esperar a la última jornada para ser campeones.

Como comenté en otra ocasión a propósito de lo mismo y como ha comentado @ribap en tuiter a propósito del partido del Atlético:

«Hoy el Atlético está demostrando que el "talento" está sobrevalorado. No es nada si no va acompañado de actitud y esfuerzo»

Al final, y gracias a la dedicación, a la actitud y al esfuerzo, y después de ciertas extrañas conexiones y casualidades (¿18 años?), conseguimos algo que merece la pena.