Pestañas

domingo, mayo 25, 2014

La décima

Me quedaba pendiente hacer algunos comentarios más concretos acerca de la victoria del Atleti en el campeonato de Liga 2013/2014, la que es su décima Liga en toda su historia. Escribí en otra entrada algo más personal, pero ahora toca comentar lo que ha sido la parte final del campeonato. Venga, a narrarlo un poco, para cuando me dé por recordarlo dentro de unos cuantos años.


Decía, allá por Navidad, que al Atleti le iba muy bien este año, mejor incluso que el curso pasado, con el mejor arranque liguero de su historia. Pero no parecía posible que al final consiguiese obtener más puntos que Barça o Real Madrid, tal y como pasó el año pasado. Pero sí, pasó. El Atlético ha obtenido 90 puntos y los dos grandes se quedaron por debajo:

¡Campeón!

La clave del título, además de las evidentes, fue la gestión bajón de juego del Atlético a partir del partido con el Real Madrid en casa. Antes, especialmente durante la primera vuelta, la Liga fue casi un paseo, con goleadas tremendas y un espectacular Diego Costa, que se permitía hacer golazos como este:

Golazo de Diego Costa. Sacado de aquí.

Aquello fue en la jornada 14, contra el Getafe, y el partido acabó 7-0.  En la jornada 10, le metió 5-0 al Betis, en la jornada 22, 4-0 a la Real Sociedad (con homenaje a Luis Aragonés, que se nos fue este año), etc, etc. El bache empezó a partir de entonces. En la jornada 23, el Atlético pierde fuera contra el Almería (2-0), (además es eliminado de la Copa por el Real Madrid), luego gana al Valladolid en casa (3-0) y después sale goleado de Pamplona (3-0). Muchos golpes seguidos para un candidato al título.

El siguiente partido es contra el Real Madrid en casa. El Atlético había ganado en el Bernabeu 0-1 y mantener el "gol-average" favorable era importante. Marca primero el Madrid, pero el Atleti, con muy claros problemas físicos a estas alturas, consigue marcar dos goles (épico el segundo de Gabi, que celebramos en el Calderón con toda la rabia del mundo). Al final el Madrid empata y el partido acaba 2-2. Los jugadores del Real, que era líder del campeonato por entonces, se alegran un puñao y celebran el empate como una victoria, cuando al final resultó ser que era un buen resultado para el Atlético, que en caso de empate a puntos quedaría por encima del Real en la clasificación. Y eso condicionó buena parte de lo que iba a pasar después

Después de aquello, algo sucede. El equipo abandona definitivamente su derroche físico y de juego y empieza una racha de victorias seguidas por la mínima contra equipos complicadísimos: 0-2 al Celta, 1-0 al Espanyol, 0-2 al Betis, 1-0 al Granada, 1-2 al Athletic (importantísima victoria), 1-0 al Villareal, 0-2 al Getafe, 2-0 al Elche, 0-1 al Valencia. Nueve victorias seguidas con un juego raquítico pero efectivo. Por momentos da la impresión de que el equipo no puede con las piernas y que se ha propuesto ganar de la forma más tacaña posible. Hay que decir que mientras tanto, se dedica a pasar eliminatoria tras eliminatoria en la Champions hasta llegar a la final de Lisboa.

A partir de aquí, y a falta de tres partidos, empiezan las cuentas. Porque resulta que los tres equipos: Barça, Real y Atlético, tienen posibilidades para ganar el título. El que peor calendario tiene es el Atlético, que tiene que jugar fuera contra el Levante, en casa contra el Málaga y luego en el Camp Nou contra el Barça. Una de las cuentas que se hacían era que el Real Madrid, detrás del Atlético en la clasificación, tenía que ganar sus partidos para que el Barça tuviera que decidir si darle la Liga al Atlético o al Madrid en el último partido (huelga decir que se la daría al Atlético). Pero no, el Real estaba más con la cabeza en la final de la Champions.

Al final, el Atleti pierde contra el Levante (2-0) y empata contra el Málaga en casa (1-1). En este partido, con el Real Madrid descartado, hubo un momento en que parecía claro que el Barça iba a empatar su partido con el Elche y de haber marcado un gol más al Malága, el Atleti habría sido campeón en el Vicente Calderón. Incomprensiblemente, el Cholo Simeone sustituyó a Turán y Koke en aquel partido (sin Costa, que lleva renqueante unas semanas). De nuevo con la racanería. Al final, empate y una cierta decepción por no poder celebrar el título en casa. Y a jugárselo todo en Barcelona. La peor situación posible cuando lo tienes todo a favor, típico del Atlético, que parece que lo tenga que hacer todo de la forma más complicada posible.

Por tercera vez en la historia de la Liga española, los dos primeros clasificados se jugarían el título en el último partido y en el campo de uno de ellos. En el Atlético, Simeone saca a la alineación titular: Courtois; Juanfran, Miranda, Godín, Filipe; Koke, Gabi, Tiago, Arda; Villa y Costa. Nada más empezar se lesiona Diego Costa. Poco después se lesiona Arda Turán. Los dos mejores del equipo. Después marca el Barça y la cosa pinta horrible.

Pero tampoco el Barcelona estaba en su mejor momento, ni mucho menos. El Atlético empezó a empujar al final de la primera parte. En la segunda, Villa estrella un balón al palo (otro más). El gol llega en un córner lanzado por Gabi. Godín cabecea con los ojos cerrados y aquello entra. Gol:

Visto aquí. El gol desde el otro lado aquí
Gol, gol y gol. El Atleti juega con el partido a partir de entonces como quiere y aquello acaba en empate. Suficiente. Diego Godín acaba con «la Liga de mierda». Campeones tantos años después. Quién lo iba a decir. En un periodo de 4 años, el Atlético ha ganado 2 Ligas Europa (antigua Copa de la UEFA, una y dos), 2 Supercopas de Europa (a los respectivos ganadores de la Champions, una y dos), 1 Copa y 1 Liga.

La celebración fue, como no, en la fuente de Neptuno, y allí estuvimos.




P.D.: La final de la Champions es otro tema del que, por supuesto, hablaré en la siguiente entrada.