Pestañas

miércoles, septiembre 24, 2014

La Marea Roja y la utilidad de la ciencia

Últimamente no tengo mucho tiempo para nada, y menos para escribir en el egoblog de mierda, pero a esto hay que ir y me veo en la obligación de darle la poca publicidad que pueda:

Cartel visto aquí

Supongo que no hace falta repetirlo, pero en fin, ya que estamos... Este gobierno parece considerar que el trabajo disponible que hay (y debe haber) en España es el de camarero, cocinero, personal de limpieza, etc. Y así lo afirma en el BOE sin ningún pudor. No tengo ningún prejuicio acerca de todos esos profesionales, ni quiero ponerme en plan elitista ni mucho menos. Pero lo que no se puede hacer es decirle a la población y a los jóvenes de este país es que su único futuro es dedicarse a ser camarero o señora de la limpieza (I+B, en lugar de I+D).

Pero en realidad lo que dice el gobierno es cierto porque hay una emigración masiva de profesionales cualificados: ingenieros, científicos, doctores, gente con estudios en ciencias, etc (véase esto, emigración solo dentro de Europa). Especialmente jóvenes y muchas veces no tan jóvenes, formados con el dinero público. Por ejemplo, el CSIC ha perdido 1100 científicos en el último año. A esto hay que añadir la maldita tasa de reposición del 10% de profesores funcionarios que se están jubilando y que está ahogando a las universidades que se ven sin personal suficiente para atender a las necesidades docentes y de investigación. Y así, un largo etcétera.

Lo hemos comentado mucho por aquí, el modelo de sociedad del Partido Popular y de un importante sector de este país parece ser el de la coexistencia de una clase baja, empobrecida, muy numerosa, en paro, con una formación baja y fácilmente manipulable, dominada por otra que es la que maneja los hilos y que vive de las propiedades, la especulación y de la explotación de sectores como el turismo o el ladrillo. La educación y la cultura científica, accesible a la población, podrían impedir o contener ese modelo social.

La ciencia no solamente es una actividad que puede implicar crecimiento económico a través de inventos y patentes o empresas tecnológicas. También sirve para activar el pensamiento crítico. Es útil para ejercitar algo que en nuestro primitivo cerebro no nos viene dado por defecto: no creernos lo que nos dicen lo que dicen otros, especialmente los poderosos, porque sí. En esta sociedad actual parece que todo tiene que tener una compensación económica, de lo contrario no tiene valor. O genera dinero o no sirve. Curiosamente, aunque la actividad científica e investigadora sí que puede generar esa actividad económica, que bien aprovechada podría cambiar el modelo económico de un país, esta no es (o no debería ser) su principal función. No todo puede estar sujeto a la rentabilidad económica.

Como en tantas otras protestas, esto no es solo un tema del sector que organiza la protesta (los científicos en este caso), es un asunto que repercute a la sociedad al completo.

Actualización: Allí estuvimos pero la manifestación tuvo muy escaso seguimiento (unos pocos cientos de personas). En fin.


jueves, septiembre 18, 2014

Premio LHE a la irrelevancia egobloguera (2014)


Con objeto de dar un reconocimiento público a aquellos egoblog que, a juicio de Las Historias Eulerianas, combinan de forma excelente rigor irrelevante, amenidad y animan al lector a querer saber más sobre las mierdas del autor, hemos (nosotros, como el Rey, que ahora son varios) decidido crear el “Premio LHE a la excelencia en la irrelevancia egobloguera”. Estos premios también pretenden ser un servicio a nuestros lectores, al poner de relieve entradas de gran calidad que pueden ser de su interés. O no. El premio se rige por las siguientes BASES:
1. El “Premio LHE” se concederá a cualquier egoblog de mierda que, a juicio de Las Historias Eulerianas reúna de forma sobresaliente estas características: - trate de cualquier aspecto de la vida del autor - combinando irrelevancia con amenidad - incitando al lector a querer descubrir más por sí mismo - sin emplear un exceso de jerga especializada porque si hablas como lo haces en tu casa lo mismo nadie te entiende. 2. El “Premio ED” no tiene periodicidad. Se otorga a cualquier egoblog de mierda que se juzgue merecedor del mismo, o sea cuando me salga del ojete. 3. El logotipo del “Premio LHE” podrá ser empleado por el autor ganador, o en una barra lateral del blog, en este último caso siempre y cuando haga mención expresa de la entrada premiada. Que lo pongas donde te surja, vaya. 4. El listado que aparece más abajo es la única relación oficial de los "Premios LHE", a ver si va a existir otra y la liamos parda. 5. Se establece un “Premio LHE de Honor” para la iniciativa o egoblog en su conjunto que, a juicio de Las Historias Eulerianas, así lo amerite. Amerite, cuidado, no confundir con amerizar o amenizar. La concesión de los “Premios LHE de Honor” irá acompañada de la publicación de los fundamentos de la misma, lo cual es algo fundamental, sobre todo entre amiguetes. 6. Los lectores pueden proponer entradas, iniciativas o egoblogs, si es que les sale así de las napias, cosas que dudo. La decisión de la concesión del premio corresponde, sin embargo, exclusivamente a Las Historias Eulerianas . Su (o sea, la mía) decisión es final.
Premio LHE de Honor:

      1. Ex-Seminarista ye-ye (me parece que no hace falta una acta de concesión para esto)

Felicidades al premiado.