Pestañas

lunes, enero 26, 2015

Esperanza

Hace tres años escribí una entrada que se titulaba «Desesperanza», motivada por las elecciones en Grecia de aquel año. Ayer, el resultado de las elecciones griegas ha sido el que tuvo que ser entonces y me parece justo escribir algo, aunque sea rápido, para celebrarlo.

Visto aquí

Leí en alguna parte que la política, en concreto la intención de voto, es algo muy sentimental, muy apegado a aspectos muy básicos del votante. No se vota de forma racional, se hace de forma instintiva. Esto se sabe desde hace mucho. Es por eso que la derecha tiene opciones de gobernar siempre, porque apela a conceptos básicos como la patria, la seguridad o el miedo. Esto es lo que ha intentado Nueva Democracia en Grecia, apelar al miedo. Pero no hay miedo que valga para el que nada tiene. Al final solo te queda un sentimiento básico: la esperanza.

Se ha confirmado en las urnas que no hay que conformarse con la ruina, con el clientelismo y con la oligarquía dominante. Que algo se puede hacer. Syriza tiene un camino complicado por delante, empezando porque no tiene mayoría absoluta (aunque ya tiene socio de gobierno). Parece es un partido muy heterogéneo y seguramente empezará a haber divisiones en cuanto comiencen las decisiones importantes. Tiene muchos enemigos que le harán las cosas muy difíciles.

En España se está haciendo mucho la comparativa con Grecia, especialmente con respecto a Podemos («Syriza-Podemos, venceremos»). No es buena comparación, está claro, porque Grecia no es España, bla bla. Pero lo importante no es eso, es la esperanza. Esperanza en mejorar y en no conformarse con unos países que todavía sufren las consecuencias sociales y económicas de las respectivas guerras civiles y dictaduras. No nos podemos conformar con esto que tenemos. Hoy hemos tomado Atenas, mañana será Madrid.