Pestañas

miércoles, julio 27, 2016

Décimo aniversario y gracias por el pescado.

Pues finalmente llegó el momento, este egoblog de mierda celebra (más que cumplir, porque la fecha de la primera entrada es otra) su décimo aniversario (una década, ahí es nada) y su previamente anunciado chapamiento oficioso en tan redonda onomástica.

Como algunos sabrán, este egoblog empezó a publicar regularmente gracias a aquel verano de 2006 y la estancia de investigación en Arizona. @juliverX, que compartió conmigo esa experiencia (y tantas otras) se abrió un par de egoblogs (uno dedicado al viaje) para contar aquello y yo la seguí al instante. Sí, nos aburríamos en medio de calores insoportables (aquello sí era calor y no lo de Madrid, por mucho que nos quejemos). Al final, fui yo quien mantuvo una mayor regularidad en las publicaciones. JuliverX dejó morir sus egoblogs sin mayor despedida (aunque por darme en las napias, escribió una entrada nueva ayer, tres años desde la última). Yo no voy a hacer lo mismo, no creo que «Las Historias Eulerianas» lo merezca.

Estos dos lustros han sido intensos. En mi caso personal han coincidido con el inicio de mi independencia económica, mudanzas varias, doctorado, consolidación profesional, y paternidad. Al pertenecer a la generación fronteriza entre millennials y babyboomers, parece que me ha tocado un poco de cada cosa. Lo de haber formado una familia y conseguido estabilidad profesional en la misma ciudad donde crecí parece ser propio de otra época. Los más jóvenes se han visto obligados a seguir caminos menos convencionales, quieran o no.

En estos diez años hemos presenciado muchas cosas, desde una crisis económica nunca vista desde hacía décadas (aunque se veía venir), a movimientos sociales nada habituales en España desde la Transición. Desgraciadamente, no da la impresión de que hayamos aprendido nada de ninguno de los dos sucesos. Además de las opiniones políticas, aquí hemos comentado muchas otras cosas: ciclismo urbano (temática que ha tenido mucho peso en este egoblog), música (Pink Floyd), ciencia (la entrada más visitada y comentada del egoblog fue la de las pseudociencias), fútbol (ay, el pupas), etc, etc. También hice bastante dibujos en forma de viñetas cómicas, aunque nunca tuvieron mucho éxito (le tengo especial cariño a la tira del puto verano de mierda de 2013, el último dibujo del egoblog). El Catedrático Bellotas, que tuvo su temporada, sigue activo en Tuiter.

Todo lo que tenía que decir acerca de tantos temas de política y de sociedad ya está dicho, y quitando los temas de actualidad o lo estrictamente personal (y no todo se puede contar en público), al final todo tiene que ver con política y sociedad. Seguir escribiendo aquí sería repetirse e insistir en temas que ya no van a ninguna parte. 

El Manifiesto Egoblogofecal, publicado hace poco como colofón a Las Historias Eulerianas, venía a resumir como los egoblogs, que en un principio eran una manifestación de las inquietudes de su creador, han ido desapareciendo poco a poco. Ya no hay comentarios, ya no hay visitas. Los formatos similares que quedan no son más que publicaciones de autobombo profesional. Ni siquiera este formato «literario» es el más exitoso, porque influencers o youtubers se guían más por las imágenes y los vídeos. ¿Para qué escribirlo si se lo puedes decir a la cámara y que así te conozca la gente? El formato del blog está obsoleto, al menos entendido como diario online de opiniones y discusión sin pretensiones. 

Forges, como casi siempre, aunque el chiste quedó desfasado.

Por otro lado, está la cuestión del anonimato. No encuentro que a estas alturas tenga demasiado sentido escribir opiniones a través de una mierdecilla toriyamesca. O sí, pero ha dejado de interesarme. No se trata tanto de buscar la relevancia personal en el internete, algo que tanto y tanto he criticado, como que la falta de tiempo libre hace que este sea extremadamente valioso. Incluso perder el tiempo sin hacer nada se ha convertido en un lujo. No me apetece, ni me va a apetecer, gastar tiempo en repetir las mismas cosas por amor al arte. Lo que diga a partir de ahora, que sea medio interesante a ser posible, y que vaya con nombres y apellidos.

Lo mejor, con diferencia, de esta experiencia egobloguera ha sido conocer a ciertas personas. Y me refiero, muy en particular, a @copepodo y a @Alfie, que vivían hace unos años en Madrid y con los que hemos compartido risas, comentarios sobre el estado de la egoblogocosa, e incluso algún disgustillo. Desgraciadamente, tuvieron que irse a los Estados Juntitos por motivos profesionales y no parece que vayan a volver salvo de forma ocasional. Se les echa mucho de menos y, curiosamente, este egoblog tiene aun menos sentido sin su presencial real.

Sin más: este egoblog ha terminado. En la cabecera pone ahora "(2006-2016)" a modo de periodo de vida de este sitio. Los comentarios seguirán abiertos un cierto tiempo, por si a alguien se le ocurre decir algo ahora que esto se ha acabado. No tengo pensado dar de baja (borrar) el egoblog de momento, pero tal vez lo haga si consigo hacer (algún día) una pequeña recopilación de entradas que tal vez valga la pena conservar. Mi cuenta de Tuiter de @eulez seguirá activa, aunque supongo que será lo siguiente en desaparecer.

Aunque no lo parezca, siento cierto alivio terminando con este sitio de esta manera.

Muchas gracias por todos los momentos compartidos,

eulez.